La Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erik Erikson

Veamos en qué consistía esta teoría crucial para entender el desarrollo de un ser humano.
Teoría Psicosocial de Erikson

En lo que respecta a la historia de la Psicología, la Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erik Erikson ha sido durante décadas uno de los modelos explicativos del comportamiento humano más extendidos y populares.

Si bien actualmente no se lo considera válido, conocer qué es y en qué lógica se basaba esta teoría nos ayuda a comprender muchas de las creencias que han acompañado a nuestra manera de entender el desarrollo durante buena parte del siglo XX.

Además tanto, este conjunto de ideas como el modelo de desarrollo psicosexual propuesto por Sigmund Freud permiten entender cómo se solía aplicar el psicoanálisis a los temas relacionados con la Psicología Evolutiva.

Así pues, en este artículo veremos en qué consistía exactamente la Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erikson, y cuáles son las críticas que ha recibido.

La Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erik Erikson: un resumen

Erik Erikson

La Psicología del Desarrollo, o Psicología Evolutiva, ha sido durante mucho tiempo uno de los ámbitos de investigación más importantes de la ciencia del comportamiento.

Sin embargo, durante inicios del siglo XX ciertas maneras de entender la psicología le daban más importancia que otras al proceso por el que las personas se convierten en individuos maduros y autónomos. Esto es lo que ocurría con el psicoanálisis, desde el que se entendía que los eventos sucedidos durante los primeros años de vida tienen un efecto muy importante (o incluso determinante, en algunos casos) en la manera en la que las personas se comportan en la vida adulta.

Según esta perspectiva, el desarrollo psicológico de las personas se basa fundamentalmente en el modo en el que se resuelven conflictos entre los impulsos vitales y las normas sociales y culturales que estructuran la vida en contacto con los demás.

Este conflicto puede expresarse a través del choque entre diferentes contenidos psicológicos, los cuales eran descritos por los psicoanalistas utilizando un lenguaje más bien metafórico para respresentar el tipo de motivaciones que suponían.

Los conceptos de Yo, Ello y Superyó de Freud es un ejemplo de explicación de las acciones humanas basadas en la idea del conflicto psíquico, ya que el Ello nos lleva a obedecer impulsos irracionales y pasionales, el Superyó nos obliga a obedecer ciegamente las normas sociales, y el Yo intenta preservar la supervivencia del individuo arbitrando entre las otras dos fuerzas.

Como seguidor de las ideas de Sigmund Freud, el psicólogo Erik Erikson no fue una excepción en este sentido. En colaboración con Joan Erikson (que también era su esposa), este investigador buscó una manera de explicar desde el psicoanálisis todos los cambios por los que pasan las personas en su transición de infantes a individuos maduros.

Y para ello, le dieron una importancia central a la noción de los conflictos supuestamente existentes dentro de cada uno.

Así, dado que a medida que crecemos el desarrollo biológico nos obliga a exponernos a diferentes situaciones y decisiones, Erik Erikson y Joan Erikson creían que la transición de un estado al siguiente se producía resolviendo estos choques entre fuerzas psicológicas.

Desde este punto de vista, el conflicto entre estas fuerzas es el motor del cambio en la mente de los seres humanos a medida que crecen.: algo que obliga a moverse hacia delante de una u otra forma, dado que permanecer sin hacer nada no es una opción (a causa de la tensión existente entre los elementos opuestos entre sí).

Esta es la lógica desde la que se creó la Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erikson: diferentes fuerzas psicológicas enfrentadas que obligan a un proceso de cambio y que niegan el concepto de ·lo mental como algo estático y estable. De ahí que el concepto del psicoanálisis vaya ligado al de “lo psicodinámico”, haciendo referencia a que la psique no es algo estable, sino en constante renovación a causa del modo en el que se ha transitado por conflictos pasados.

Las 8 etapas del desarrollo psicosocial según Erikson

Ya hemos visto cuál era, según Erik Erikson y Joan Erikson, el tipo de lógica que impulsa el desarrollo psicológico de los seres humanos. Ahora nos falta saber de qué manera quedaron definidas las etapas concretas por las que hay que pasar, según estos autores.

La Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erikson propone la existencia de 8 estadios psicosociales que definen el grado de maduración de los individuos y que presentan una serie de características distintivas, todas ellas definidas según la perspectiva psicodinámica propia de Erikson.

Esta propuesta teórica se aleja de las etapas del desarrollo psicosexual de Freud, al considerar sus autores que el padre del psicoanálisis le daba demasiada importancia a la sexualidad a costa del contexto social en el que se vive, pero desde luego se parece en varios aspectos a esa otra división por etapas de maduración.

Etapas Psicosocial

Así, las etapas del desarrollo descritas por Erik Erikson en sus trabajos son las siguientes.

1. Confianza vs Desconfianza (0 a 2 años)

En el inicio de la vida, más o menos hasta los 2 años de edad, las tendencias psicológicas dependerían en gran parte de cuánto se confía en los cuidadores, al experimentar constantemente una sensación de total vulnerabilidad y dependencia.

2. Autonomía vs Duda y Vergüenza (2 a 4 años)

Desde el fin de la etapa anterior hasta los 4 años (más o menos), los pequeños se enfrentan a la cuestión de si se puede confiar en las propias capacidades para empezar a interactuar con el entorno.

Como consecuencia, se empieza a desarrollar la idea de que uno mismo es un agente con capacidad de producir determinadas consecuencias al interactuar con el entorno (físico y social). La idea de que uno es responsable de ciertos eventos también hace surgir el sentimiento de la vergüenza. Esta sensación de vergüenza también depende mucho de cómo se percibe que los demás ven las acciones de uno mismo.

3. Iniciativa vs Culpa (4 - 8 años)

A medida que se ganan nuevas habilidades a la hora de relacionarse con el entorno, los niños y las niñas de entre 4 y 8 años se enfrentarían a cuestiones morales más complejas que la vergüenza (cuyo foco está en uno mismo), y deben pensar en las implicaciones éticas de lo que hacen, no solo fijándose en cómo reaccionan los demás.

4. Laboriosidad vs Inferioridad (9 – 12 años)

En esta etapa del desarrollo psicosocial que va de los 9 a los 12 años, los pequeños reconocen sus talentos y deciden qué hacer con ellos. Centrarse en los fracasos puede hacer que surja un sentimiento de inferioridad paralizante, mientras que confiar en la propia capacidad para mejorar lleva a practicar y ejercer las habilidades latentes.

5. Fidelidad a la Identidad vs Difusión de Identidad (12 - 18 años)

Esta etapa se define por el grado de integridad de la propia identidad que se quiere mantener. ¿Es importante seguir reproduciendo siempre una serie de roles, acciones y actitudes vinculadas a aquello que creemos que somos, o merece la pena ser más abierto y no preocuparse tanto por lo que se cree que es la esencia de uno mismo?

Se trata de un estadio propenso a generar crisis de identidad, algo que Erikson relacionó con la tendencia de los adolescentes a cambiar de gustos y de actitudes con mucha rapidez y, en ocasiones, con aparente arbitrariedad.

6. Intimidad vs Aislamiento (19 – 40 años)

Según Erikson, en esta etapa termina por definirse de una manera más o menos coherente cuál es la identidad de uno mismo, y eso permite crear vínculos emocionales de identidad y basados en la honestidad. Pero si no se da el contexto adecuado para establecer estos vínculos, surge un malestar relacionado con la sensación de aislamiento involuntario.

7. Generatividad vs Estancamiento (40 – 60 años)

En la entrada a la fase de la madurez, la persona se ve impulsada a posicionarse ante la tarea de ayudar a las próximas generaciones, mejorando el mundo que se les deja o guiando su aprendizaje. La opción contraria llevaría a una experiencia ligada al estancamiento, a la falta de objetivos a causa de centrarse demasiado en uno mismo.

8. Integridad del Yo vs desesperación (a partir de 60 años)

En la fase vinculada a la vejez, y se caracteriza por la introspección y con el modo en el que se valora la propia historia de vida, el recorrido vital por el que se ha pasado. La satisfacción o la insatisfacción con respecto a lo que uno ha sido dependen de cómo se interprete el pasado.

Críticas a esta teoría

Casi todas las críticas realizadas a la Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erik Erikson tienen que ver con el hecho de que parta de la perspectiva psicodinámica, o psicoanalítica.

Este primer paso va relacionado con una serie de fallos estructurales a toda la teoría, como el uso metafórico del lenguaje, la presuposición de que existen “fuerzas” opuestas en los mecanismos psicológicos de las personas, y la noción de que es necesario conocer lo que pasó hace muchos años para a solucionar problemas psicológicos del presente.

Todas estas observaciones tienen que ver con la idea de que Erik y Joan Erikson, como Sigmund Freud, otorgaban la cualidad de entidades existentes a conceptos utilizados para describir de una manera muy ambigua los comportamientos y los sentimientos, sin preocuparse por definir funcionalmente cuáles son las cadenas de acciones que constituyen un patrón de comportamiento.

Por ejemplo, la vergüenza puede adoptar muchas formas, y en vez de asumir que es una fuerza interna que genera acciones, científicamente tendría más sentido invertir el orden causal y asumir que es tan solo una etiqueta con la que referirse a acciones concretas.

Por otro lado, siguiendo las críticas de Karl Popper al psicoanálisis, los problemas para falsar la Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erik Erikson también le han valido muchas críticas, dado que prácticamente no es posible ponerla a prueba para ver si se ajusta a la realidad o no.

Así, aunque actualmente no se considere que este teoría tiene respaldo científico, sí es cierto que puede resultar interesante como herramienta narrativa, tanto a la hora de producir ficción como a la hora de interpretar, de una manera libre e imaginativa, la vida de uno mismo y de los demás.

Referencias bibliográficas

  • Crain, W. (2011). Theories of Development: Concepts and Applications. Upper Saddle River: Pearson Education.
  • Erikson, E. (2000). El ciclo vital completado. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica.
  • Sacco, R.G. (2013). Re-envisaging the eight developmental stages of Erik Erikson: The Fibonacci Life-Chart Method (FLCM). Journal of Educational and Developmental Psychology. 3 (1): 140 - 146.
Adrián Triglia

Adrián Triglia

Psicólogo y escritor

Adrián Triglia (Barcelona, 1988) es psicólogo, divulgador y miembro del equipo de Edición de MedSalud, así como Director Editorial de la revista digital Psicología y Mente. Es coautor de los libros "Psicológicamente Hablando" y "¿Qué es la Inteligencia?".