Los 5 tipos de carácter del ser humano (y sus rasgos distintivos)

Analizamos las clases de carácter que existen según distintas teorías de la personalidad.
Tipos de carácter

Las personas nos distinguimos por nuestra forma de ser y de actuar.

Nacemos con una configuración heredada e innata que conforma nuestro temperamento, y a lo largo de la infancia y la adolescencia, conformamos nuestro carácter y nuestra personalidad interactuando con los demás, mediante el aprendizaje y la generación de nuevos hábitos.

En este artículo hablamos del carácter humano, y de los diferentes tipos de rasgos que definen a las personas.

¿Qué es el carácter?

Las personas pueden clasificarse en base a distintas características y rasgos, algunos innatos y otros aprendidos. Para entender el concepto de carácter humano y los tipos de carácter, hay que explicar antes otros conceptos como el de temperamento o el de personalidad.

El temperamento configura los rasgos que heredamos y que, por tanto, no podemos modificar; es decir, son todos aquellos aspectos innatos, con los que nacemos y los que configuran nuestra biología y que van a condicionar nuestro carácter.

El carácter, del que hablaremos a lo largo del artículo, resulta de la interacción de nuestro temperamento con las experiencias de aprendizaje que tenemos a lo largo de la vida, así como de los hábitos que vamos adquiriendo.

Así, el carácter sí es modificable, es adquirido y varía en función de la educación que recibimos y del entorno en el que nos desarrollamos como personas. Por su parte, la integración de nuestro temperamento con el carácter determina la forma que tenemos de actuar y se define como la personalidad.

Por lo general, el carácter suele conformarse en la niñez y la adolescencia, ya que estas dos etapas de nuestra vida son cruciales a la hora de consolidar aprendizajes y de desarrollar una forma de ser y estar en el mundo.

¿Qué tipos de carácter existen?

Con todo, en la práctica no existe tanta diferencia entre lo que podemos considerar como parte del carácter de una persona y parte de su personalidad, y las investigaciones que se han llevado a cabo, en ocasiones, han mezclado ambos términos.

Los estudios sobre el carácter y la personalidad humana han arrojado múltiples resultados y, actualmente, existen diferentes marcos teóricos que explicarían los distintos tipos de carácter y de personalidad. El modelo con mayor evidencia científica es el de los “Cinco grandes” que veremos a continuación.

El modelo de los 5 grandes

Aunque hay muchas formas de medir la personalidad, actualmente los modelos se han centrado en explicar los distintos rasgos que nos caracterizan a las personas.

El modelo de los Cinco Grandes (o “Big Five”, en inglés) es el más aceptado y se compone de cinco rasgos distintivos: extraversión, apertura a la experiencia, responsabilidad, amabilidad y neuroticismo.

1. Extraversión

La extraversión frente a la introversión es posiblemente el rasgo de personalidad más reconocible del modelo de los Cinco Grandes. Cuanto más extravertido es alguien, mayor facilidad tiene para entablar relaciones con los demás. Los extrovertidos son habladores, sociables y buenos comunicadores. Además, tienden a ser asertivos y alegres en sus interacciones sociales.

Los introvertidos, por otro lado, necesitan mucho tiempo a solas, tal vez porque sus cerebros procesan la interacción social de manera diferente. La introversión a menudo se confunde con timidez, pero los dos conceptos no son lo mismo. La timidez implica un miedo a las interacciones sociales o una incapacidad para funcionar socialmente.

Las personas introvertidas pueden actuar de forma sociable, solo que prefieren actividades en solitario o en grupos pequeños.

2. Apertura a la experiencia

La apertura a la experiencia hace alusión al hecho de que estas personas disfrutan de experiencias novedosas y que implican cierto tipo de aventura. Son curiosos y aprecian el arte, la imaginación y las cosas nuevas. El lema de una persona de este tipo podría ser: "la variedad es la sal de la vida".

Las personas con poca apertura a la experiencia son todo lo contrario: prefieren mantener sus hábitos, evitar nuevas experiencias y probablemente no son las personas más aventureras. El cambio de personalidad generalmente se considera un proceso difícil, pero la apertura a la experiencia es un rasgo que se ha demostrado que está sujeto a cambios en la edad adulta.

3. Escrupulosidad

Las personas que son conscientes y escrupulosas suelen ser muy organizadas y tienen un fuerte sentido del deber. Son confiables, disciplinados y personas centradas en los logros. Además, suelen ser planificadores.

Las personas con poca escrupulosidad son más espontáneas y libres, y pueden tender al descuido. Este rasgo de personalidad es un rasgo útil, ya que se ha relacionado con el rendimiento en la escuela y en el trabajo.

4. Amabilidad

La amabilidad mide el grado de calidez y empatía de una persona. Cuanto más amabilidad tenga alguien, más probabilidades posee de ser confiado, servicial y compasivo. Las personas desagradables, por el contrario, suelen ser más frías y desconfían de los demás, y es menos probable que cooperen.

Según algunos estudios, los hombres que tienen un alto grado de amabilidad son considerados mejores bailarines por las mujeres, lo que sugiere que el movimiento corporal puede indicar un mayor rasgo de amabilidad.

Con todo, también se ha observado que los hombres que puntúan bajo en amabilidad ganan más que los hombres con alto grado de amabilidad. Por otra parte, las mujeres con baja amabilidad no muestran la misma ventaja salarial, lo que sugiere que bajas puntuaciones de amabilidad solamente parecen beneficiosas para los hombres.

5. Neuroticismo

Las personas con un alto grado de neuroticismo se preocupan por todo, se obsesionan con los gérmenes y las enfermedades, y cualquier aspecto negativo del día a día se convierte en algo trágico.

Además, este tipo de personas se preocupan con frecuencia y fácilmente pueden sentir ansiedad o estar deprimidos. Aunque todo vaya bien, estas personas siempre encuentran algo de lo que preocuparse. En un estudio se observó que cuando a las personas neuróticas con buenos salarios se les aumentaba el sueldo, el ingreso adicional los hacía menos felices.

Por el contrario, las personas con bajo neuroticismo tienden a ser emocionalmente estables y equilibradas. El neuroticismo está relacionado con resultados negativos en temas de salud. Las personas neuróticas mueren más jóvenes que las emocionalmente estables, posiblemente porque recurren más a drogas para aliviar su ansiedad.

Nuevo modelo de los 4 rasgos

En un nuevo estudio realizado por la Universidad de Northwestern de Estados Unidos, se utilizó el sistema de recolección de datos Big Data para encuestar a 1,5 millones de personas de todo el mundo y sacar conclusiones sobre los distintos caracteres y rasgos de personalidad.

Los rasgos de personalidad se obtuvieron a partir del modelo de los Cinco Grandes, arrojando los siguientes 4 tipos de carácter:

  • Personas promedio: muy neuróticas y extravertidas, con baja apertura a la experiencia y a las nuevas ideas.

  • Personas reservadas: emocionalmente estables, poco neuróticas y con baja apertura a la experiencia.

  • Personas modelo: muy bajo neuroticismo y con una alta puntuación en el resto de rasgos.

  • Personas centradas en sí mismas: son muy extrovertidas y con baja puntuación en apertura a la experiencia, amabilidad y responsabilidad.

Referencias bibliográficas

  • Martínez, A. I. (2002). Temperamento, carácter; personalidad. Una aproximación a su concepto e interacción. Revista complutense de educación, 13(2), 617.

  • Musek, J. (2007). A general factor of personality: Evidence for the Big One in the five-factor model. Journal of research in personality, 41(6), 1213-1233.

Unai Aso Poza

Unai Aso Poza

Neuropsicólogo

Unai Aso Poza, nacido en San Sebastián en 1985, es Psicólogo Sanitario por la Universidad del País Vasco y especialista en Neuropsicología. Experto en rehabilitación cognitiva y neuroterapias. Actualmente trabaja como neuropsicólogo y redactor de contenidos online en Psicología y Mente y en MedSalud. Apasionado desde que tiene uso de razón por las ciencias y el conocimiento en todas sus expresiones.