Los 15 mejores filósofos de la Edad Media (biografía y teorías)

Contra lo que dice la cultura popular, la época medieval tuvo grandes pensadores. Los descubrimos.
Ramon Llull
Ramon Llull, uno de los filósofos más relevantes de la Edad Media.

Desde la caída del Imperio Romano, allá por el siglo V, hasta que Colón pisó lo que más tarde se llamaría América en 1492, Europa y territorios limítrofes vivieron la Edad Media.

Durante los siglos que duró este período de la historia occidental se tuvo una visión del mundo bastante variada, surgiendo múltiples doctrinas defendidas por grandes filósofos que las habían elaborado.

En aquella época, siempre dentro de unos límites de libertad de expresión bastante reducidos, se hablaba de la sociedad, el universo y, claro está, la religión, tratándose de averiguar la relación entre Dios y el ser humano.

En un mundo de estamentos sociales, feudalismo y teocracia, era necesario dar una opinión para comprender, explicar y, si era posible, cambiar a la sociedad para mejor.

Los 15 filósofos más importantes de la Edad Media (y sus biografías)

Vamos a conocer a 15 grandes filósofos de la Edad Media, tanto europeos como de otras tierras, su particular visión del mundo y algunas de sus obras y teorías que defendieron.

1. San Agustín de Hipona (354 - 430)

San Agustín de Hipona

Aunque no nació ni tampoco llegó a vivir en la Edad Media, este personaje ilustre de la historia ha influido de forma considerable sobre la historia de la Cristiandad y, en especial, sobre los valores filosóficos que la han configurado.

Nacido en Tagaste, ubicada en la actual Argelia, San Agustín de Hipona sostuvo durante su vida que, en contra de lo que pensaban muchos escépticos, era posible conocer la verdad.

Muchos escépticos defendían la idea de que se podía dudar de absolutamente todo, y Agustín les contestó que se puede dudar de todo lo que se quiera, pero de lo que no se puede dudar es de la propia duda, refutando de esta manera al propio escepticismo.

Como hombre religioso que era, trató el tema de Dios como sinónimo de verdad. También trataba el concepto de bien como la voluntad del propio Dios.

2. San Isidoro de Sevilla (560 - 636)

San Isidoro de Sevilla

Como es el caso de San Agustín de Hipona, San Isidoro de Sevilla no vivió en la Edad Media propiamente dicha pero influyó en la visión del mundo que se tuvo durante ella.

Este erudito hispanogodo fue un destacable escritor en su época. Se dedicó a describir la realidad de su tiempo, y es por ello que es considerado como uno de los autores más prolíficos de su generación.

Abordó temáticas muy variadas, como historia, astronomía y geografía, y elaboró enciclopedias, biografías de personajes ilustres, además de hablar sobre liturgia y la Iglesia.

Su obra más destacable es Etimologías (circa 634) en la que plasma todo el conocimiento y su evolución desde los tiempos paganos hasta el siglo VII, cuando ya prevalecía la fe cristiana.

En esta obra abordó aspectos tocó todas las temáticas conocidas de la época, como lo eran la teología, el arte, la literatura, el derecho, la gramática, la cosmología, las ciencias naturales y muchos más conocimientos.

Sin embargo, uno de los aspectos más polémicos de su visión del mundo era su opinión sobre la comunidad judía que residía en la Hispania de finales de la época clásica.

San Isidoro, en medio de luchas entre las creencias judeocristianas, consideraba que la población judía debía ser convertida al cristianismo, aunque cabe indicar que era partidario de hacerlo mediante el arte de la palabra y convenciéndolos, a diferencia del rey visigodo Sisebuto, quien era partidario de usar la fuerza.

3. Juan Escoto Erígena (815 - 877)

Juan Escoto Erígena

Otro gran pensador medieval fue Juan Escoto Erígena. Este filósofo, de origen irlandés, es considerado como el creador del primer gran sistema filosófico de la Edad Media.

Trabajó para la corte del rey francés Carlos I, quien le nombró supervisor de la escuela de su corte y le encargó que hiciera traducciones al latín de obras de filósofos platónicos.

Su visión particular sobre el universo fue polémica en su tiempo, dado que en su obra De Visione Naturae (865-870) rechaza la idea popularmente extendida en la cristiandad de que el universo fuera creado de la nada.

Consideraba que el tiempo y el espacio eran manifestaciones de ideas que estaban dentro de la mente de Dios.

También sostenía que la razón no debía ser censurada por la autoridad, sino que era la autoridad quien debía basarse en la propia razón.

Estas visiones polémicas del mundo le llevaron a que la obra ya mencionada fuera condenada varios siglos después, en 1225, cuando en el concilio de Sens el papa Honorio III mandó su quema.

4. Avicena (980 - 1037)

Avicena

Su nombre original fue Ibn Sina, y fue un personaje ilustre nacido en Bujará, actual Uzbekistán. Fue médico, filósofo y científico y es considerado el más grande personaje de fe musulmana, después de Mahoma, que ha influido en la historia mundial.

Se le atribuye la autoría de más de 300 libros en los que abordó, principalmente, sus dos temas predilectos: medicina (se le atribuye haber inventado la traqueotomía) y filosofía.

Se le atribuye el haber logrado dar a conocer la doctrina aristotélica a la sociedad europea medieval.

Fue un avanzado a su tiempo, y su filosofía influyó a grandes filósofos europeos de la talla de Tomás de Aquino, San Buenaventura de Fidanza y Duns Escoto.

Además, al igual que lo haría Descartes varios siglos después, planteó que el saber que uno existe es un conocimiento indudable, es decir, pienso, luego existo.

También tocó disciplinas un tanto más oscuras, como la alquimia, siendo considerado como uno de los mayores alquimistas de su tiempo.

5. San Anselmo de Canterbury (1033 - 1109)

San Anselmo de Canterbury

San Anselmo de Canterbury nació en Aosta, en Italia, aunque a lo largo de su vida fue viajando hasta llegar a parar a las islas británicas. En 1070 fue nombrado arzobispo de Canterbury por el rey Guillermo I de Inglaterra, el Conquistador.

Consideró que Dios era, indudablemente, el ser supremo, y dedicó su vida a estudiar sus atributos.

Consideró que no anteponer la fe era presunción, sin embargo, no apelar a la razón era negligencia. Esto le llegó a debatir a lo largo de su vida sobre la relación entre fe y razón, sin encontrar una respuesta a las muchas preguntas que le ocasionaba esto.

Basó su enseñanza en la meditación, y consideraba que era esta la acción mediante la cual podía justificar la existencia de Dios.

6. Pedro Abelardo (1079 - 1142)

Pedro Abelardo

Pedro Abelardo (Pierre Abélard, en su francés natal) fue un teólogo francés que acabó siendo una de las figuras más célebres y memorables del siglo XII y, por extensión, de la Edad Media.

Dedicó su vida a la música, la poesía, el debate y la enseñanza. Se centró en conciliar el realismo y el nominalismo y expuso, de forma muy controversa, que la fe estaba limitada por principios de la razón. Gran parte de sus pensamientos y postulados se conocen gracias a su autobiografía. Fue monje de la Orden de San Benito.

Dado lo avanzada que resultaba su filosofía fue objeto de persecuciones, censura y destrucción de sus escritos, como es el caso de un tratado sobre la Trinidad, escrito en 1121, que fue quemado por un concilio católico de la época por considerarla una obra hereje.

Uno de sus más célebres pupilos fue Juan de Salisbury, obispo de Chartres y pensador global.

7. San Bernardo de Claraval (1090 - 1153)

San Bernardo de Claraval

El siguiente pensador de nuestra selección es San Bernardo de Claraval. Este monje francés es conocido no únicamente por su influencia dentro de la Iglesia Católica, sino además de haber sido una figura clave en la expansión de la arquitectura gótica y haber contribuido en el perfilar el canto gregoriano.

Su visión de la mística era la de que se trataba de cuerpo espiritual de la Iglesia Católica.

8. Pedro Lombardo (1100 - 1160)

Pedro Lombardo

Aunque es considerado un autor bastante misterioso, y sabiéndose prácticamente nada de sus primeros treinta años de vida, lo cierto es que la obra de Pedro Lombardo ha tenido repercusión a lo largo de la medievo.

Su obra más conocida es el Libro de Sentencias, el cual sirvió como texto teológico en las universidades medievales a partir de 1220.

Este libro es una complicación de textos bíblicos, que en apariencia pudieran parecer puntos de vista diferentes pero que Lombardo trata de reconciliarlos.

Dentro de su doctrina, consideraba que el matrimonio debía ser algo consensual y que no precisaba de ser consumido para considerarlo como perfecto.

Esta visión del matrimonio tuvo repercusión a posteriori, siendo asumida por el papa Alejandro III.

9. Averroes (1126 - 1198)

Averroes

Abū l-WalīdʾAḥmad ibn Muḥammad ibn Rušd, conocido como Averroes, es otro de los grandes personajes medievales ilustres de origen islámico.

Nacido en la España bajo el dominio musulmán, este filósofo y médico andalusí fue un gran maestro de filosofía, ciencias como matemáticas, astronomía y medicina, además de ser un gran estudioso de las leyes islámicas.

A lo largo de su vida estudió cómo el ser humano piensa. Trató de averiguar cómo las personas llegamos a formular verdades universales.

Al igual que muchos pensadores islámicos, Averroes tuvo conocimientos de las doctrinas de Aristóteles y basó su filosofía y su ciencia en ellas.

Analizó la obra aristotélica, y contribuyó a definir cuáles eran las diferencias entre el conocimiento propiamente humano de aquel que era propio de Dios.

10. Roger Bacon (1214 - 1292)

Roger Bacon

No debe ser confundido con Francis Bacon.

Roger Bacon, también conocido bajo el nombre de Doctor Mirabilis, ha contribuido de forma significativa en la doctrina empirista.

En su época, la ciencia física tenía un problema, y era el de que no era experimentada de la forma aristotélica, sino partiendo de argumentos tradicionales.

Es decir, realmente no se hacían experimentos para obtener nueva información que refutaran una teoría, sino que se daba por supuesto que lo conocido era lo que mejor describía la realidad.

Bason fue un personaje conflictivo, que no tuvo reparos en atacar a aquellas personas que no opinaban como él y, además, criticó seriamente las inmoralidades y la hipocresía del clero medieval.

Es por este motivo que llegó a ser encarcelado por la orden franciscana, aislado en un monasterio por unos diez años, en el que solo podía comunicarse con el exterior mediante cartas y con el permiso de quienes lo mantenían encerrado.

Debido a que trató de destapar algunos abusos de la Iglesia, ésta le acusó de brujería, lo cual fue alimentado por el hecho de que Roger Bacon había investigado sobre la alquimia árabe.

En sus obras pidió una reforma de los estudios teológicos, pidiendo que se diera un menor énfasis a las cuestiones filosóficas menos trascendentales y centrar el foco en la Biblia y el aprendizaje de las lenguas en que originalmente fue escrita.

Cabe decir que el hecho de que diera importancia a lenguas como el griego, el latín o el arameo, era debido a que en la época era poco común, por no decir casi imposible, encontrar a teólogos que dominaran estas lenguas y pudieran leer textos sagrados en su lenguaje original.

Esto hacía que los estudiosos de la teología se vieran obligados a recurrir a traducciones que, en muchas ocasiones, eran de libre interpretación o tenían algún paraje mal traducido.

11. San Buenaventura de Fidanza (1221 - 1274)

San Buenaventura de Fidanza

San Buenaventura de Fidanza consideraba que el pilar fundamental de la vida religiosa era, sin lugar a dudas, la oración. Consideraba que, al igual que opinaba San Pablo, sólo el Espíritu de Dios podía penetrar en el corazón de sus creyentes mediante la oración.

Fue un fiel defensor de la doctrina franciscana, esto le supuso algunos problemas mientras vivía en París, dado que surgió un movimiento universitario muy contrario a la visión que tenían los hijos de San Francisco con respecto a la fe y al mundo.

12. Tomás de Aquino (1225 - 1274)

Tomás de Aquino

Tomás de Aquino es considerado uno de los más grandes representantes de la escolástica, por no decir el principal. Fue teólogo, metafísico y uno de los primeros filósofos que relacionó el aristotelismo con la fe cristiana.

Consideraba que la razón humana era muy limitada, ya de por sí, para poder lograr conocer algún día a Dios, no obstante, esto no significaba que mediante la filosofía no se pudieran conocer conocimientos verdaderos.

Trató de demostrar la existencia de Dios mediante un sistema en el que hablaba de cinco vías. Esta compleja teoría parte de lo más simple, que eran los movimientos de los objetos, cuáles eran sus causas hasta llegar a la ´vía más elevada, que era el orden.

13. Ramon Llull (1232 - 1316)

Ramon Llull

Otro filósofo franciscano, en este caso nacido en la isla de Mallorca, lo tenemos en Ramon Llull. Tiene como principal mérito el incorporar el pensamiento moral propio de la caballería en el mundo de la filosofía y la teología.

Era firme defensor del pensamiento místico y contrario al racionalismo. Defendió la doctrina de la Inmaculada Concepción de María, punto de vista contrario a Tomás de Aquino.

Aunque fue un misionero cristiano en tierras árabes, comprendía con gran interés el pensamiento musulmán, e incluso lo utilizó para escribir una de sus principales obras, el Llibre d’amic e amat, en donde explica la relación entre creyente y Dios como la de un amante para con su amado.

Defendió la conversión de los infieles al cristianismo mediante la vía del cariño, el amor y sin ningún tipo de uso de la violencia ni imposición religiosa.

14. Guillermo Ockham (1285 - 1347)

Guillermo Ockham

Guillermo Ockham dedicó su vida a la pobreza extrema. Debido a que estudió si realmente el papado aplicaba la doctrina de la pobreza que defendía, llegó a ser perseguido.

Uno de los hechos más destacables de su vida fue llegar a acusar al papa Juan Pablo XXII de hereje.

Consideraba que, a la hora de tratar de explicar el mundo o un fenómeno natural, se debía optar por recurrir al mínimo número de variables, causas y factores.

Su pensamiento ha sido de gran influencia en el pensamiento occidental, no únicamente el medieval, sino también hasta nuestros días, dado que ha influido en la creación de las modernas constituciones de los países desarrollados.

15. Erasmo de Róterdam

Erasmo de Róterdam

Erasmo de Róterdam fue un humanista, filósofo, filólogo y teólogo nacido en los Países Bajos.

Quería, mediante las oportunidades que ofrecían las universidades, transmitir sus ideas sobre el catolicismo y pedir que la Iglesia permitiera una mayor libertad de pensamiento.

Consideraba que la Iglesia se había quedado paralizada en el pensamiento propio de varios siglos atrás, y dado que el Renacimiento estaba a la vuelta de la esquina, era un momento idóneo para promover cierta renovación religiosa y científica.

Para Erasmo, la teología debía ser una herramienta útil para descubrir a Cristo y era crítico de la escolástica tradicional, viéndola como un conjunto de discusiones vacías de significado que no sirven de nada para convertir a un hombre a la fe.

Defendía que el evangelio debía ser accesible a todas las personas y en todas las lenguas.

Referencias bibliográficas

  • Chávez, P. (2004). Historia de las doctrinas filosóficas. Universidad Nacional Autónoma de México: México.
  • Leaman, O. (1988). Averroes and his Philosophy. Routledge: USA.
  • Copleston, F. (1960). Santo Tomás de Aquino. Historia de la filosofía Tomo II. Recuperado 31 de agosto de 2019. Disponible en https://s3.amazonaws.com/academia.edu.documents/33784667/2_Copleston-Tomas.pdf?AWSAccessKeyId=AKIAIWOWYYGZ2Y53UL3A&Expires=1522832718&Signature=aiA9XmknZWf1QycxeUsnYwFi54A%3D&response-content-disposition=inline%3B%20filename%3D2_Copleston-Tomas.pdf

Nahum Montagud es graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Además, posee un Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.