Relaciones
| por Xavier Rico Garófalo

¿Cómo 'desenamorarse' de alguien? 10 consejos de expertos

Te explicamos cómo superar un desamor de la mejor forma con 10 consejos de expertos en la materia.
Cómo desenamorarse de alguien

El amor es una de las experiencias comunes más agradables que podemos experimentar en nuestras vidas. Aun así, por diferentes motivos, las relaciones acaban.

En este artículo te intentamos aconsejar sobre cómo desenamorarse de alguien y finalmente pasar página.

10 consejos de expertos para desenamorarte

Hay cosas que son inevitables. Aunque parezca cliché, a medida que pasa el tiempo una relación satisfactoria se puede convertir en una situación muy desagradable, llena de malentendidos, tristeza y frustración.

Aquí te presentamos diez consejos para superar aquellas personas que hemos dejado atrás, pero aún así llevamos dentro (es decir, cómo desenamorarse).

1. Corta la comunicación

Todos lo hemos oído alguna vez y, aunque no queramos creerlo, hay veces que continuar la relación como amigos es completamente inviable. Especialmente si una de las dos personas sigue enamorada y la otra ya ha pasado página.

Aunque nadie sabe qué traerá el futuro, lo cierto es que justo después de una ruptura no suele ser el mejor momento para entablar una amistad con tu ex-pareja. Puede ser una experiencia muy desagradable y llenarte de sentimientos de vacío, al no poder mantener la relación de intimidad y apoyo al que estabas acostumbrado.

Para ahorrarnos esta desagradable etapa, sin que esto signifique cortar el contacto de forma permanente, permítete un tiempo sin saber de esa persona si sientes que lo necesitas. Así evitarás la inestabilidad emocional que te puede causar ver lo felices que son después de alejarse de ti y otras situaciones desagradables que quizás no puedas soportar con comodidad si la ruptura es reciente o sigues enamorado de tu ex-pareja.

Sí, esto suele significar evitar también el contacto digital. Necesitas mucha estabilidad emocional para poder digerir que tu pareja pase página antes que tú, y al estar en un estado vulnerable emocionalmente hablando puede que esto nos catapulte a lugares muy oscuros de nuestra psique.

2. Acepta tus sentimientos

Luchar contra lo que sentimos suele ser una buena receta para el malestar emocional. Te recomendamos que analices cómo te sientes y lo despieces a tu ritmo, para entender cuáles son tus emociones.

El auto conocimiento es una herramienta muy potente para la superación de las emociones negativas y los comportamientos que estas pueden desencadenar. Aceptar que nos sentimos tristes, que añoramos a nuestra ex-pareja, o que estamos realmente disgustados con algún aspecto de nuestra anterior relación (por ejemplo en el caso de que nos hayan sido infieles, o simplemente la frustración de no entenderse como antes), nos permite aceptar que la relación ya ha pasado, que estos sentimientos son normales, y que con el tiempo también pasarán.

3. Recuerda por qué ya no estáis juntos

Desenamorarse es complicado, pero las investigaciones en este tema parecen demostrar que una herramienta efectiva para pasar página es simplemente pensar en cosas negativas de tu ex-pareja. Pueden ser cosas realmente dolorosas que te hayan hecho pasar, o cualquiera de los miles de aspectos de esa persona que no te gustaban, o te irritaban.

Quizás aquella persona con la que compartíamos tanto tiempo tenía hábitos desagradables, como no limpiar la casa o abusar de sustancias. Puede que nos tratase realmente mal siempre que volvía de trabajar. Igual no le gustaba el queso. El tema es pensar cosas desagradables de aquella persona para evitar pensar únicamente en las cosas agradables de una relación en la que no te hayas.

No es necesario generar un resentimiento o animosidad hacia nuestra ex-pareja (aunque puede ayudar temporalmente, aunque sea fingido o medio en broma), pero pensar en cosas desagradables de nuestra anterior relación nos ayuda a salir de espirales de recuerdos agradables de algo que ya no existe, que a pesar de que pueda sentirse bien temporalmente, incrementa nuestros sentimientos de abandono y soledad.

Cómo desenamorarse

4. Disfruta de tu tiempo libre

Vaya, ¿qué es esto? Al romper una relación, nos damos cuenta de que disponemos de muchísimo tiempo libre del que antes no disponíamos. Este tiempo libre es una trampa a la vez que una bendición. Si lo aprovechamos bien, podemos enriquecer nuestra vida de formas que quizás siempre habíamos querido, pero nunca habíamos intentado, o simplemente volver a actividades para las que ya no tenías tiempo.

Este tiempo libre, si no se llena, será algo que incluso podemos llegar a temer. Cuando estamos sólos sin hacer nada nos pueden asaltar fácilmente sentimientos y pensamientos negativos, que no siempre son sencillos de aceptar. Sé productivo con tu tiempo libre y llena tu vida con aquello que te haga sentir bien contigo mismo. Así mejorará tu autoestima y estarás construyendo una vida mejor aprovechándote del impulso de la ruptura.

5. Evita los extremos

Es fácil caer en comportamientos extremos cuando pasamos por una mala temporada. Quizás nuestro hábito de beber una cerveza diaria se convierte en algo más peligroso. También podría ser que, de repente, nos aterrorice estar solos y necesitemos estar constantemente rodeados de gente (o todo lo contrario, nos encerramos en nosotros mismos y nos olvidamos completamente del mundo exterior).

En la vida, la gran mayoría de cosas tienen su justa medida. Intenta no caer en comportamientos extremos mientras estás en el proceso de desenamorarse, ya que al ser un estado vulnerable, puede hacer que desarrollemos hábitos muy tóxicos para nosotros mismos.

6. Relaciónate con tus personas cercanas

Cuando alguien intenta desenamorarse o está pasando por una ruptura, nuestros amigos y familiares suelen ser grandes aliados. Nos pueden dar perspectiva externa sobre nuestros problemas, especialmente si nos conocen desde hace tiempo y tenemos una relación estrecha con ellos.

No tengas miedo a que te hagan preguntas incómodas, simplemente comunícales hasta qué punto te sientes cómodo explicando tu situación si te sientes agobiado. Normalmente ellos solo quieren entenderte para saber por lo que estás pasando y ver si te pueden ayudar.

7. Dedícate a una nueva actividad

Si tienes algún hobby,¿por qué no darle el tiempo que se merece ahora que dispones de él? La realidad es que dedicarnos a aprender un nuevo idioma, probar un nuevo deporte, empezar clases de baile o de actuación… son actividades que nos mejoran la autoestima a medida que mejoramos en ellas.

Mejorar nuestra autoestima es clave para desenamorarse, porque parte de este proceso es conseguir llenar con amor propio el vacío que sentimos por culpa de la ruptura. Además, mantener un hobby es una excelente manera de conocer gente nueva que puede enriquecer nuestra vida de formas que no habíamos imaginado.

¡Puntos extra si es una actividad física! Hacer ejercicio nos hace sentir mejor con nosotros mismos y es muy saludable.

8. Reflexiona sobre la separación

Es una parte dolorosa pero fundamental del proceso de desenamorarse. La gran mayoría de relaciones acaban separándose tarde o temprano y es natural. Simplemente significa que no érais tan compatibles como podías pensar al principio.

Pensar sobre nuestro papel en la relación una vez nuestros sentimientos más fuertes ya han pasado es muy beneficioso. No solo nos ayuda a desenamorarnos, si no que también nos da pistas sobre las áreas en las que queremos mejorar como personas. Es muy difícil hacer las cosas mejor cuando no sabemos qué hemos hecho mal.

Además, este proceso de reflexión sobre nuestras acciones en la relación, de rebote, nos puede hacer perdonar a la otra persona por comportamientos desagradables que haya tenido hacia nosotros. Disminuir los sentimientos negativos hacia ellos nos dará alivio que nos servirá para pasar página más cómodamente.

9. No busques llenar el vacío con otra relación

Un error que comete muchísima gente es “hacer el Tarzán” con las relaciones, pasando de una a otra como si se tratasen de lianas que impiden que caigan en la soledad.

Este es un miedo muy poco sano a estar solo y puede ser fruto de una percepción errónea de nosotros mismos. Más que estar solos, realmente sólo estamos sin pareja. No hay nada de malo en ello, no somos menos válidos que nadie por no tener una pareja romántica.

Si sentimos que necesitamos a alguien para vivir significa que nos vemos incapaces de vivir por nuestra cuenta, pero esto no tiene por qué ser cierto. Una importante marca de una relación sana es la capacidad de sus integrantes de poder funcionar de manera autónoma.

Además, al pasar de una relación a otra rápidamente nos privamos del proceso de maduración que nos ofrecen las rupturas. Lo más seguro es que si hacemos esto, acabemos cometiendo errores del pasado o peor, transfiriendo nuestros sentimientos anteriores a otra persona. Este tipo de relaciones suele ser poco sana y de poca duración, así que es mejor darnos un tiempo de soledad antes de aventurarnos en otra relación romántica.

10. Permítete amar de nuevo y divertirte

Para finalizar, el consejo número 10 es en apariencia opuesto al consejo número 9, pero no hay nada más lejos de la verdad. Una vez nos sintamos más cómodos con nosotros mismos, con niveles de autoestima mejores y ya no estemos atormentados por el fantasma de la relación pasada, habremos avanzado mucho en el proceso de desenamorarse.

Como dice el refrán, un clavo saca otro clavo. Permitirnos explorar nuestra faceta romántica una vez hayamos sanado nuestro estado emocional puede ser la clave para finalmente conseguir desenamorarse. ¡Mucha suerte!

Referencias bibliográficas

  • Earp, B. D., Wudarczyk, O. A., Foddy, B., & Savulescu, J. (2017). Addicted to love: What is love addiction and when should it be treated?. Philosophy, psychiatry, & psychology : PPP, 24(1), 77–92.
  • Abbasi and Alghamdi, (2017) “Polarized Couples in Therapy: Recognizing Indifference as the Opposite of Love.” Journal of sex and marital therapy.
  • Triglia, Adrián; Regader, Bertrand; García-Allen, Jonathan (2016). Psicológicamente hablando.

Xavier Rico Garófalo

Genetista

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Actualmente colaborando con MedSalud.