Psicología
| por Elvira Cuesta

Los 15 tipos de sentimientos (y sus características psicológicas)

Los sentimientos tienen mucho que ver con las emociones y los estados mentales.
Tipos de sentimientos

Los sentimientos tienen mucho que ver con los estados de ánimo y las emociones. A veces es difícil confundirlos, pero en este artículo se exponen sus diferencias para entender qué es una cosa y la otra.

Además se ha añadido una lista de los diferentes tipos de sentimientos con sus características psicológicas. Existen sentimientos claramente positivos y otros negativos, si bien algunos pueden tener una notable ambivalencia.

¿Qué son los sentimientos?

Los sentimientos son en gran medida el resultado de las emociones. Es una forma clara de enmarcar los dos conceptos, y es que las emociones son primeras (y universales). Los sentimientos, en cambio, son reacciones y asociaciones mentales derivadas de las emociones.

Para los sentimientos hay una implicación de la actividad cognitiva. Una emoción es una reacción psicofisiológica inmediata, independiente del pensamiento. Sentir un sentimiento significa, en cambio, ser consciente de un cierto estado afectivo, o ejercitar un pensamiento dirigido a la conciencia y la significación de este estado.

Los sentimientos pueden variar mucho de una persona a otra y de una situación a otra. Esto se debe a que los sentimientos están moldeados por el temperamento y la experiencia individual. Dos personas pueden sentir la misma emoción, pero usar nombres diferentes. Todo es cuestión de interpretación.

Los 15 tipos de sentimientos (y sus características psicológicas)

La interpretación de las emociones puede dar lugar a diferentes sentimientos, así como los estados mentales del momento. A continuación se muestran los principales tipos de sentimientos que se pueden experimentar y sus características psicológicas.

1. Esperanza

La esperanza se basa en la creencia de poder alcanzar los objetivos o metas en el futuro. Este sentimiento puede actuar como un estímulo, proporcionando motivación y energía que se dirige precisamente para alcanzar lo que se propone. La confianza que la persona tiene en sí misma o incluso una situación adversa son algunos de los desencadenantes.

2. Tristeza

La tristeza aparece en respuesta a hechos considerados indeseables. La persona siente desánimo, voluntad de llorar y baja autoestima. Los principales desencadenantes de la tristeza son la separación física o psicológica, la pérdida, la decepción o las situaciones de desamparo.

3. Alegría

La alegría es un sentimiento que se caracteriza por el buen humor y el bienestar. La persona que siente alegría tiende a tener una actitud constructiva y optimista. Puede ser un estado pasajero como resultado algún evento específico o una tendencia más habitual relacionada con la actitud en la que una persona dirige su vida.

4. Odio

El odio expresa antipatía o aversión a algo o a alguien. Los principales desencadenantes son las personas o acontecimientos que causan sufrimiento o amenazan el bienestar de la persona. Esto puede ser real o fruto de una interpretación.

5. Culpa

La culpa se relaciona con la creencia de haber transgredido patrones éticos. Pueden ser personales o sociales, y se da especialmente si alguien ha sido perjudicado. El principal desencadenante es una falta o error (o la creencia de haberlo cometido), el cual puede resultar en remordimiento y mala conciencia.

6. Felicidad

La felicidad es la positividad en que la vida es valorada. Los principales desencadenantes son el sentimiento de realización por parte de la persona. Esto se da cuando esta conquista los objetivos que pretende y experimenta una congruencia entre lo que desea y lo que posee.

7. Frustración

Este sentimiento aparece cuando las expectativas de una persona no están satisfechas. No se consigue alcanzar lo que se pretende, y cuánto mayores son las expectativas mayor es el sentimiento de frustración.

8. Gratitud

La gratitud expresa el valor que se le da a un favor o beneficio que alguien ha dado. Se acompaña con el deseo de corresponder con el mismo tratamiento. Tiene como desencadenante una o diferentes acciones realizadas por otra persona que se valoran muchos.

9. Resentimiento

El resentimiento es un sentimiento que expresa indignación. Los principales desencadenantes son la hostilidad hacia una persona, la cual puede ser indirecta. Se expresa cuando la persona percibe que otro individuo muestra actitudes ingratas en relación a él o a un ser amado de su entorno.

10. Amor

El amor es el afecto que se siente por una persona, animal, objeto o idea. Las percepciones o valoraciones subjetivas son algunos de los factores que determinan este sentimiento. Otros factores pueden ser la soledad o la inseguridad.

11. Desesperación

La desesperación expresa incapacidad de salir adelante. Existe la creencia subjetiva de que se tiene poca o ninguna alternativa de modificar una situación desagradable. Algunos de los principales desencadenantes son un declive o deterioro del estado físico y/o psicológico, el aislamiento social y sufrir estrés a largo plazo.

12. Rabia

La rabia se manifiesta cuando se siente mucha irritabilidad. La persona siente sus derechos violados, y los principales desencadenantes son situaciones en las que una persona se puede sentir herida, engañada o traicionada. A menudo se impide conseguir un objetivo perseguido.

13. Compasión

Con la compasión se siente pena por otra persona. Esta puede estar sufriendo o estar en una situación desagradable. La empatía toma un papel importante, y la compasión se puede sentir por cualquier ser humano, aunque no sea una persona conocida.

14. Celos

Los celos se experimentan como una traición sentimental por parte de la persona amada. Se trata de una sospecha de que esta persona siente amor o afecto por otra persona. Diferentes situaciones pueden desencadenar este tipo de sentimiento, siendo a veces interpretadas pero no reales.

15. Preocupación

La preocupación se siente cuando se percibe algún tipo de temor. La persona está intranquila y por si se produce alguna cosa negativa. Sirve como señal de alarma, que alerta sobre la proximidad de un peligro. Este puede perfectamente no existir, y a veces es consecuencia de sentir limitaciones personales para hacer frente a ciertas situaciones.

Referencias bibliográficas

Elvira Cuesta

Psicóloga

Elvira nació en Madrid en 1994. Es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y actualmente está estudiando el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad de Barcelona. Compagina sus estudios con ser colaboradora de MedSalud.com.