La Teoría Sociocultural de Lev Vygotsky

Esta teoría del aprendizaje pone el acento en el contexto social e histórico del individuo.
Teoría Sociocultural Lev Vygotsky

¿Cómo aprendemos? Responder a esta pregunta ha sido, durante muchas décadas, uno de los principales retos de la Psicología como campo científico.

Y es que si nuestra especie es como es, se debe sobre todo a nuestra capacidad de extraer enseñanzas de lo que nos ocurre y difundir esta información por el resto de la sociedad. Podría decirse que aprendizaje y cultura van de la mano.

Justamente este punto de conexión entre lo individual y lo colectivo es lo que ha caracterizado a la Teoría Sociocultural de Lev Vygotsky, influyente psicólogo ruso que realizó la mayor parte de su trabajo en tiempos de la Unión Soviética. Si te interesa conocer una de las teorías más importantes de la historia de la Psicología, sigue leyendo.

La perspectiva histórico-cultural de Lev Vygotsky

Lev Vygotsky

Para comprender las ideas básicas que dan forma a la Teoría Sociocultural de Vygotsky, primero es importante saber cómo entendía él el objeto de estudio de la psicología, es decir, aquello que hay que investigar desde el punto de vista de los psicólogos. Esta cuestión es la que da forma a su concepción del modo en el que las comunidades humanas aprenden de lo que les ocurre.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que en los tiempos de Vygotsky, finales del siglo XIX e inicios del XX, la influencia del positivismo era muy importante en el ámbito científico.

Esto implicaba, entre otras cosas, que gran parte de los científicos de la época entendían que su actividad debía parecerse lo máximo posible a la actividad de quienes se dedicaban a las “ciencias duras”: descomponer aquello a estudiar en sus elementos objetivos más simples, y estudiarlos de manera aislada para asegurarse de que sus hipótesis y teorías se corresponden con eventos naturales concretos, y no con meras suposiciones o entidades imaginarias fruto del pensamiento abstracto y desligado de la realidad.

Este contexto cultural hizo que los primeros representantes de la psicología pusieran mucho esfuerzo en estudiar lo psicológico a partir de la observación de sucesos aislados, expresados por individuos separados de su contexto habitual y rodeados por un ambiente de laboratorio. Las investigaciones de Wilhelm Wundt son un ejemplo de esto.

Lev Vygotsky entendía la Psicología de un modo totalmente diferente. Influido por la filosofía Marxista que se propagaba por Rusia (y que terminaría oficializándose con la creación de la Unión Soviética en 1922), este investigador creía que el individuo es indesligable de la cultura y del momento histórico en el que está inmerso.

No es solo que las personas necesiten de la ayuda de los demás para sobrevivir: es que su manera de pensar y de actuar depende en gran parte de los fenómenos culturales y de las inercias históricas que recorren toda la sociedad en la que vive. El propio lenguaje, que él creía que da forma al pensamiento, es un fenómeno cultural algo que no puede ser creado por el individuo.

Es por eso que el legado intelectual de Lev Vygotsky es llamado a veces “psicología histórico-cultural”, para destacar el hecho de que según su perspectiva cada individuo es explicado por el contexto histórico y cultural en el que ha nacido y se ha desarrollado, absorbiendo buena parte de los marcos mentales que van navegando a través de una sociedad determinada.

La Teoría Sociocultural de Vygotsky

Lo que hoy llamamos Teoría Sociocultural de Vygotsky es en realidad resultado del trabajo conjunto de este psicólogo con Alexander Luria y un grupo de investigadores fuertemente influidos por estos dos referentes. Este grupo fue prolífico en cuanto a sus áreas de investigación abordando temas que van desde la psicología del aprendizaje hasta la neuropsicología.

Sin embargo, Lev Vygotsky se especializó sobre todo en la psicología del desarrollo, es decir, la que explica el modo en el que las predisposiciones psicológicas y los patrones de comportamiento evolucionan a lo largo de la vida de las personas, desde el nacimiento hasta la muerte.

Entendía que comprendiendo el modo en el que los procesos psicológicos menos complejos empiezan a desplegarse a partir de la infancia, la adolescencia y las primeras etapas de la adultez, sería posible comprender mejor cómo piensan y cómo actúan los seres humanos en general.

Uno de los aspectos que motivó a Vygotsky a investigar sobre este tema fue acceder a las áreas más rurales y atrasadas tecnológicamente de la Unión Soviética, entidad política que en sus primeros años de existencia quería hacer llegar a todos sus territorios un modo de vida “desarrollado” y coherente con sus ideas de progreso.

De este modo, Vygotsky comprobó que los pobladores de aquellas tierras aún adheridas a lo tradicional y a las formas de organización poco complejas pensaban de un modo muy diferente al de los proletarios de los grandes núcleos urbanos de la Rusia más occidental. De hecho, se mostraban incapaces de seguir ciertas líneas de razonamiento, confundiendo categorías y conceptos.

Esta clase de experiencias fueron interpretadas por Vygotsky somos muestras de hasta qué punto no existe un pensamiento humano “por defecto”, un canon del que uno solo se puede acercar o alejar, sino que lo que realmente hay es diferentes contextos históricos y culturales impulsando unas maneras de pensar y actuar u otras muy diferentes. Del mismo modo en el que las condiciones de vida y los precedentes históricos de las regiones varían mucho, también varía la psique humana.

Así, a diferencia de Jean Piaget, que entendía que el motor del aprendizaje se fundamenta en una fuerza interna que surge en los individuos y los lleva a explorar el entorno, para Vygotsky el aprendizaje es explicado más bien desde el contexto.

Es decir: desde la colectividad y desde lo histórico. No se aprenden los mismos patrones de pensamiento y de comportamiento en una familia rica que en una pobre, y tampoco se interiorizan los mismos elementos culturales en la Unión Soviética de los años 20 que en la Atenas de Pericles.

Como consecuencia, si la psicología quiere ayudar a las personas a aprender del mejor modo posible, debe producirse una transformación material y cultural en su entorno, por un lado y se le debe proveer de puntos de apoyo externos desde los que irse desarrollando. Esto es lo que llevó a Vygotsky a desarrollar el concepto de “zona de desarrollo próximo”.

La zona de desarrollo próximo

La zona de desarrollo próximo es un constructo desarrollado por Vygotsky como propuesta para crear espacios de aprendizaje eficaz.

Lo podemos definir como un contexto en el que hay una armonía entre lo que un niño o niña puede hacer, y lo que puede llegar a aprender a partir de lo que ya sabe, gracias a la ayuda de un educador o un par más competente (es decir, que ya domine aquello que el otro está empezando a aprender).

De esta manera, Vygotsky pone el foco en las condiciones objetivas que podemos crear alrededor de cada joven que está aprendiendo, para facilitar su aprendizaje sin asumir que la voluntad de aprender va a surgir de él de manera espontánea. Manteniendo un equilibrio entre lo fácil y lo difícil, es posible presentarle pequeños retos lo suficientemente sencillos como para no hacerle tirar la toalla y lo suficientemente complejos como para suponerle un reto y una meta motivadora.

La zona de desarrollo próximo es además una idea muy relacionada con el concepto de andamiaje, el cual se utiliza aún hoy en psicología educativa y del desarrollo para referirse al acompañamiento de los aprendices o estudiantes en cuanto al nivel de dificultad que necesitan: se asegura lo ya conocido, haciendo que no lo sientan como algo inútil y lo usen en posteriores esfuerzos por aprender, y se plantean nuevas enseñanzas, zonas desprovistas de “andamios”.

Referencias bibliográficas

  • Kellogg, D. & Yasnitsky, A. (2011). The differences between the Russian and English texts of Tool and Symbol in Child Development. Supplementary and analytic materials. PsyAnima, Dubna Psychological Journal, 4(4).
  • Tudge, J. (1999). Discovering Vygotsky: A Historical and Developmental Approach to His Theory. In Undiscovered Vygotsky. Etudes on the Pre-history of Cultural-Historical Psychology, ed. N. Veresov, pp. 10 - 17. Frankfurt: Peter Lang.
  • Yasnitsky, A., van der Veer, R., Aguilar, E. & García, L.N. (Eds.) (2016). Vygotski revisitado: una historia crítica de su contexto y legado. Buenos Aires: Miño y Dávila Editores
Adrián Triglia

Adrián Triglia

Psicólogo y escritor

Adrián Triglia (Barcelona, 1988) es psicólogo, divulgador y miembro del equipo de Edición de MedSalud, así como Director Editorial de la revista digital Psicología y Mente. Es coautor de los libros "Psicológicamente Hablando" y "¿Qué es la Inteligencia?".