Vitiligo (enfermedad): qué es, síntomas, causas y tratamiento

Te contamos todos los detalles acerca de esta enfermedad de la piel.
Vitiligo

Las enfermedades cutáneas tienen un importante componente detrimental sobre la salud mental de sus afectados, debido al rechazo social que experimentan, especialmente en regiones del mundo sin acceso a información acerca de estos trastornos.

En este artículo te hablaremos del vitiligo, una enfermedad común, pero de origen aún no conocido con certeza, que provoca la pérdida selectiva de melanocitos, dejando en sus afectados manchas descoloradas, más sensibles a la luz solar y con efectos sobre la salud mental de aquellos que las presentan.

Síntomas e historia del vitiligo

Los síntomas del vitiligo son en su mayoría observables a simple vista, consistiendo en manchas sin color en piel y pelo, que pueden aparecer en todo el cuerpo pero principalmente afectan a áreas cercanas a oberturas corporales (como la boca o los genitales) además de las extremidades. Estos síntomas suelen hacer su primera aparición sobre los 24 años de edad, aunque pueden ocurrir también a edades más avanzadas.

La localización y color de estas manchas hace que los individuos que padecen vitiligo difícilmente puedan esconder su condición, así que existen registros de esta enfermedad desde aproximadamente el siglo XX antes de Cristo. El término vitiligo apareció por primera vez en textos médicos romanos.

Clásicamente se clasificaba este trastorno de la piel junto a trastornos como la lepra, temidos por la población por su posible contagio. Esto hacía que los individuos que padecían vitiligo tuvieran que enfrentarse a varios tipos de discriminación a lo largo de la historia, por el miedo que causaban a la población general.

Actualmente sabemos que el vitiligo afecta aproximadamente al 1% de la población mundial, independientemente de factores como el color de piel o el sexo, además de no tener riesgo de contagio. Aunque el origen de esta patología no esté claro, las hipótesis actuales indican un origen autoinmune de esta enfermedad, donde las células de nuestro sistema inmune atacan a los melanocitos.

Los melanocitos son las células del cuerpo que se encargan de añadir color a nuestra piel y pelo. Este color no es meramente estético, es necesario para proteger nuestras células del daño genético que provoca la radiación solar. Cuando los melanocitos pierden su capacidad de funcionar, el color que estos dan a la piel y el pelo también desaparece.

Tipos de vitiligo

Podemos clasificar actualmente el vitiligo en dos grupos principales, aunque se dan casos en que ambos tipos se presentan simultáneamente en el mismo individuo. Estos tipos de vitiligo son:

1. El vitiligo segmentario

El vitiligo segmentario representa aproximadamente el 10% de los casos de vitiligo y está caracterizado por una distribución unilateral o en forma de segmentos discretos. Estas lesiones no suelen crecer con el tiempo.

2. El vitiligo no segmentario

El tipo de vitiligo más común, cuyas lesiones tienden a evolucionar con el tiempo, con diversos grados de afectación de los individuos, desde varias lesiones localizadas a un vitiligo generalizado que afecta a la mayoría del cuerpo.

Causas

Ambos tipos tienen un fuerte componente genético, significando que tener un historial familiar de vitiligo hace que sea mucho más probable que lo padezcamos nosotros. La hipótesis del vitiligo como enfermedad autoinmune se aplica a ambos tipos de vitiligo y existen pruebas fuertes que apoyan a esta hipótesis, ya que esta enfermedad está ligada a otras enfermedades autoinmunes.

Actualmente se cree que existen varios procesos capaces de causar vitiligo, tanto bioquímicos como autoinmunes, o la exposición a agentes ambientales desconocidos que puedan empezar la enfermedad. De esta forma, el vitiligo sería un síntoma en sí mismo más que una enfermedad, y podría estar causado por una multitud de factores todavía por identificar.

Aunque el motivo esté bajo debate, la causa directa del vitiligo es la destrucción de melanocitos. Las causas del vitiligo están bajo investigación, con varias lineas que intentan explicar la causa raíz de esta enfermedad para poder, con el tiempo, llegar a darle cura o tratamiento efectivo.

Tratamiento

El vitiligo no tiene cura a día de hoy. Los afectados por vitiligo que buscan tratamiento tienen varias opciones a su disposición, aunque pocas de ellas son efectivas a largo plazo y en su mayoría únicamente sirven para camuflar las manchas en la piel.

Uno de los posibles tratamientos a los que se someten los afectados por el vitiligo es el uso de cremas esteroideas en conjunción con radiación UV para camuflar los efectos de la pérdida selectiva de melanocitos. Este tipo de tratamiento no es muy seguro por los efectos secundarios de las cremas esteroideas, además del riesgo aumentado de cáncer por exposición al sol que presentan las zonas sin pigmentación.

El tratamiento con cremas esteroideas y radiación UV no está recomendado para la gente con vitiligo que de por sí tenía un riesgo mayor de padecer cáncer de piel por exposición a los rayos UV, como las personas de constitución pálida, especialmente aquellos rubios o de ojos claros. Para personas de color de piel más oscuro este tratamiento es más efectivo y seguro, pero no se consigue la eliminación de las manchas.

La otra opción a disposición de los afectados por el vitiligo es la de camuflar las manchas mediante maquillaje o cirugía estética. El tratamiento con cirugía estética es efectivo especialmente con el tipo segmentario de vitiligo, que no tiende a expandirse con el tiempo. El famosísimo cantante de pop Michael Jackson padecía vitiligo y se sometió a varias operaciones quirúrgicas para ocultar este hecho, que se confirmó con su autopsia.

Efectos psicológicos

Como hemos comentado anteriormente, el vitiligo es una enfermedad cuyos efectos son principalmente cosméticos. En la cultura moderna los trastornos físicos no se demonizan de la misma forma que en el pasado, cuando los afectados de vitiligo eran rechazados por la sociedad por miedo al contagio.

A pesar de ello, aquellas personas que padecen vitiligo tienen más dificultades para encontrar y mantener un empleo, además de ser más vulnerables a trastornos psicológicos relacionados con la baja autoestima que puede producir una enfermedad tan visible. Está en nuestras manos normalizar estos tipos de trastornos para evitar el rechazo social de los afectados por enfermedades como el vitiligo.

Referencias bibliográficas

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  • Dillon, A. B., Sideris, A., Hadi, A., & Elbuluk, N. (2017). Advances in Vitiligo: An Update on Medical and Surgical Treatments. The Journal of clinical and aesthetic dermatology, 10(1), 15–28.
  • Ezzedine, K., Eleftheriadou, V., Whitton, M., & van Geel, N. (2015). Vitiligo. The Lancet, 386(9988).

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.