Tendinitis: causas, síntomas y tratamiento

La resistencia de los tendones puede verse superada ante tensiones extremas o muy repetitivas.
Tendinitis: causas, síntomas y tratamiento

El movimiento de nuestro cuerpo se debe a los músculos, pero también a otras estructuras del sistema musculoesquelético. Los tendones son la parte que une los músculos y los huesos. Se trata de un tipo de tejido muy particular que soporta mucha fuerza de tracción.

A veces estos tejidos soportan demasiado estrés mecánico, pudiendo desencadenar en inflamación. En este artículo veremos cuáles son las causas, los síntomas y el tratamiento de los casos en los que aparece la tendinitis.

¿Qué es la tendinitis?

El movimiento de nuestro cuerpo se debe a los músculos, pero también a otras estructuras del sistema musculoesquelético. Los tendones son la parte que une los músculos y los huesos. Se trata de un tipo de tejido muy particular que soporta mucha fuerza de tracción.

A veces la capacidad de resistencia de los tendones se ve superada cuando tienen que soportar tensiones extremas. Si un tendón está expuesto a un estrés excesivo puede desarrollarse como una tendinitis. En este artículo veremos cuáles son las causas, los síntomas y el tratamiento en estos casos.

De todos modos hay que diferenciar la tendinitis de otros términos como la tendinosis o la tendinopatía. En la tendinitis es a través de la propia inflamación el que cuerpo procura que los tejidos comienzan su proceso de autorreparación.

Sin embargo, cuando la sobrecarga del tendón es mayor que su capacidad de autorreparación se sufre una tendinopatía. Por tendinosis se entiende un proceso degenerativo del tendón.

Causas

Lo más común es que se genere una tendinitis a causa de realizar una acción de forma repetitiva. La función de los tendones es permitir el movimiento y están diseñados para realizarlo muchísimas veces sin que tenga que haber problemas.

Sin embargo, si a menudo se realizan los mismos movimientos con cierta fuerza de tracción y/o se efectúa de forma incorrecta, es probable que se pueda desarrollar una tendinitis.

También puede aparecer una tendinitis en casos en los que exista una lesión, un envejecimiento marcado de los tejidos o algunas enfermedades como la artritis reumatoide o incluso la diabetes.

Pero lo más habitual es que aparezcan tendinitis en aquellas personas que ponen en situación de estrés a sus tendones. Un ejemplo son las personas cuyo trabajo implica un esfuerzo constante en y repetitivo, como levantar una bombona de butano hacia el hombro.

Más ejemplos serían deportistas como corredores, nadadores, tenistas, golfistas, jugadores de bolos o jugadores de baloncesto. Estas personas realizan acciones y secuencias de movimiento muy repetitivas, al igual que músicos como violinistas, pianistas o flautistas.

Síntomas

La inflamación del tendón se caracteriza por tener el tejido mucho más sensible. El dolor es intenso, y se concentra en la zona en la zona de inserción del tendón al hueso.

Es normal que el dolor se pueda ampliar y que nos parezca sufrir dolor muscular o articular. Esto sucede especialmente cuando se mueve la zona afectada.

De este modo, es habitual que la movilidad se vea reducida por el dolor y la propia inflamación. Es habitual que la zona esté caliente debido al hinchazón, y puede estar también enrojecida.

Las estructuras son muy sensibles a nuevas situaciones de estrés, por lo que realizar los mismos movimientos de tracción que ocasionaron la lesión provoca dolor. También es una fuente de dolor la presión local en la zona afectada, es decir, apretar con los dedos estos tejidos.

En ocasiones también pueden observarse crujidos al mover la articulación, y ciertos abultamientos pueden aparecer a lo largo del tendón.

Existen muchas zonas que pueden verse afectadas por una tendinitis, siendo ejemplos representativos los siguientes casos:

Tratamiento

El tratamiento para curar una tendinitis normalmente no puede ser de corta duración. La tendinitis es un proceso prolongado en parte porque el suministro de sangre es inherentemente deficiente y la regeneración tisular es lenta.

Dado que la dolencia es generalmente es causada por una sobrecarga, a veces es difícil de eliminar y aliviar por el hecho de que necesitamos usar estas estructuras (por ejemplo, el tendón de Aquiles para caminar).

Se recomienda descansar la parte afectada del cuerpo tanto como se pueda, usando un aparato ortopédico que impida el movimiento durante la mayor parte del día si es posible.

Los medicamentos antiinflamatorios por sí solos no curan la dolencia, si bien pueden aliviarnos. No se debe abusar de ellos porque hacen que quien los toma tenga la tendencia a percibir que el tendón está más recuperado de lo que realmente está. Además, no hay que eliminar por completo la inflamación, pues participa en el proceso de regeneración tisular.

Por otro lado, la terapia física es la que se revela como la más exitosa a la hora de recuperar la funcionalidad. Los fisioterapeutas y los osteópatas son profesionales especializados en procesos de rehabilitación. Conocen las terapias manuales más efectivas y disponen de aparatos como los de ultrasonidos, que funcionan para acelerar la recuperación.

Una vez que se ha superado la fase de dolor aguda, el tejido necesita su propio estímulo específico, es decir, el entrenamiento adecuado para acelerar significativamente la regeneración .

El tiempo de curación puede durar desde unas pocas semanas hasta varios meses dependiendo de la gravedad, lo que varía de persona a persona. Si la enfermedad se vuelve crónica, puede desarrollarse una tendinopatía.

Por último, es relevante tener presente que las inyecciones de esteroides en algunos casos alivian los síntomas rápidamente, pero no sanan a largo plazo.

Referencias bibliográficas

Bernat nació en Barcelona en 1987. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona y máster Erasmus Mundus "Work, Organizational and Personnel Psychology (WOP-P)" por la Universitat de Barcelona y la Universidade de Coimbra en Portugal. Políglota y con formación adicional en nutrición, coaching y psicología evolucionista, tiene experiencia en psicología clínica y en recursos humanos. Actualmente es director de contenidos de MedSalud.com.