12 síntomas que te alertan de que tu tiroides no funciona bien

Distintos síntomas pueden advertirnos de que nuestro sistema endocrino no funciona como debería.
Tiroides

La tiroides es un órgano muy importante para nuestro organismo, dado que regula múltiples funciones. Su función es muy importante de cara al desarrollo del organismo, además de controlar el metabolismo, por el cual se obtiene energía.

Puede darse situaciones en la que este órgano falla, provocando diversidad de problemas que, a la larga, pueden cronificarse y ser muy perjudiciales para la salud de quien los sufre.

A continuación explicamos con más detalle qué es la glándula tiroides, y cómo 12 síntomas pueden ser señal de que existe una disfunción en este órgano.

¿Qué es la glándula tiroides y qué funciones realiza?

Tiroides

La tiroides es una glándula con forma similar a la de una mariposa que se ubica en el cuello, por encima de la clavícula. Esta glándula endocrina cumple con una función fundamental para la supervivencia del organismo, dado que regula funciones en todo el cuerpo.

La hormona principal que produce es la tiroxina, aunque también produce otras implicadas en múltiples funciones orgánicas. Las funciones que se regulan mediante las hormonas tiroideas son el metabolismo, mediante el cual se obtiene la energía de los alimentos, además del ritmo cardíaco, el colesterol en sangre, el funcionamiento intestinal y aspectos cognitivos como lo son la memoria y el aprendizaje.

12 síntomas que alertan de disfunción tiroidea

Cuando este órgano falla pueden ocurrir condiciones médicas como el hipertiroidismo, el hipotiroidismo o nódulos tiroideos. Estos problemas suponen diferentes síntomas.

A continuación mencionamos los 12 síntomas que pueden indicar que algo no está yendo del todo bien a la tiroides, y pueden indicar de que se tiene uno de estos tres problemas de salud.

1. Cambios de peso

Algunas personas pueden sufrir cambios de peso muy llamativos sin causa aparente. Puede ser que se ganen unos kilos de más, o, por el contrario, que se pierdan con facilidad.

Un fallo en la tiroides puede contribuir a engordar haciendo el metabolismo vaya más lento que de costumbre. Esto hace que las células les cueste más transformar las calorías en energía.

Si se adelgaza, aunque en un principio se pueda ver como algo bueno, puede ser un indicador de que el metabolismo se ha acelerado.

2. Afectación en el estado de ánimo

Un mal funcionamiento en esta glándula puede producir cambios en el humor, que pueden evolucionar a trastornos psiquátricos.

Los problemas tiroideos se asocian a mayor irritabilidad y sensibilidad, junto con depresión y cambios bruscos del humor.

3. Problemas cognitivos

Algunos de estos problemas son despistes, peor memoria, menor concentración y una disminución del rendimiento intelectual.

Si la persona que sufre de problemas tiroideos es un niño o un adolescente se corre el riesgo de que puedan producirse retraso en el desarrollo intelectual y dificultades en el aprendizaje.

4. Apatía y desinterés

Especialmente en el caso del hipotiroidismo, en las primeras etapas de esta condición médica la persona puede manifestar menos interés por tareas que antes le satisfacían.

Esto se traduce en menos ganas por hacer cosas, además de estirarse con mayor frecuencia sobre el sofá o la cama en horas diurnas.

5. Cansancio extremo

Cuando se da este síntoma sin motivo aparente, como pudieran ser haber realizado una intensa jornada laboral o mucho ejercicio físico, es una señal de alarma muy destacable de que se puede estar sufriendo un problema tiroideo.

Una falta de hormonas tiroideas puede producir fallos en el metabolismo muscular, lo cual hace que el cuerpo no tenga la suficiente energía y se dé la sensación de estar ya agotado por nada.

6. Dolores por todo el cuerpo

Se pueden sufrir molestias musculares y articulares. También pueden padecerse calambres, temblores en extremidades y contracciones fibrilares, que son pequeños movimientos que ocurren en una zona muscular de forma involuntaria. También pueden darse contracturas, especialmente en la zona del cuello.

Cabe vigilar el tamaño del cuello, dado que es una de las zonas en las que se pueden manifestar los primeros síntomas de hiper e hipotiroidismo, en forma de dolor en la garganta y el cuello, además de hinchazón en esta zona.

7. Problemas dermatológicos

La piel se nota más envejecida, dado que no es nutrida de la forma adecuada porque la sangre llega con dificultad. Esto hace que pierda flexibilidad y se escame. También se puede notar hinchada y con menos brillo.

Además, las uñas y el cabello se vuelven frágiles, y se puede llegar al punto en que caigan mechones grandes de pelo. Las uñas crecen más lento y se rompen con facilidad.

8. Problemas digestivos

Las hormonas tiroideas están detrás del funcionamiento de múltiples órganos y los intestinos no son la excepción. Si no reciben suficiente energía les cuesta hacer movimientos peristálticos y, por tanto, ocurre el estreñimiento.

También se puede dar una mala absorción de los nutrientes y del agua que hay en los desechos, haciendo que salga en forma de diarrea.

9. Palpitaciones y taquicardia

La persona nota que, de repente, el corazón empieza a latir rápido y sin haber hecho un esfuerzo significativo o actividad física.

Habitualmente, el latido del corazón oscila entre las 70 y 80 pulsaciones por minuto, pero súbitamente sube a valores entre 100 y 120 pulsaciones.

10. Elevación en el colesterol

Crecen los niveles de colesterol “malo” o LDL en sangre, lo cual puede provocar problemas de circulación y cardiovasculares.

11. Frío en las extremidades

Las manos y los pies se sienten más fríos que de costumbre. Además, puede darse un exceso de sudoración que incomoda a quien lo padece.

12. Problemas de fertilidad

Si se ha sufrido muchos abortos o ha habido un parto prematuro puede ser señal de que hay un problema en la tiroides.

Causas de que falle

Estos problemas tiroideos ocurren cuando la glándula no produce suficientes hormonas. Las causas detrás de ello pueden ser variadas, como lo son el padecer una enfermedad autoinmune, el consumo de ciertas sustancias, efectos adversos de la medicación, la radioterapia y el haber sufrido una cirugía en la que se extirpó parte de la tiroides.

En los problemas autoinmunes ocurre que el sistema inmunológico produce anticuerpos que atacan los tejidos del propio organismo, y uno de los objetivos de estas células puede ser la tiroides.

Medicamentos que contengan litio, como los utilizados para trastornos psiquiátricos como el bipolar, pueden contribuir a que se produzca hipotiroidismo como efecto secundario.

Al igual que con muchas enfermedades, los problemas en la tiroides pueden deberse a factores ambientales y genéticos. Algunos bebés nacen con este órgano defectuoso, sin desarrollarse de forma plena y satisfactoria.

El embarazo también puede ser un condicionante para sufrir problemas en la tiroides, sobre todo porque en este período puede ocurrir que se produzcan anticuerpos que atacan a la glándula tiroides. Un hipotiroidismo no tratado durante la gestación puede producir abortos o partos prematuros, además de afectar seriamente al desarrollo fetal.

La falta o exceso de yodo es una de las causas más claras a la hora de asociarlo con disfunciones en la tiroides. Una dieta baja en yodo puede contribuir a que se dé hipotiroidismo, mientras que una en la que se abuse de este oligoelemento puede causar hipertiroidismo.

¿Cómo prevenir problemas en la tiroides?

Para mantener sana la tiroides, es necesario llevar un estilo de vida saludable. Lo fundamental se centra en una buena dieta, en la que se ingieran de forma diaria unos 150 miligramos de yodo. Algunos alimentos que contienen este alimento son el marisco, el pescado azul, la leche y los huevos. También, es recomendable el uso de sal yodada, aunque no se debe abusar de su consumo.

El tabaco, además de resultar muy perjudicial para nuestra salud respiratoria y cardiovascular, dificulta la captación de yodo, con lo cual puede ser un factor que intervenga en un mal funcionamiento de la tiroides.

Si se puede, dar paseos por la costa es un buen hábito para ayudar a una buena salud tiroidea, dado que se ha relacionado al agua de mar y a la brisa marina con recibir un buen aporte de yodo.

Cabe indicar que, en caso de que se sufra hipertiroidismo, no se recomienda el consumo de yodo dado que empeora el problema. Ante estos casos se debe priorizar el consumo de alimentos ricos en calcio y vitamina D, como lo son lácteos, cereales o productos derivados de la soja como el tofu.

En el caso del hipotiroidismo, sin embargo, no se recomienda abusar de la soja. Esta planta tiene isoflavonas, las cuales dificultan la producción de hormonas tiroideas. Además, es recomendable cocinar verduras brasicáceas, como la col de Bruselas o el brócoli, dado que estas plantas producen pesticidas naturales que afectan en la absorción del yodo y el calor desactiva este efecto.

Referencias bibliográficas

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  • Mantilla, D., Echin, M. L., Perel, C. (2010) Hipertiroidismo y sistema cardiovascular. Bases fisiopatológicas y su manifestación clínica Insuficiencia Cardiaca. Federación Argentina de Cardiología 5(4), 2010, 157-177.
Ana Torres Ruiz

Ana Torres Ruiz

Médico de cabecera

Ana nació en Girona en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona y actualmente ejerce el periodo de residencia de su especialidad en Medicina Familiar. Colaboradora con MedSalud.com para compartir sus conocimientos médicos.