Los 7 tipos de leucemia (y diferencias entre ellas)

Este tipo de cáncer de la sangre puede tener causas y síntomas distintos.
Tipos de leucemia

El nombre de leucemia suele hacer referencia a un conjunto de cánceres de la sangre. La reputación de este tipo de enfermedades es muy negativa, dado que implica un nivel de afectación orgánica muy alta y muchas de ellas tienen una esperanza de vida limitada.

En este artículo vamos a ver en más profundidad que son las leucemias, qué criterios de clasificación hay para categorizarlas y entraremos en más detalle sobre algunos de los tipos que existen de estas enfermedades.

Definición de leucemia

La palabra leucemia hace referencia a un conjunto de enfermedades malignas de la médula ósea. En términos más populares, esta palabra es considerada sinónimo de cáncer hematológico, dado que en la leucemia se da una proliferación anormal de leucocitos, células que se encuentran en la sangre.

Las células cancerígenas en las leucemias impiden que se produzcan células tan importantes para la protección del organismo: glóbulos rojos, plaquetas y leucocitos. Como consecuencia de ello se dan síntomas de gran gravedad, los cuales, en caso de que no sean debidamente tratados, pueden implicar la muerte de quien sufre una leucemia.

Este tipo de cánceres son especialmente graves, dado que las células cancerígenas se encuentran en el torrente sanguíneo y, a través de él, pueden viajar por todo el organismo, haciendo que se afecte a otras partes del cuerpo con relativa rapidez.

Existen diferentes tipos de leucemias y, por lo tanto, hay diferentes grados de gravedad, sin embargo, entre los síntomas comunes que se pueden encontrar al ser diagnosticadas tenemos:

  • Infecciones
  • Cambios en el apetito
  • Fiebre
  • Cansancio
  • Hemorragias
  • Moratones
  • Inflamación en los ganglios linfáticos
  • Sudoración
  • Problemas para respirar
  • Dolor en huesos y articulaciones

Criterios de clasificación

Existen dos criterios para clasificar la leucemia.

1. En función de la gravedad de la enfermedad

Se pueden clasificar los tipos de leucemia según su gravedad.

1.1. Leucemias agudas

Las células sanguíneas inmaduras proliferan de forma muy rápida. Estas células no pueden desempeñar sus funciones correctamente, además de que al ser tantas ocupan el espacio que le corresponde a células sanguíneas ya plenamente desarrolladas.

Este tipo de leucemia es la más común en niños y su tratamiento se debe realizar lo más pronto posible, dado que se corre el riesgo de que las células inmaduras viajen a otras partes del organismo.

1.2. Leucemias crónicas

Este tipo de leucemias ocurren de forma más lenta, progresando durante meses o incluso años.

Se produce una cantidad excesiva de glóbulos blancos que, aunque maduros, se comportan de forma anormal. Aunque se puede dar en cualquier grupo de edad, las leucemias crónicas son más frecuentes en personas mayores.

2. En función de las células afectadas

Otra forma en que podemos clasificar los diferentes tipos de leucemia es a partir de saber cuáles son las células afectadas.

2.1. Leucemia mieloide

Comienza con las células mieloides, es decir, aquellas células que se originan en la médula ósea: plaquetas, eritrocitos y leucocitos o glóbulos blancos.

2.2. Leucemia linfoide

Comienza con las células linfoides, es decir, aquellas células que forman parte del sistema que se encarga de transportar la linfa.

Principales tipos de leucemia

A continuación vamos a conocer los distintos tipos de leucemia, sus causas, síntomas y características.

1. Leucemia linfoide aguda

En este tipo de leucemia, el cuerpo produce un gran número de glóbulos blancos inmaduros, llamados linfoblastos, que rápidamente se multiplican y van reemplazando a las células sanas que forman la médula ósea.

Como la médula ósea es la estructura que ayuda a formar células sanguíneas, que este tejido se vea afectado hace no se puedan formar este tipo de células sanas y, por lo tanto, se dé el daño en el organismo.

La leucemia linfoide aguda es de las más comunes en la infancia, afectando a niños entre 3 y 7 años. Entre las causas detrás de la aparición de este tipo de leucemia están factores genéticos, recibir altas dosis de radiación, recibir un trasplante de médula ósea afectada o intoxicación por benceno.

Entre los síntomas más comunes se encuentra el tener una mayor predisposición a sufrir infecciones, además de correrse el riesgo de sufrir anemia y trombopenia (disminución de plaquetas), pudiéndose dar hemorragias.

2. Leucemia linfática crónica

En la leucemia linfática crónica los linfocitos están maduros, pero son incapaces de cumplir su función inmunitaria. Además, su muerte celular (apoptosis) se ve atrasada, haciendo que vivan más de lo que deberían y acumulándose.

Debido a esto se pueden observar una mayor cantidad de estos glóbulos blancos en la médula ósea y también en los recuentos sanguíneos, haciendo que el sistema inmunitario se vea muy debilitado.

Este tipo de leucemia es la más frecuente en población adulta, teniendo una mayor incidencia a mayor edad. Afecta más a hombres que a mujeres.

En la leucemia linfática crónica se da una fase asintomática, en la cual el paciente no se siente mal, aunque ya se inicia la proliferación de glóbulos blancos.

Más tarde empiezan a darse los síntomas propios de la enfermedad, como inflamación de los ganglios linfáticos, del hígado y del bazo, sudoración excesiva, cansancio, fiebre y algunas infecciones recurrentes.

Los pacientes también pueden manifestar falta de apetito debido a que sienten que se llenan con muy poca comida. A causa de esto, pierden peso de forma muy rápida y sin quererlo.

No se puede hablar de una cura total, aunque sí existe la posibilidad de mejora con el trasplante de médula ósea.

3. Leucemia mieloide aguda

Esta leucemia se caracteriza por la acumulación de células anormales en la médula ósea, las cuales interfieren en la producción de glóbulos rojos.

La médula ósea va siendo progresivamente reemplazada por las células leucémicas, haciendo que se dé un descenso en la cantidad de glóbulos rojos, plaquetas y leucocitos sanos.

Su progresión puede ser muy rápida, llegando a ser fatal en cuestión de semanas si no se recibe el adecuado tratamiento.

La causa de este tipo de leucemia parece ser genética, concretamente una mutación en el gen GATA2.

Entre los síntomas propios de la leucemia mieloide aguda se encuentran la dificultad para respirar, fatiga, aparición de hematomas, dificultades en la coagulación y una mayor predisposición a padecer infecciones.

Esta enfermedad es potencialmente curable. En primer lugar se administra quimioterapia, con la intención de hacer que las células cancerígenas remitan. Si se logra encontrar a un donante, se efectúa el trasplante de médula ósea.

4. Leucemia mieloide crónica

En esta leucemia se ven afectadas las células precursoras de la sangre. Se caracteriza por la proliferación de glóbulos blancos.

Se da más en hombres que en mujeres, siendo la proporción de 2/1,2. Las posibilidades de padecer este tipo de leucemia son mayores a más edad, especialmente a partir de los 45 años.

La causa de la leucemia mieloide crónica es desconocida. No se ha encontrado una relación con el consumo de fármacos o infecciones y esta enfermedad.

La única relación ambiental vista ha sido la de haber recibido altas dosis de radiación como las generadas en los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki o el accidente nuclear de Chernóbil.

Sin embargo, sí se ha visto que en las personas que padecen este tipo de leucemia se da una translocación genética, concretamente en los genes BCR/ABL. Esto hace que se genere una proteína, la tirosina quinasa, la cual hace que se altere la médula ósea, dificultando su correcto funcionamiento.

En esta enfermedad se dan tres fases: crónica, acelerada y de transformación a leucemia aguda.

La duración de la fase crónica es de unos 4 a 5 años. Pueden no haber síntomas, aunque suelen darse: decaimiento, pérdida de peso, saciedad, dolores abdominales, insuficiencia renal. Entre el 80 y 85% de los pacientes son diagnosticados en esta fase.

La siguiente fase es la acelerada, que dura entre 6 y 8 meses. No se sabe bien por qué la enfermedad evoluciona hacia esta fase. El enfermo siente fiebres, presenta anemia y le duelen los huesos. También se dan infecciones.

Finalmente se da la fase de leucemia aguda o crisis blástica. Cerca del 80% de los casos al llegar a esta fase evolucionan a leucemia mieloide aguda, mientras que el 20% lo hace a leucemia linfoide aguda.

Otros tipos de leucemias

Existen otros tipos de leucemias según sean sus causas u otras características.

5. Tricoleucemia

La tricoleucemia es conocida también por el nombre de leucemia de células peludas. Es considerada como un subtipo de leucemia linfoide crónica.

Al igual que con muchas leucemias, no se conoce con exactitud cuál podría ser la causa para que se dé tricoleucemia, y parece ser que la exposición al tabaco, a la radiación ionizante o a los productos químicos no es un factor de riesgo para desarrollar este tipo concreto de enfermedad.

6. Leucemia prolinfocítica de células T

En este tipo de leucemia las células T se comportan de forma muy agresiva, atacando a la sangre, la médula ósea, los nódulos linfáticos, el hígado, el bazo y la piel.

Este tipo de leucemia es muy rara, afectando mayormente a adultos de 30 años. Representa cerca del 2% de leucemias linfocíticas. Afecta a menos hombres que mujeres, siendo la proporción de 2/3.

Al tratarse de una variedad de cáncer tan agresiva la esperanza de vida de los pacientes diagnosticados con esta leucemia es de unos 7 meses después de recibir el diagnóstico, aunque se han dado casos de pacientes que han llegado a vivir unos cinco años más.

7. Leucemia mielomonocítica juvenil

Afecta mayormente a niños menores de 4 años. Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre, hemorragias, poca ganancia de peso, infecciones, sarpullidos, tos fuerte.

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Nahum Montagud es graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Además, posee un Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.