Salud Mental
| por Laura Ruiz Mitjana

Los 10 tipos de depresión (y sus causas y síntomas habituales)

Este trastorno del estado de ánimo puede adoptar distintas formas, según sus síntomas y otras variables.
Tipos de depresión

La depresión es uno de los trastornos mentales más prevalentes a nivel mundial. Concretamente, y según la OMS, es la primera causa de discapacidad y de baja laboral en el mundo.

La depresión se caracteriza por causar una tristeza profunda, además de una incapacidad para disfrutar de cosas que antes producían placer (síntoma que recibe el nombre de anhedonia), y muchos otros síntomas, como la culpabilidad o la apatía.

La depresión se puede manifestar de muchas maneras en cuanto a síntomas y curso. En este artículo conoceremos los diferentes tipos de depresión según cinco criterios: el número de episodios, el tipo de episodios, los síntomas, el inicio/curso y las nuevas especificaciones del trastorno que propone el DSM-5.

¿Qué es el trastorno depresivo?

Antes de ver qué tipos de depresión existen según los parámetros mencionados, vamos a ver de forma resumida en qué consiste la depresión (o trastorno depresivo).

La depresión es un trastorno del estado de ánimo, clasificado como tal en el DSM-IV-TR. En el DSM-5, además, se crea la categoría de trastornos depresivos (como categoría independiente), que engloba una serie de trastornos con sintomatología depresiva.

El trastorno prototípico es la depresión, con la presencia de síntomas anímicos (tristeza, infelicidad...), motivacionales y conductuales (inhibición, apatía...), cognitivos (rendimiento alterado y déficits en atención y memoria, entre otros), físicos (problemas de sueño, fatiga...) e interpersonales (deterioro en las relaciones personales, rechazo...).

En el DSM-5, la depresión clásicamente conocida se conceptualiza como “trastorno depresivo mayor”. Es por ello que en este artículo hablaremos indistintamente de la “depresión” y del “trastorno depresivo”, siendo aquí términos intercambiables.

Tipos de depresión

Vamos a analizar los distintos tipos de depresión, según cuatro parámetros o criterios diferentes.

1. Según el número de episodios

Según el número de episodios depresivos, hablaremos de diferentes tipos de depresión. Cabe mencionar que un episodio depresivo implica la aparición de síntomas depresivos (según el DSM-5, cinco o más síntomas) durante un mínimo de dos semanas; los síntomas, además, deben aparecer casi cada día, y causar un importante malestar al paciente.

1.1. Trastorno depresivo mayor de episodio único

El primero de los tipos de depresión según su número de episodios es la de episodio único, y se caracteriza porque la persona únicamente ha presentado (o presenta actualmente) un episodio depresivo, sin historia previa de episodios depresivos.

1.2. Trastorno depresivo mayor recidivante

En el caso de que hayan aparecido dos o más episodios depresivos a lo largo del tiempo, diagnosticaríamos un trastorno depresivo mayor recidivante, que implica que la depresión sea reincidente.

2. Según el tipo de episodios

Quizás esta sea la clasificación más conocida en cuanto a tipos de depresión. En este caso, el criterio se basa en el tipo de episodio(s) que presenta (o ha presentado) el paciente. Encontramos dos: la depresión bipolar y la depresión unipolar.

2.1. Depresión bipolar

La depresión bipolar se caracteriza porque el paciente ha presentado (o presenta) un episodio maníaco o hipomaníaco, además del episodio depresivo. Los dos tipos de episodios se presentan con un espacio temporal determinado. Este tipo de depresión se llama así porque la persona ha estado en los dos polos (bi-polar); el depresivo y el maníaco.

Este tipo de trastorno se da con igual frecuencia entre hombres y mujeres, en una relación de 1/1. La edad media de inicio son los 20 años. Por otro lado, el porcentaje que representan las depresiones bipolares, en relación al total de los trastornos del estado de ánimo, es de un 10%.

2.2. Depresión unipolar

Siguiendo con los tipos de depresión según los episodios que presenta el paciente, encontramos la segunda: la depresión unipolar. Ésta se caracteriza por presentar únicamente episodios depresivos (nunca maníacos o hipomaníacos); es decir, el paciente sólo ha estado en “un polo”.

A diferencia de la anterior, se presenta de forma más frecuente en mujeres que en hombres, en una relación de 2/1. Además, su inicio es más tardío (la edad media de inicio son los 35 años). Finalmente, en el caso de la depresión unipolar, el porcentaje que representa ésta en relación al total de los trastornos del estado de ánimo, es de un 90%; es decir, la gran mayoría de los casos.

3. Según los síntomas

Según el tipo de síntomas que aparezcan, además del trastorno depresivo mayor “clásico”, existen otros dos tipos de depresión: la depresión atípica y la depresión melancólica.

Además, estos dos tipos de depresión, constituyen especificaciones del trastorno propias del DSM-IV-TR (es decir, que a la hora de realizar el diagnóstico de una depresión, se puede especificar si es melancólica o atípica, en caso de que corresponda a uno de estos dos tipos).

3.1. Depresión atípica

La depresión atípica se caracteriza por una serie de síntomas concretos, tales como una reactividad del estado de ánimo ante situaciones positivas, unida a al menos dos de los siguientes síntomas: aumento de peso o apetito, abatimiento (sentir las extremidades pesadas o inertes), hipersomnia (mucha necesidad de dormir), y un patrón prolongado de sensibilidad al rechazo interpersonal (que provoca un importante deterioro social).

Además, la depresión atípica tiene la característica de que responde muy bien al tratamiento farmacológico con antidepresivos IMAO (Inhibidores de la monoamino oxidasa).

3.2. Depresión melancólica

Siguiendo con los tipos de depresión según su sintomatología, encontramos la depresión melancólica, que se caracteriza por un patrón de síntomas peculiar: aparece especialmente un mayor componente vegetativo, unido a síntomas como la anhedonia. A diferencia de la depresión atípica, la depresión melancólica responde muy bien al tratamiento con antidepresivos tricíclicos y con TEC (Terapia Electroconvulsiva).

Así, a grandes rasgos, una persona con depresión melancólica se sentirá habitualmente peor por las mañanas, presentará despertares precoces (antes de la hora “habitual” a la que la persona solía despertarse), enlentecimiento o agitación psicomotores, anorexia o pérdida de peso y una culpabilidad excesiva o inapropiada.

Unido a todos (o a algunos) de estos síntomas, aparece también un estado de ánimo depresivo, cualitativamente diferente al que aparece típicamente en la depresión.

4. Según el inicio/curso

Siguiendo un tercer criterio para clasificar los diferentes tipos de depresión, encontramos diferentes depresiones según su inicio y/o curso.

4.1. Depresión de inicio en el postparto

Este tipo de depresión aparece en las cuatro primeras semanas del posparto, según el DSM-IV-TR, y en el período periparto (que incluye el embarazo), según el DSM-5. Concretamente, se trata de una especificación de la depresión en el DSM-IV-TR.

Afecta a una gran cantidad de mujeres, y su etiología se ha relacionado con factores biológicos y hormonales, principalmente.

4.2. Depresión con patrón estacional

La depresión con patrón estacional conlleva una relación temporal sostenida entre el inicio de los episodios depresivos y una época del año; esto quiere decir que los episodios suelen aparecer en una estación (o época) del año concreta.

Por otro lado, y según los criterios diagnósticos (ya que este tipo de depresión también es una especificación del trastorno depresivo en el DSM-IV-TR), las remisiones del trastorno (o el cambio de polo, en el caso del trastorno bipolar), se producen también en una época del año determinada.

Para poder establecer esta especificación junto al diagnóstico de trastorno depresivo, se requiere que en los dos últimos años haya habido dos episodios estacionales (como mínimo) y ninguno no estacional. Además, se requiere que dichos episodios sean mayoritarios en la vida del paciente.

5. Según las especificaciones del DSM-5

Hasta ahora hemos ido comentando diferentes tipos de depresión, según criterios diversos, y según algunas especificaciones de la depresión que aparecen en el DSM-IV-TR. Sin embargo, el DSM-5 introduce dos nuevas especificaciones para el trastorno depresivo, y con ellas, encontramos dos nuevos tipos de depresión.

5.1. Depresión con malestar ansioso

Según el DSM-5, este tipo de depresión se caracteriza por presentar los síntomas clásicos de la depresión, unidos a al menos dos síntomas de tipo ansioso, tales como: un sentimiento de nerviosismo o tensión, dificultad para concentrarse (debido a la preocupación), miedo a que ocurra algo terrible, sentimiento de poder perder el control en cualquier momento y sentimiento de cansancio inusual.

Además, este tipo de depresión requiere especificar la severidad del trastorno: leve (si aparecen 2 de los síntomas ansiosos mencionados), moderado (si aparecen 3), moderado/severo (si aparecen 4 o 5) y severo (si aparecen 4 o 5 junto a un estado de agitación).

5.2. Depresión con síntomas mixtos

La depresión con síntomas mixtos, según el DSM-5, se caracteriza por cumplir criterios para el episodio depresivo, y por cumplir al menos 3 criterios diagnósticos de otro episodio, pudiendo ser éste último un episodio maníaco, hipomaníaco o mixto.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association (APA). (2000). DSM-IV-TR. Barcelona: Masson.

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • Belloch, A.; Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.

Laura Ruiz Mitjana

Psicóloga

Graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Especializada en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil. Autora del libro "Vivir de memoria" (Editorial Círculo Rojo, 2018). Redactora y divulgadora científica en Psicología y Mente y en MedSalud. Aficionada del deporte y la lectura.