Salud Mental
| por Elvira Cuesta

Adicción al trabajo: causas, síntomas y tratamiento

Implicarse de forma excesiva al trabajo puede tener efectos muy negativos para la salud.
Adicción al trabajo

¿Trabajar para vivir o vivir para trabajar?. Ante esta pregunta la mayoría de personas responderían que lo que quieren es trabajar para poder vivir, pero aunque parezca mentira hay quienes no saben vivir si no es trabajando.

A continuación se explica todo lo que hay que saber sobre esta condición, y es que la adicción al trabajo (o workaholism en inglés) tiene sus propias causas, síntomas y tratamiento. Se trata de un verdadero problema de salud que sorprendentemente afecta a muchas personas en todo el mundo.

¿Qué es la adicción al trabajo?

La adicción al trabajo se traduce en una obsesión por estar trabajando el máximo de horas posible. Se trata de personas que han desarrollado el hábito de trabajar de forma compulsiva, llegando a afectar seriamente las otras áreas de su vida y a su propia salud física y mental.

Los estudios en neurociencias confirman, además, que se trata de un tipo de comportamiento que puede equipararse a una drogadicción. Cuando las personas adictas al trabajo dejan de hacerlo pueden experimentar algunos síntomas, a veces muy parecidos a los que tendría una persona adicta a una sustancia.

Se da la paradoja de que la persona intenta trabajar cada vez más para sentirse satisfecha, pudiendo llegar a un punto de abducción total por el trabajo. Esto, obviamente, afecta seriamente a las relaciones sociales y a la relación de pareja, además de tener consecuencias negativas para la propia salud.

Causas

Ser un adicto al trabajo no es algo que ocurra de un día para otro, sino que es consecuencia de diferentes factores que van moldeando al comportamiento de una persona. En la mayoría de casos hay que buscar su razón de ser en la infancia o adolescencia de la persona.

Generalmente la adicción al trabajo tiene su origen en la educación que se ha recibido. La escuela y la sociedad juegan un papel importante, pero el más decisivo juega a cargo de la familia. O más bien dicho, en el padre, la madre o el tutor de la persona.

Estas figuras son las que transmiten con mayor contundencia una serie de valores, creencias, expectativas e incluso esperanzas sobre el futuro profesional del niño. Esto hace que, en muchas ocasiones, el individuo perciba que debe ser a través del trabajo como puede llegar a ser una persona respetada y querida por su entorno.

Con este punto de partida, es luego la sociedad en muchos casos la que toma el rol protagonista a la hora de incentivar el amor al trabajo. Quien es adicto al trabajo siente que una de las mejores formas de ganar reconocimiento social es a través del trabajo.

De este modo, la persona puede empezar a desarrollar un círculo vicioso respecto a su relación con el trabajo. este ya no solamente sirve para ganarse la vida, sino que da sentido a ella.

Síntomas

Los síntomas de la adicción al trabajo generalmente van aumentando a medida que pasa el tiempo. La persona que sufre este trastorno en un principio solamente es alguien que concentra sus esfuerzos en la vida profesional.

Esto se va acentuando a medida que pasa el tiempo, llegando a crear problemas a la hora de conciliar la vida laboral con la vida personal. Cuando esto pasa aparecen los primeros problemas en relación con la pareja, y la persona tiende a aislarse socialmente por el mero hecho de que necesita ese tiempo para trabajar.

De este modo, el trabajo va teniendo cada vez más peso específico en la vida de quien tiene este tipo de adicción. Las vacaciones, las horas extras o las horas de ocio ya no tienen un significado real, y es que todo lo que no sea trabajar carece de interés por sentir que es algo improductivo.

Esto puede incluso afectar al sueño, y es que en muchas ocasiones la personas adictas al trabajo rehuyen dormir las horas necesarias. En mucho casos es verdaderamente sorprendente la energía que se puede dedicar al trabajo sin ni siquiera dormir un mínimo de horas, pero esto tarde o temprano pasa factura.

Personas que llevan ya mucho tiempo siendo adictas al trabajo pueden tener complicaciones a nivel de salud. Por ejemplo, uno de los síntomas que pone un punto de inflexión definitivo es sufrir un ataque de corazón. Sin embargo, se trata de un trastorno infradiagnosticado y que resulta difícil de identificar por todas las partes implicadas.

Tratamiento

Lo primero que hay que hacer cuando alguien detecta que es adicto al trabajo es aceptarlo. Hay muchas de estas personas que niegan la realidad, y en gran parte es porque según ellos el trabajo es lo que ha dado sentido a su vida durante los últimos años. Para ellos cambiar cualquier comportamiento al respecto es como arrebatarles su identidad.

No obstante, no hay otra forma de romper este círculo vicioso que parar y entender que este ritmo es incompatible con la salud física y mental. También lo es con una vida familiar y social, por lo que lo primero es que la persona entienda que hay que poder cambiar las cosas.

En este sentido resulta esencial que la persona puede recibir psicoterapia. De todos los modelos de intervención, la aproximación cognitivo-conductual es la que da mejores resultados. Con ella se trabaja el autocontrol y a trabajar la manera de gestionar y disfrutar de las otras parcelas de la vida.

El objetivo es que la persona se pueda empoderar para poder vivir de forma diferente a la que lo hacía antes. El trabajo basado en la parte más cognitiva se centra en cambiar los esquemas mentales acerca de lo que tiene valor en la vida, así como a disminuir las expectativas y las autoexigencias en relación con el ámbito laboral.

Por otra parte, existe otro trabajo más conductual centrado en el comportamiento laboral. La persona con adicción al trabajo debe aprender a poner en práctica diferentes técnicas y estratégicas, como por ejemplo delegar o usar diferentes habilidades comunicativas.

Referencias bibliográficas

Elvira Cuesta

Psicóloga

Elvira nació en Madrid en 1994. Es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y actualmente está estudiando el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad de Barcelona. Compagina sus estudios con ser colaboradora de MedSalud.com.