Salud Mental
| por Elvira Cuesta

Filofobia (miedo a enamorarse): causas, síntomas y tratamiento

Que alguien tenga miedo a enamorarse parece muy sorprendente, pero hay quien lo sufre en silencio.
Filofobia

Los miedos ponen en alerta y hacen sentir angustia a muchas personas en el mundo. Las causas son de lo más variadas, y la presencia de un peligro puede ser real o imaginario. Algunos de estos miedos, por lo tanto, son de lo más irracionales, y todos conocemos personas que los padecen.

Desde el miedo a arañas minúsculas e inofensivas de las grandes ciudades a trastornos de ansiedad como la agorafobia, el abanico de posibilidades entre las fobias es muy amplio. Sin embargo, en este artículo se habla de una de las fobias tal vez más extrañas: la filofobia o miedo a enamorarse. A continuación sus causas, síntomas y tratamiento.

¿Qué es la filofobia?

La filofobia es el miedo que tienen algunas personas a enamorarse. A pesar de que para muchas personas es lo mejor que les ha pasado en la vida, a los filofóbicos les produce una ansiedad que califican de terrible.

La idea de poder crear un fuerte vínculo afectivo con otra persona les afecta tanto que su día a día puede llegar a verse condicionado. De este modo, la persona con miedo a enamorarse es capaz de empezar a expresar conductas evitativas para no llegar a conocer a una potencial pareja.

Esto al principio puede pasar desapercibido, pero a la larga es prácticamente imposible llevar una vida normal. El miedo a encontrar a una persona especial conduce al aislamiento, llegando a condicionar sobre todo la relación con los amigos y los compañeros del trabajo.

Causas

El origen de la filofobia es algo incierto, aunque existen diferentes explicaciones posibles. Desde la psicología se han establecido diferentes hipótesis, teniendo todas relación con experiencias pasadas.

La explicación más ampliamente aceptada es la de que quien sufre filofobia ha pasado por una relación sentimental dolorosa en el pasado. Cuando la experiencia es muy negativa y la se sufre mucho a nivel emocional la persona puede desarrollar una aversión al proceso del enamoramiento.

De este modo el filofóbico tiene miedo al sufrimiento asociado a la relación amorosa, el cual ve inevitable y muy contraproducente para su bienestar. No quiere sentirse vulnerable de nuevo y percibe que no puede confiar en otra persona, por lo que su reacción es la de evitar cualquier posibilidad de volver a pasar por lo mismo.

Este razonamiento tiene relación con otra de las hipótesis que se barajan a la hora de explicar el temor al enamoramiento, que no es otra que el miedo a ser rechazado. Se trata de un miedo afectivo más generalizado, pero que puede expresarse a través de una relación de pareja

Síntomas

Padecer filofobia implica sufrir una serie de síntomas de diversa índole en los que la ansiedad cobra mucho protagonismo. La persona puede desenvolverse de modo normal hasta que tiene algún pensamiento relacionado con el enamoramiento.

Cuando esto ocurre se manifiestan un conjunto de síntomas psicológicos y físicos que afectan a la vida del filofóbico. Se considera un trastorno en la medida que existe disfuncionalidad para llevar una vida normal, y esto pasa tanto a nivel mental como conductual.

Los pensamientos que causan dicha disfuncionalidad tienen como idea principal lo mal parados que podrían acabar ante una relación. De este modo evitan no solamente a poder entregarse a alguien, sino que evitan las situaciones sociales en las que podrían encontrar a una persona que les atraiga.

De este modo van poniendo una barrera entre ellos y las otras personas, y pueden aislarse físicamente pero también emocionalmente. En ocasiones se muestran muy reservado, y cortan una relación de amistad ante cualquier posibilidad de escalar hacia una relación afectiva.

Por otro lado, físicamente se pueden expresar taquicardias, ataques de pánico o incluso disnea, es decir, falta de aire para respirar. También hay personas que expresan desórdenes intestinales ante el nerviosismo porque su organismo lo somatiza de esta manera.

Tratamiento

Superar la filofobia es posible si se sabe aborda correctamente por un especialista en psicoterapia. Con todo, no es un proceso fácil ni rápido para quien sufre este trastorno, pues se trata de un trastorno fóbico de cierta complejidad.

Las fobias específicas a objetos o animales tienen un tratamiento más sencillo. Los miedos a las arañas o los cuchillos responden muy bien a una intervención cognitivo-conductual centrada en la exposición o visualización del estímulo estresor.

No obstante el filofóbico se enfrenta a un miedo intangible, por lo que la desensibilización es de un reto mayor. No hay solamente un estímulo estresor, y trabajar con la exposición a los contextos que causan los síntomas se hace más complicado.

Es por esta razón que en la consulta se recurre mucho a la terapia mediante técnicas de visualización. El terapeuta hace que el paciente afronte situaciones imaginadas (y por lo tanto controladas) en las que este se expone a situaciones que le generan estrés y ansiedad.

A medida que se avanza en la psicoterapia la persona que sufre filofobia va empoderándose y sintiendo más seguridad en este tipo de situaciones. Esto permite que viva de forma más apaciguada, aceptando el miedo e incluso empezando a afrontarlo, siendo el trabajo del paciente fuera de la consulta también muy importante.

Referencias bibliográficas

Elvira Cuesta

Psicóloga

Elvira nació en Madrid en 1994. Es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y actualmente está estudiando el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad de Barcelona. Compagina sus estudios con ser colaboradora de MedSalud.com.