Medicina
| por Ana Torres Ruiz

Sordera (discapacidad auditiva): qué es, tipos, causas y síntomas

Estas son las características de la pérdida auditiva severa, y posibles tratamientos.
Discapacidad Auditiva, sordera

La pérdida de la audición es una condición física sumamente común entre la población general, tanto si ésta está presente desde el nacimiento como si se desarrolla de manera gradual. Sea cual sea tipo de sordera o el motivo de esta, existen alternativas que pueden ayudar a la persona a comunicarse y percibir los sonidos de la rodean.

Además, existen infinidad de grupos y asociaciones que ofrecen apoyo a estas personas y una mayor visibilidad de esta condición, así como la defensa de que una persona con sordera es tan capaz como cualquier otra. A lo largo de este artículo hablaremos acerca de qué es la sordera, sus diferentes tipos, síntomas, causas y tratamientos.

¿Qué es la sordera o discapacidad auditiva?

Conocidos como sordera, discapacidad auditiva o pérdida de la audición, esta condición hace referencia a la dificultad o incapacidad de escuchar o percibir los sonidos ya sea de manera total o parcial.

Una persona con una sordera leve puede puede experimentar dificultades para percibir los sonidos del hablar, especialmente si hay ruido alrededor, mientras que una persona con discapacidad auditiva de moderada a alta deben recurrir a aparatos de ayuda como un audífono, a la lectura de los labios o al lenguaje de signos.

Estos últimos recursos requieren de un proceso de aprendizaje que les permita entender de manera simultánea aquello que otra persona les quiere transmitir.

Esta pérdida per la capacidad de oír puede estar presente desde el nacimiento o aparecer de manera progresiva. Independientemente de que exista una condición física que la provoque o no, es probable que a partir de los 55-65 años la persona comience a experimentar cierto grado de pérdida de la audición, mientras que casi la mitad de persona mayores de 65 años poseen algún tipo de sordera.

El envejecimiento y la exposición constante a ruidos fuertes son factores de riesgo importantes que favorecen la sordera o pérdida de la audición. En otros casos, el exceso de cerumen en los conductos auditivos, pueden ser una causa temporal que provoca que nuestros oídos no perciban los sonidos tan bien como deberían.

En la mayoría de casos, la sordera no es curable o reversible. No obstante, existen tratamientos, aparatos o medidas que se pueden adoptar para potenciar la capacidad del sistema auditivo o para compensar la dificultad para escuchar con otro tipo de lenguaje.

Tipos de sordera

Existen tres tipos diferentes de sordera, según la causa de la pérdida de la audición, los cuales se clasifican en: pérdida de la audición conductiva, sordera neurosensorial y pérdida de la audición mixta

1. Pérdida de audición conductiva

En la pérdida de la audición conductiva las vibraciones del sonido no pasan del oído externo al oído interno, concretamente no llegan a la cóclea. Esto puede ser causado por una acumulación o tapón de cerumen, una inflamación del oído debido a una infección, un tímpano perforado o defectuoso o un mal funcionamiento de los huesecillos.

2. Sordera neurosensorial

En este caso, la pérdida de la audición se da por una disfunción del oído interno, de la cóclea, del nervio auditivo o por una lesión o daño cerebral, aunque, generalmente, este tipo de sordera es causada por un daño de las células ciliadas de la cóclea.

Con el paso del tiempo y el envejecimiento de la persona, las células ciliadas pierden parte de su capacidad para funcionar correctamente y, como consecuencia, la capacidad de audición empeora. Otra de las causas que provocan un daño en las células ciliadas es la exposición constante a ruidos fuertes o sonidos de alta frecuencia.

Estas células dañadas no pueden ser reconstruidas o reemplazadas por lo que la persona puede experimentar cierto grado de sordera.

Finalmente, también existe el caso de la sordera total neurosensorial la cual puede estar causada por defectos de nacimiento, infecciones del oído interno o un traumatismo craneoencefálico. En el supuesto de que el tímpano y el oído medio funcionen correctamente, la persona puede recurrir a un implante coclear en el que se inserta un electrodo delgado en la cóclea que estimula la electricidad y potencia la audición.

3. Pérdida de la audición mixta

Este último tipo de sordera se trata de una combinación de pérdida auditiva conductiva y de sordera neurosensorial. En la mayoría de ocasiones, una infección de oído recurrente o duradera pueden dañar el tímpano o los huesecillos, afectado a la capacidad auditiva.

¿Qué ocurre con la sordera súbita?

La sordera súbita, conocida clínicamente como pérdida auditiva neurosensorial repentina, ocurre como una pérdida de audición repentina, rápida y sin ningún tipo de causa o explicación aparente. Esta es considerada como una emergencia médica puesto que un retraso en el diagnóstico y el tratamiento puede ser crítico a la hora de recuperar la audición. En la mayoría de los casos, la percibe la sordera súbita al despertar por la mañana, mientras que otros perciben una especie de ruido brusco, extraño y alarmante que precede a incapacidad auditiva. Además, en muchas ocasiones este cambio repentino se acompaña de mareos y/o zumbidos en los oídos.

Aproximadamente, la mitad de las personas que experimentan una sordera súbita recuperan la audición de manera espontánea, bien total o parcialmente, alrededor de las dos semanas a partir del inicio de esta. Por otra parte, si la persona recibe el tratamiento adecuado la probabilidad de recuperar la capacidad de audición aumenta a un 85%.

Síntomas asociados

En muchas ocasiones, además de la pérdida de la audición, la persona con sordera puede experimentar los siguientes signos y síntomas:

  • Enmudecimiento del habla y otros sonidos
  • Dificultad para entender palabras, especialmente si existe ruido de fondo
  • Problemas para escuchar las consonantes
  • Evitar algunos entornos o situaciones sociales
  • Retraimiento social
  • Síntomas depresivos

¿Existe un tratamiento?

Aunque no existe un tratamiento que haga desaparecer la sordera, aquellas personas con dificultades en la audición pueden recurrir a diversas opciones de ayuda o tratamiento. La elección de una u otra de estas opciones depende en gran medida de la causa que provoca la sordera y de la gravedad de la pérdida auditiva.

Entre las opciones de tratamiento se incluyen:

1. Eliminación de la acumulación o tapón de cerumen

La acumulación o aglomeración de cera en el conducto auditivo es la única causa reversible de la pérdida de la audición. El profesional médico puede eliminar el tapón enjuagando la cera para luego extraerla o succionarla.

2. Procedimientos quirúrgicos

En aquellas personas cuya causa de la sordera sea una lesión traumática en el oído o la experimentación de infecciones recurrentes puede ser necesario que se tenga que llevar a cabo un procedimiento quirúrgico para drenar los conductos auditivos.

3. Aparatos audífonos

Si la pérdida o dificultad en la audición es causada por un daño o lesión en el oído interno, existe una serie de aparatos conocidos como audífonos que pueden ayudar a hacer los sonidos más fuertes y fáciles de escuchar.

4. Implantes cocleares

Finalmente, para las personas con una pérdida auditiva severa el implante coclear puede ser la mejor opción. Mientras que el audífono se dedica a amplificar el sonido y dirigirlo al canal auditivo, el implante coclear compensa las zonas dañadas o que no funcionan correctamente del oído interno.

Referencia bibliográficas

  • Olusanya, B. O., Neumann, K. J. & Saunders, J. E. (2014). The global burden of disabling hearing impairment: a call to action. Bulletin of the World Health Organization, 92(5): 367–373.
  • Stucken, E. Z. & Hong, R. S. (2014). Noise-induced hearing loss: an occupational medicine perspective. Current Opinion in Otolaryngology & Head and Neck Surgery, 22(5): 388–393.

Ana Torres Ruiz

Médica de cabecera

Ana nació en Girona en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona y actualmente ejerce el periodo de residencia de su especialidad en Medicina Familiar. Colaboradora con MedSalud.com para compartir sus conocimientos médicos.