Hemoglobina Alta: por qué aparece, síntomas, y enfermedades asociadas

Debemos mantener unos niveles normales de hemoglobina. Te explicamos por qué.
Hemoglobina Alta

La hemoglobina es una proteína que se produce en la médula ósea. Esta proteína se encuentra dentro de los glóbulos rojos (eritrocitos), que son los encargados de transportar oxígeno a través de la sangre, alimentando nuestros órganos. Además, le da a la sangre su color rojo característico.

Normalmente nos preocupan los bajos niveles de esta proteína en la sangre, ya que esto provoca la anemia, un trastorno sanguíneo que dificulta la actividad física, entre otras cosas. Las anemias afectan mayoritariamente a las mujeres, por su mayor necesidad de hierro y bajos niveles naturales de hemoglobina.

En este artículo te explicamos cómo los altos niveles de hemoglobina también pueden suponer un riesgo para la salud.

¿Por qué aparece la hemoglobina alta?

Los niveles normales de hemoglobina en la sangre de una persona sana y adulta se encuentran entre los 13 y los 16.5 g/dL en hombres, mientras que las mujeres adultas tienen niveles de entre 12 y 16 g/dL, que disminuyen todavía más durante el embarazo. Tener un nivel inferior puede causarnos anemia, pero tener un nivel superior al normal tampoco nos beneficia.

Los niveles de hemoglobina sirven para medir de forma indirecta los niveles de glóbulos rojos (también conocido como hematocrito) en los pacientes. Los niveles demasiado bajos de glóbulos rojos son causantes de anemia, mientras que los recuentos demasiado altos de estas células causan un trastorno conocido como policitemia, o eritrocitosis.

La policitemia es un trastorno que puede ocurrir por enfermedades de la médula ósea, lo que se conoce como policitemia primaria, así como por adaptación del cuerpo a una falta crónica de oxígeno, como la que experimentan los fumadores o las personas que padecen del llamado “mal de montaña”, típico de personas que viajan a una zona geográfica muy elevada.

Otros ejemplos de causas de la subida de los niveles de hemoglobina podrían ser:

Hematocrito alto

Síntomas y enfermedades asociadas a los altos niveles de hemoglobina

Los altos recuentos de eritrocitos, así como los altos niveles de hemoglobina en sangre pueden provocar una variedad de síntomas, que van desde trastornos de la piel y su coloración, como la ictericia o los picores, hasta la fatiga, mayor facilidad de sangrado o pérdidas de peso inusuales.

Dentro de los peligros que esconden los altos niveles de hemoglobina, encontraríamos que puede provocarnos graves problemas a nivel cardiovascular, como una mayor facilidad de padecer microinfartos cerebrales y renales. Esto se debe a la mayor densidad de la sangre, que facilita la formación de coágulos capaces de obstruir las venas y arterias.

La policitemia primaria es un trastorno de la médula ósea en el que la producción de eritrocitos se aumenta a niveles muy superiores a lo habitual, lo que eleva los niveles de hemoglobina en sangre. Esta enfermedad es útil para ilustrar algunos de los riesgos asociados al hematocrito alto. Además de la mayor probabilidad de coágulos, las personas con policitemia primaria tienden a ser hipertensas y a padecer de deformaciones en el bazo.

Existe la posibilidad de padecer ciertos tipos de policitemia que no están causados por un funcionamiento anormal de la médula ósea. Podríamos distinguir entre diferentes tipos de policitemias secundarias, según la causa subyacente del aumento del hematocrito:

1. Altitud

A medida que nos alejamos del nivel del mar la presión atmosférica disminuye y con ella, los niveles de disponibilidad de oxígeno. Esta escasez de oxígeno provoca ciertos cambios en nuestro metabolismo, que intenta compensar la baja concentración de oxígeno en el aire aumentando la producción de glóbulos rojos.

Esto sería el llamado “mal de altura”, un trastorno que ocurre en las condiciones atmosféricas superiores a los 2,000 metros. Es incluso posible morir de hipoxia producida por la altitud si superamos los 8,000 metros de altura.

2. Hipoxia asociada a otra enfermedad

Como hemos comentado previamente, la falta de oxígeno (hipoxia) generada por enfermedades respiratorias como el COPD, o también las enfermedades cardiovasculares, provoca un aumento del hematocrito. En estos casos, la hemoglobina alta no suele ser el síntoma principal, pero debe tenerse en cuenta durante el tratamiento.

3. Causas genéticas

Existen ciertas mutaciones genéticas heredables que provocan un hematocrito alto. Estas mutaciones causan a través de diferentes mecanismos, una subida de la eritropoyetina, también conocida como EPO, que provoca un aumento en la producción de glóbulos rojos y con ella la subida de la hemoglobina.

4. Causas hormonales, mayores niveles de testosterona

Las personas con mayores niveles de testosterona, ya sea de forma natural o por dopaje, tienden a mantener unos niveles de hemoglobina en sangre superiores a lo normal. Esto también favorece la musculación y la capacidad respiratoria de nuestro organismo.

5. Neoplasias

Existen ciertos tumores, especialmente los que afectan a la médula ósea, que pueden desregular la producción habitual de eritrocitos. La hemoglobina alta podría ser, en algunos casos, un indicador tumoral.

6. Tabaquismo

El hábito de fumar tabaco provoca la degeneración lenta del sistema respiratorio y circulatorio, especialmente el periférico. Pero además, la exposición constante al monóxido de carbono, que se produce en la combustión del tabaco, nos afecta también a los glóbulos rojos.

Los glóbulos rojos se unen al monóxido de carbono con mayor afinidad que al oxígeno, de modo que al encontrarse con una de estas moléculas, difícilmente la dejarán ir. Esto hace que no tengan “tanto espacio” para transportar el oxígeno, ya que el monóxido de carbono ocupa el sitio de transporte en la hemoglobina. Esta situación provoca hipoxia, que a su vez incrementa los niveles del hematocrito para compensar.

Tratamiento

Si tenemos la hemoglobina alta por culpa de un trastorno concreto, como una neoplasia, el hábito de fumar o la exposición a drogas, tratar la causa subyacente hará que los niveles de hemoglobina vuelvan a la normalidad. No es el caso, desgraciadamente, de aquellas personas con eritrocitosis primaria.

En los casos en los que no se puede tratar la causa subyacente, una manera efectiva de aliviar los síntomas es la sangría, también conocida como flebotomía. Este proceso quirúrgico tiene una pésima fama debido a su uso indiscriminado durante la edad media, pero es efectivo para reducir el hematocrito de estos pacientes.

Referencias bibliográficas

  • McMULLIN, M. F. (2008), The classification and diagnosis of erythrocytosis. International Journal of Laboratory Hematology, 30: 447-459. doi:10.1111/j.1751-553X.2008.01102.x
  • Pillai AA, Babiker HM. Polycythemia.(2019). In: StatPearls [Internet] Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK526081/.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.