Alimentos
| por Xavier Rico Garófalo

Sandía: 8 beneficios de esta fruta y sus propiedades

La sandía contiene licopeno, una molécula de alto interés para la salud.
Sandía

Por culpa del cambio climático, los veranos en muchas partes del mundo se están alargando e intensificando.

Como idea para combatir el calor, os presentamos este artículo donde hablaremos de los sorprendentes beneficios de comer sandía.

Origen de la sandía

La sandía es el fruto de la planta conocida en latín como Citrullus lanatus lanatus, originaria de África, cerca del desierto del Kalahari, donde existen evidencias de su cultivo a partir del año 2000 a.C. De hecho, se encontraron incluso semillas de sandía dentro de la tumba del faraón Tutankamón.

Se introdujo a Europa a través de España, gracias a la colonización árabe, cerca del siglo X d.C., periodo de tiempo en el que también llegó a China, que actualmente domina cerca del 70% de su producción mundial.

Sandia

Beneficios de comer sandía

La sandía es parte de la familia de las cucurbitáceas, lo cual la emparenta con el melón, la calabaza o los calabacines. En el artículo de hoy vamos a explicarte qué beneficios tiene la sandía para tu salud.

1. Es un 90% agua

Siendo la hidratación una constante necesidad, en especial con la llegada del calor, consumir sandía nos aporta más hidratación que otros muchos alimentos.

Además, su bajo contenido calórico (30 kcal por 100 gr de fruta) nos asegura un postre saludable, bajo en azúcar, que no contribuirá a que ganemos peso y ayudará en nuestra digestión.

2. Tiene un gran número de vitaminas

A pesar de que su concentración no sea la más alta de entre todas las frutas, la sandía tiene una gran variedad de vitaminas y otros compuestos esenciales para nuestra dieta, como por ejemplo la vitamina C (antioxidante y necesaria para la formación de colágeno) o el Beta-caroteno, que nuestro cuerpo usa para generar vitamina A, que está relacionada con la prevención de acné y problemas de visión.

También es rica en vitamina B1 y B6, potasio y magnesio, todos elementos necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo.

3. Puede ayudar a protegernos del sol

Los carotenoides, como el Beta caroteno o el licopeno (ambos presentes en la sandía y otras frutas y verduras) tienen un efecto protector contra las quemaduras causadas por los rayos ultravioleta en las personas que lo consumen.

Ojo, este efecto nunca será mayor al que tendría echarse crema solar, pero una mejora de nuestra resistencia base al sol puede evitarnos problemas a la larga, disminuyendo la severidad de las quemaduras por exposición al sol o evitando cánceres de piel.

4. Alivia dolores musculares

Estudios científicos recientes encontraron que la L-Citrulina, un aminoácido presente en la sandía en altas cantidades, podrían ayudar a disminuir el dolor muscular fruto del ejercicio vigoroso.

Lejos de quedarse en un análisis estadístico,los científicos demostraron experimentalmente que medio litro de zumo de sandía después de ejercitarse ayudaba a los atletas a mejorar su dolor muscular y bajar su ritmo cardíaco.

5. Puede tener efectos anticancerígenos

Aunque a día de hoy sea objeto de debate, existen cada vez más pruebas de que el licopeno, un componente que da color rojo a los alimentos y se encuentra especialmente tanto en el tomate como en la sandía, puede tener efectos anticancerígenos.

Por ahora, se sabe gracias a varios estudios diferentes que este pigmento puede ayudar a reducir el riesgo de padecer diversos tipos de cáncer, especialmente aquellos relacionados con el sistema digestivo, como por ejemplo:

  • Cáncer de próstata
  • Cáncer de vejiga
  • Cáncer de vía gástrica
  • Cáncer pulmonar
  • Cáncer cervical
  • Cáncer de mama

6. Es rico en antioxidantes

El efecto de los antioxidantes también es un tema contencioso en según qué círculos científicos, ya que en ocasiones se exageran sus efectos.

Pero el consenso general es que dificultan la aparición de cánceres (aunque también existen investigadores que avisan de dosis demasiado altas de antioxidantes que podrían tener el efecto contrario) así como también protegen de enfermedades cardiovasculares e inflamatorias en general, que afectan a gran parte de la población.

7. Puede ayudar con enfermedades cardiovasculares

El licopeno, uno de los antioxidantes que posee la sandía, no contento con sus posibles propiedades anticancerígenas, también ha demostrado ser eficaz en la protección contra enfermedades cardiovasculares, la principal causa de mortalidad en el mundo occidental.

El licopeno parece ser eficaz a la hora de reducir la cantidad de colesterol y ácidos grasos de baja densidad, que contribuyen a la arteriosclerosis.

8. Puede ayudar con la diabetes

Por último, el licopeno parece estar relacionado, en altas dosis dietéticas, con una bajada de los niveles de azúcar en sangre, lo cual puede tener efectos beneficiosos en personas diabéticas. Existen estudios que proclaman bajadas de hasta un 13% de los niveles de hiperglicemia en aquellas personas que consumen grandes cantidades de licopeno, a través de tomates o sandías.

¿Quién iba a decir que un alimento formado en un 90% de agua tenía tantas propiedades peculiares? Los años de investigación dirán cuál es el impacto real de la sandía y el licopeno en nuestra salud, pero por ahora… ¿No te apetece un trocito de sandía?

Referencias bibliográficas

  • Bramley, Peter M. (2000). Is lycopene beneficial to human health? Phytochemistry.
  • Stahl, Wilhelm. (2012). Photoprotection by dietary carotenoids: Concept, mechanisms, evidence and future development. Molecular nutrition & food research.

Xavier Rico Garófalo

Genetista

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Actualmente colaborando con MedSalud.