Síndrome de Reiter: qué es, causas, síntomas y tratamiento

La extraña enfermedad que aflige a Nacho Vidal y a muchos otros hombres.
Síndrome de Reiter

Existen múltiples formas en las que una infección bacteriana puede ocasionar daños a nuestro organismo, incluso poniendo a nuestras defensas “en nuestra contra”.

El Síndrome de Reiter se trata de una extraña enfermedad reumática, también conocida como artritis reactiva, que afecta especialmente a hombres de entre los 15 y los 50 años de edad.

En este artículo hablaremos acerca del Síndrome de Reiter, incluyendo sus causas, síntomas, tratamiento y opciones preventivas.

¿Qué es el Síndrome de Reiter?

El Síndrome de Reiter se conoce actualmente como artritis reactiva. Fue descubierta por un fisiólogo alemán que realizó experimentos en campos de concentración, Hans Reiter. Se trata de una enfermedad sistémica que afecta al individuo de múltiples formas, entre las más importantes sus dolorosos síntomas reumáticos inflamatorios que pueden desaparecer por sí solos o volverse crónicos.

Se conoce como artritis reactiva precisamente por la dolorosa inflamación de las articulaciones que produce, que forma parte de una tríada de síntomas que caracterizan a este tipo de espondiloartritis: Síntomas artríticos (reumáticos), síntomas oculares y síntomas urogenitales. Existen más síntomas que pueden presentar, pero típicamente se encuentran estos tres en la mayoría de casos.

Afecta de manera mucho más frecuente a los varones de origen caucásico, pudiendo aparecer en un amplio abanico de edades, con un marcado pico de afectados entre los 15 y 35 años de edad. Aproximadamente una de cada 30.000 personas está afectada por el Síndrome de Reiter, un 30% de las cuales desarrolla secuelas graves que pueden resultar incapacitantes -como en el caso del famoso actor porno, Nacho Vidal-.

Síndrome de Reiter

Causas de la artritis reactiva

La artritis reactiva también es conocida como “artritis venerea”. Esto se debe a que la enfermedad aparece a las pocas semanas de que el paciente haya contraído una infección bacteriana. Esta infección puede ser urogenital o entérica, es decir, que afecta al sistema reproductor/urinario o al sistema digestivo.

Las principales bacterias que se conocen capaces de desencadenar el Síndrome de Reiter son:

  • De transmisión sexual, como Chlamydia trachomatis, causante de la clamidia
  • Enteropatógenos como Salmonella, Campylobacter, Yersinia o Shigella

Los mecanismos causales de los síntomas del Síndrome de Reiter son por el momento desconocidos, pero se sabe que tienen relación con la infección bacteriana. De hecho, se está estudiando si Chlamydia, que puede producir infecciones asintomáticas, está relacionada con otros tipos de enfermedades reumáticas de causa poco clara.

Lo que sí se conoce de esta enfermedad es quién está bajo mayor riesgo de padecerla. Y es que el 75% de las personas que sufren el Síndrome de Reiters son portadoras de una variante genética que afecta a las células del sistema inmune, el alelo HLA-B27. Este gen genera una proteína en la superficie de las membranas celulares de los leucocitos, incrementando el riesgo de reacciones autoinmunes.

Las personas con el alelo HLA-B27 tienen a sufrir síntomas más graves y a experimentar la enfermedad de una forma crónica, en lugar de como un evento aislado ( artritis reactiva aguda). Por eso es importante la realización de tests genéticos a los pacientes con esta patología, ya que facilita trazar el plan de acción contra la enfermedad.

Síntomas

Los síntomas del Síndrome de Reiter son muy variados, pero la mayoría de casos están caracterizados por presentar la clásica tríada de síntomas reumáticos, oculares y genitourinarios.

1. Síntomas articulares

Los síntomas articulares inflamatorios de la artritis reactiva suelen ser los más difíciles de sobrellevar para el paciente. La inflamación afecta a unas pocas articulaciones grandes, como la rodilla o el sacro, pero puede afectar también a los tendones y articulaciones circundantes, como el tendón de Aquiles, o las vértebras lumbares.

Estos síntomas pueden durar desde varias semanas hasta algunos meses antes de que remitan. En algunos casos, la enfermedad no vuelve a suceder, pero en otros los síntomas vuelven de manera crónica. Un factor determinante en la gravedad de estos síntomas es la predisposición genética, es decir, la presencia del alelo HLA-B27.

2. Síntomas genitourinarios

El Síndrome de Reiter incluye síntomas en el sistema urinario y reproductor, especialmente en aquellos casos en los que se ha adquirido a través de una infección transmitida sexualmente. En hombres, se puede dar una inflamación de la próstata. En mujeres, la inflamación puede presentarse en el cérvix, la vagina, la vulva o inclusive las trompas de falopio.

Ambos sexos pueden presentar secreciones mucosas e inflamación de la uretra, acompañadas de poliuria -ir al baño frecuentemente- o disuria -dolor al miccionar-. Suelen ser los primeros síntomas que se manifiestan después de la infección inicial.

3. Síntomas oculares

Es habitual que la artritis reactiva también provoque problemas oculares, como la inflamación del iris (uveítis) o la aparición de conjuntivitis y fotofobia. Con el tiempo, especialmente los portadores del HLA-B27 pueden experimentar más problemas de glaucoma o de cataratas. Los síntomas oculares del Síndrome de Reiter son de los más prevalentes de su sintomatología.

4. Otros síntomas frecuentes

Las manifestaciones del Síndrome de Reiter en ocasiones incluyen síntomas dermatológicos, como la queratodermia blenorrágica y la balanitis circinada, lesiones papulares con el centro amarillo, situadas frecuentemente en las palmas de las manos y las plantas de los pies, aunque pueden afectar a uñas, escroto u otras zonas del cuerpo.

En aquellos casos en los que la enfermedad se haya adquirido por una infección intestinal, trastornos gastrointestinales como la diarrea son habituales. En ocasiones se da la inflamación de un único dedo o de varios, adoptando la llamada forma de "dedos de salchicha". Esta inflamación provoca una apariencia anormal de los dígitos, además de dolor y dificultad para manejarlos.

Tratamiento y prevención

La prevención del Síndrome de Reiter se lleva a cabo controlando principalmente dos factores, la seguridad de los contactos sexuales (mediante el uso de profilácticos), así como la seguridad y buenos hábitos higiénicos a la hora de cocinar y manejar los alimentos, como por ejemplo limpiando las superficies de cocina. De esta forma minimizamos el riesgo de infección.

En cuanto al tratamiento, se centra también en dos objetivos principales:

  • La eliminación de la infección bacteriana subyacente
  • La paliación de los síntomas

Para esto se combina el uso de terapia antibiótica con la posterior prescripción de medicación antiinflamatoria. En los casos crónicos se da medicación antirreumática, como el metotrexato, para aliviar el malestar del paciente, así como el tratamiento de las articulaciones más afectadas con corticosteroides. En aquellos casos más graves, se puede plantear la inmunosupresión parcial.

Referencias bibliográficas

  • Borges-Costa, J., Pacheco, D., Antunes, J., & Sacramento-Marques, M. (2012). Síndrome de Reiter (artritis reactiva). Piel, 27(7), 384-389. doi:10.1016/j.piel.2012.02.007.
  • Wu, I., & Schwartz, R. (2008). Reiter's syndrome: The classic triad and more. Journal Of The American Academy Of Dermatology, 59(1), 113-121. doi:10.1016/j.jaad.2008.02.047.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.