Edad Media: 18 características, etapas e historia de este período

Repasamos todas las singularidades de esta etapa histórica tan relevante.
Edad Media
Un banquete de la Edad Media. Fuente: National Geographic

El género Homo, al cual pertenecemos, apareció en la Tierra aproximadamente hace 2,5 millones de años.

Con el paso de los tiempos nos hemos ido desarrollando y evolucionando, pasando a ser una de las especies animales más prolíficas del planeta y experimentando diferentes acontecimientos que han ido moldeando nuestro mundo y manera de relacionarnos con él y entre nosotros.

Se trata de nuestra historia, la cual se empieza a registrar a partir de la invención de la escritura y los primeros registros escritos y que es separada en diferentes edades en función de acontecimientos y cambios clave en las principales civilizaciones humanas.

Una de las más controvertidas y prolongadas (la segunda que mayor número de años abarca tras la Edad Antigua si no contamos la prehistoria) es la Edad Media, y es sobre ella sobre la que vamos a lo largo de este artículo. Concretamente, vamos a hablar de las principales y más relevantes características de la Edad Media.

¿Qué fue la Edad Media (o Medievo)?

La Edad Media es una de las etapas o períodos históricos más prolongados, estudiados y conocidos, comprendido entre los siglos V y XV y el cual se sitúa entre la caída del Imperio romano de Occidente en el 476 y la llegada a América por parte de Cristóbal Colón en 1492.

Curiosamente, pese a ser tan conocido existen discrepancias respecto a cuando este tuvo fin, valorando algunos autores que la Edad Media termina con la caída del Imperio bizantino en 1453. Este período histórico es considerado en base a los eventos que acaecieron entre Europa, Asia y el el norte de África durante dicho período temporal, no existiendo como tal en América (en la que se consideran otras etapas históricas).

Se divide en Alta y Baja Edad Media, cada una con sus propias características si bien uno de los principales eventos que las separa es la aparición del feudalismo en el siglo IX.

Se trata de una época con grandes conflictos bélicos y en los que el mundo conocido se caracterizaba por una gran focalización en la fe, en la que prevaleció el sistema político de la monarquía autocrática y el feudalismo. A menudo es considerada una de las pocas etapas que han supuesto un retroceso o estancamiento del ser humano, a pesar de que también en esta etapa también existieron grandes avances y en ellos se configuró en gran medida la mentalidad y creencias básicas de la mayoría de los pueblos occidentales actuales.

Principales características de la Edad Media

La Edad Media fue un período histórico con una serie de características que lo hicieron único en todos los aspectos. De entre todos ellos podemos destacar como algunos de los más relevantes los siguientes.

1. Teocentrismo: Dios como centro de todo

Sin duda alguna, si hay una característica clave de la Edad Media es la presencia de un marcado teocentrismo que servía como base para explicar el universo y a partir del cual se marcaba la mentalidad, las normas de convivencia e incluso las leyes de la época.

Todo el universo se entendía como consecuencia de la acción divina, encontrando como explicación fundamental de todo lo existente las escrituras sagradas de las distintas religiones (especialmente la Biblia y el Corán, así como en menor medida la Torá).

2. La religión como base fundamental de la sociedad

Religión en la Edad Media
Un grupo de clérigos repasando las sagradas escrituras.

Profundamente vinculada con el punto anterior podemos encontrar el gran valor e importancia de la institución religiosa, la cual tenía un poder equiparable e incluso a menudo superior que la de los monarcas de los distintos países tanto a nivel formal como informal.

En Europa, la Iglesia Católica se transforma en la institución más poderosa y la única con un acceso generalizado a todos los ámbitos de la educación, por lo que su influencia en todos los estratos sociales también aumenta.

3. Organización política: monarquía y feudalismo

El sistema político por excelencia de la Edad Media es la monarquía, siendo el rey la figura de máxima autoridad de cada país y capaz de hacer cualquiera que fuese su voluntad.

Cobraba los tributos y organizaba la sociedad según su propio criterio, a menudo guiado o aconsejado por el resto de nobles y los altos cargos eclesiásticos. En este período algunos reyes se tornaron también emperadores al expandir sus reinos a múltiples territorios, como ocurrió con los imperios bizantino y otomano.

Principalmente a partir del siglo XI empezó a surgir una nueva forma de organización política: el feudalismo. Si bien se mantenía la figura del rey como supuesta máxima autoridad, este tenía múltiples vasallos en forma de señores feudales que regían sus tierras a su manera, en ocasiones gozando de mayor poder político e incluso militar que el propio monarca.

4. Las tres grandes clases sociales

Clases sociales en la Edad Media
He aquí la pirámide de clases sociales en la Edad Media.

Durante la gran mayoría de la Edad Media prevalece una estructura social basada en tres clases sociales básicas: campesinos, nobles y clérigos. Y, por supuesto, en lo más alto de la pirámide de clases sociales encontramos al Rey.

La base de la sociedad y la clase en la que la mayoría de la población estaba incluida era la de los campesinos, cuya principal rol pasaba por la producción de alimentos y que por lo general no tenían acceso a la educación ni expectativas de cambiar su posición. Por debajo de ellos únicamente estaban los esclavos, considerados meras propiedades carentes de ningún derecho.

La nobleza y el clero eran los estamentos privilegiados, gozando de unos derechos que eran negados a los campesinos y beneficiándose de éstos, los cuáles les servían. Los primeros apenas trabajaban, limitando a menudo su actuación a la participación y liderazgo del ejército y de la organización de sus tierras y ocupando las principales posiciones de poder. Los clérigos también tenían acceso a posiciones de poder, y sus tareas se vinculaban principalmente a la oración, el estudio y la enseñanza.

Con el paso del tiempo también empezarían a trabajar la tierra, a partir de la regla de San Benito.

5. Una posición inalterable

Otra característica de la época se encuentra en el hecho de que la posición social que cada ciudadano ocupaba estaba marcada de nacimiento. Por norma general la mayor parte de la población nacía y moría en una misma posición y clase social, siendo prácticamente la única excepción la ordenación eclesiástica (es decir pasar a formar parte del clero).

6. Dogmatismo y seguimiento estricto de los clásicos

Una de las cuestiones más relevantes que explican parte de las características de la Edad Media aquí presentes es la existencia de una mentalidad dogmática y perseverativa, que consideraba que todo se explica a partir de lo ya establecido y que las normas y preceptos marcados deben seguirse a toda costa, castigándose cualquier concepto o idea que pudiera desviarse de lo marcado.

Este aspecto estaba muy presente en la Edad Media: no es solo que se persiguiera a quien no estuviera de acuerdo con lo establecido, sino que una gran parte de la población no se planteaba que hubiese algo que descubrir que no estuviera ya recogido por los autores del pasado o las Sagradas Escrituras, siendo este uno de los motivos por los que se considera que existió un gran estancamiento en esta época.

Se consideraba que se aspiraba únicamente a repetir y preservar la gloria del pasado e impedir su degeneración y decadencia.

7. La educación

La educación durante la Edad Media estaba muy limitada, siendo un privilegio reservado a nobles y especialmente al estamento eclesiástico. Era este último estamento el que se encargaba de la educación, y las materias impartidas estaban limitadas a las lenguas, la teología, el derecho o la medicina.

Se alentaba al estudio de los clásicos y al seguimiento estricto de lo ya establecido, no esperándose innovaciones y circunscubriéndose a los dogmas de la Iglesia. Todas estas materias se estudiaban de forma memorística, con muy pocos ajustes a las necesidades educativas de los menores con necesidades especiales. También aparecen las primeras universidades.

8. Concepciones del ser humano

Otra característica destacable de la Edad Media es la existencia de grandes cambios en la manera de considerar la naturaleza del ser humano.

Una de las más conocidas y relevantes es el dualismo, en el que se consideraba que el ser humano está conformado por cuerpo (vinculado a lo temporal, a la decadencia y al pecado) y el alma (en la que se hallaban las virtudes, nuestra parte inmortal y moral y las principales características que hoy en día vinculados a la mente).

9. Avances técnicos y científicos limitados pero existentes

Nicolás Copérnico
Nicolás Copérnico (1473 - 1543), un monje y astrónomo polaco que revolucionó la ciencia con su teoría heliocéntrica del sistema solar.

A pesar de que la visión de la época se centraba en seguir lo previamente establecido y de que posteriormente se ha considerado la Edad Media una involución, lo cierto es que pese a ello también se produjeron avances tanto a nivel científico como técnico. Sin embargo, se considera que este es uno de los principales puntos negativos de esta etapa histórica, considerándose al menos cinco de los siglos que duró la Edad Media como la Edad Oscura o el Oscurantismo.

En lo que respecta a la ciencia, aunque a menudo fue entorpecida y muchos avances tuvieron que ser rectificados con el fin de que sus descubridores pudieran sobrevivir (como en el caso de Copérnico), gracias a filosofías como la escolástica se empezaron a visualizar avances en elementos clave de la ciencia como la lógica, la epistemología, la mecánica o la astronomía. Algunos autores relevantes de la época fueron Roger Bacon o el mismo Copérnico.

A finales del Medievo irían surgiendo movimientos ideológicos que terminarían por desembocar en el Renacimiento. También hay que tener en cuenta los aportes de otros pueblos y tradiciones, destacando los propios de los árabes, los chinos y los indios.

En lo técnico, se inventaron artilugios como la manivela compleja, los anteojos o los botones, además de brújulas, los primeros relojes, arados metálicos o armas como la ballesta y las primeras armas de fuego. Hacia el final de la Edad Media se terminaría por inventar la imprenta, algo que por otro lado también se ha llegado a considerar uno de los eventos que marcan el paso de Edad Media a Edad Moderna.

10. Cultura y arte

A lo largo de la Edad Media la cultura y las artes fueron evolucionando. Pintura, escultura, arquitectura, literatura o música vieron diferentes corrientes y estilos artísticos, como el románico y el gótico en la Baja Edad Media.

11. Del campo a la ciudad

Aunque la mayor parte de la población era campesina y durante gran parte de la Edad Media la mayoría de personas eran parte del mundo rural, durante la edad media empezó a existir una cada vez mayor tendencia al surgimiento de las ciudades y el traslado de parte de la población a ellas.

12. Surgimiento de los gremios

La Edad Media es también una época en que empezaron a proliferar diferentes oficios y a formarse agrupaciones y asociaciones de profesionales de los mismos sectores: los gremios.

Este factor era especialmente relevante en las ciudades, donde pasaron a verse cada vez con más frecuencia profesiones tales como las de artesano, orfebre, comerciante o pescador.

13. Aparece la burguesía

Burguesía medieval
La burguesía fue la nueva clase social que surgió en la Edad Media.

Un hito de gran relevancia dentro de la Edad Media lo encontramos en el surgimiento de la que acabaría siendo considerada la cuarta clase social, la burguesía, parte de los no privilegiados pero que cada vez fue obteniendo mayor poder debido a la cada vez mayor acumulación de riquezas y prestigio hasta tornarse la clase social predominante: la burguesía.

Esta clase social podía llegar incluso a cambiar de clase y a conseguir títulos nobiliarios.

14. La mujer y su rol social

Durante la Edad Media el papel de la mujer siempre estuvo supeditado al del hombre. Con la excepción de algunas excepciones entre la nobleza y el clero, el poder era ejercitado predominantemente por hombres y el rol femenino pasaba por el cuidado del hogar y la cría de los hijos, poseyendo muchos menos derechos que los varones y a menudo estando su vida dictada por los designios masculinos de esposos o padres.

En el caso de las mujeres campesinas, trabajaban también en el campo. En su mayoría no tenían acceso a la educación, al menos no a nivel formal.

Pese a ello la consideración de la mujer fue variando a lo largo de la Edad Media: fue considerada tanto una tentación pérfida y asociada a la debilidad e incluso al mal como un ejemplo de inocencia y virtud y un objeto de deseo inalcanzable (por ejemplo en los tiempos de al amor cortés).

15. Las guerras por religión, la Inquisición y las persecuciones religiosas

Posiblemente el aspecto más negativo y oscuro de la época. Aunque a lo largo de toda la historia han existido conflictos sociales e incluso bélicos vinculadas a las diferentes creencias religiosas, en la Edad Media existe una gran prevalencia de ellas. Entre ellas encontramos las Cruzadas, la Conquista y Reconquista española o la Guerra de los Cien Años.

Además de estas guerras, existieron grandes persecuciones religiosas, entre las que destaca la labor llevada a cabo por la Inquisición. Se perseguía y castigaba (incluso con la pena de muerte) la disidencia con la doctrina oficial, la supuesta brujería y las llamadas herejías, en ocasiones con ánimo recaudatorio o de cara a mantener el dominio de la sociedad.

Además de ello, hubo una fuerte tendencia a la segregación, persecución y/o expulsión de los judíos de múltiples países, así como de variantes escindidas de las religiones preponderantes, como por ejemplo la de los protestantes o los cátaros.

16. Un desarrollo nimio de la medicina

Uno de los ámbitos que mayor cantidad de muertes generó durante esta época, o más bien no evitó, no fueron las guerras sino las enfermedades.

Los conocimientos de medicina durante gran parte de la Edad Media fueron mínimos y apenas se produjeron avances en el mundo occidental, basándose los galones en prácticas pseudocientíficas y místicas o en los conocimientos de los grandes autores de la Antigüedad.

Los intentos de mejorar la comprensión de las enfermedades o del funcionamiento del cuerpo humano eran perseguidos, no existiendo la cirugía durante la mayor parte de esta etapa. Los principales avances en medicina de esta época fueron aportados por los árabes, destacando por ejemplo la figura de Avicena.

Con el paso de los siglos poco a poco se iría sustituyendo la medicina más mística y centrada en lo espiritual por otra más empírica y efectiva, empezando a aparecer figuras relevantes entre los galenos europeos a finales del Medievo.

17. Época de grandes plagas

La Edad Media fue una época turbulenta y llena de cambios. Empezó a hacerse cada vez más relevante el comercio internacional, con lo que productos de gran parte del mundo llegaban a través de barcos y rutas comerciales.

Sin embargo, también bacterias y enfermedades se expandieron a través de estos medios, algo en lo que tuvieron gran influencia la falta de higiene característica de la época y los prácticamente nulos conocimientos de medicina para tratar la mayor parte de infecciones.

Todas estas condiciones facilitaron la aparición de grandes enfermedades y plagas, siendo lamentablemente su presencia otra de las características de la Edad Media. La más relevante de todas, ya que prácticamente acabó con la mayor parte de la población europea, fue la peste negra.

Enfermedades en la Edad Media
La escasa higiene de la época hizo proliferar muchas enfermedades infecciosas.

18. El sexo como pecado

Otra de las grandes características de la época era la consideración que recibía el sexo. Se consideraba un tema tabú, a menudo ocultado y valorado como pecaminoso, y oficialmente se consideraba principalmente como medio para concebir y no para disfrutar. La sexualidad femenina no era tenida en cuenta y su disfrute no solía ser contemplado o solía ser considerado pecaminoso.

Además de ello, cabe tener en cuenta que orientaciones diferentes a la heterosexual e incluso prácticas diferentes al coito con penetración (e incluso simples posturas diferentes al tradicional misionero) eran perseguidas.

Referencias bibliográficas

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  • Peters, Ted (2005). "Science and Religion". In Jones, Lindsay (ed.). Encyclopedia of Religion. 12 (Second ed.). Detroit, MI: MacMillan Reference.

  • Stuard, Susan Mosher (1987). Women in Medieval History and Historiography. Philadelphia, PA: University of Pennsylvania Press.

Oscar Castillero Mimenza es Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona, donde obtuvo la mención en Psicología Clínica. Posteriormente, cursó el Máster en Psicopedagogía con especialización en Orientación en Educación Secundaria. Es escritor y comparte sus conocimientos en webs como Psicología y Mente, donde es uno de los divulgadores más prolíficos y leídos.