Lumbalgia: causas, síntomas y tratamiento de este dolor de espalda

La lumbalgia es un dolor que aparece en la zona lumbar y que puede arruinar nuestra calidad de vida.
Lumbalgia

La lumbalgia es un problema de salud bastante extendido y con importantes repercusiones. Quien más, quien menos, todos hemos tenido dolor en la zona lumbar, aunque hay casos en los que el dolor es muy agudo o persistente. Esto puede llegar a afectar mucho la calidad de vida de la persona afectada.

No hay duda de que la lumbalgia es una afectación física que puede generarnos mucha frustración. En este artículo entenderemos qué es la lumbalgia y por qué provoca ese indeseable dolor. Las causas y los síntomas también serán abordados, así como los posibles tratamientos para su mejora.

¿Qué es la zona lumbar y el lumbago?

Antes de nada vamos a aclarar lo que es la zona lumbar, ya que la lumbalgia es en esencia un dolor que aparece en esta zona de la columna vertebral. Tenemos que tener en cuenta que la columna se divide en seis zonas anatómicas: la zona cervical, la zona torácica, la zona lumbar, el sacro y el coxis.

Cada una de las zonas de la columna está compuesta por sus correspondientes vértebras (menos el sacro, que es un solo hueso). La zona lumbar comprende de cinco vértebras, y es la más baja de la columna vertebral antes de llegar a la pelvis. Después de la zona lumbar encontramos el sacro, que está insertado en la pelvis, y finalmente la columna acaba con el coxis.

Además de las vértebras existen otros tejidos, encontrando entre las vértebras los discos intervertebrales. Están compuestos por un tejido fibroso en forma de anillo y un centro gelatinoso, y son estructuras que absorben los impactos y evitan la fricción. Además los ligamentos y los músculos recubren la estructura, permitiendo que todo el conjunto se flexione y se torsione.

Obviamente también hay los nervios, y de hecho son los que dan señales de dolor cuando algo no va bien. Están por toda la columna vertebral, pero a partir de ahora nos centraremos en la zona lumbar, que es la responsable del lumbago. Otros dolores de espalda de otras regiones no reciben este nombre.

Causas del lumbago

Las causas que pueden dar lugar al lumbago son diversas, pero en general podemos hablar de una situación presión o estrés excesivo para ciertas zonas. En efecto, los problemas vienen cuando los tejidos de la zona lumbar se ven dañados por una repetición de impactos, una flexión desmesurada, un levantamiento de peso excesivo o un movimiento brusco.

En muchas ocasiones quien sufren más son los discos intervertebrales que encuentras entre las cinco vértebras, pero quien informa del dolor son los nervios. Con paso del tiempo pueden sufrir de presiones excesivas y deformarse, pudiendo parcialmente perder su posición. Este tejido sufre más el desgaste que otros, y también el contenido en agua puede disminuir.

Todo esto conduce normalmente a una compresión de los nervios. Con la edad los tejidos van degenerando y se forman alteraciones que pueden afectar a los nervios. A partir de los 30 años ya hay casos de personas con tejidos lumbares que muestran una degeneración muy significativa.

Po suerte, en la mayor parte de los casos el dolor no es tal como para alterar el ritmo de vida. Una vida activa haciendo ejercicio es posible aunque haya cierta degeneración en los tejidos.

En algunas ocasiones se trata justamente de una sobreactividad. Por ejemplo, algunos deportistas de élite tienen un desgaste más acusado que otras personas de su edad en ciertos tejidos. El baloncesto es uno de los deportes que castiga más la zona lumbar.

Existen otras razones también, como tener el canal espinal más estrecho. Normalmente se debe a un crecimiento óseo o del ligamiento anormal. La escoliosis, algunas enfermedades de tipo vascular e incluso el cáncer también puede generar lumbalgia.

Síntomas

Hay casos en los que las alteraciones de los tejidos lumbares no causan dolor, pero normalmente no es así. El dolor puede manifestarse de muchas maneras posibles dependiendo del problema, la persona, e incluso el momento del día.

El dolor puede ser como un calambre o como si te clavasen algo. Puede aparecer de forma gradual o hacerlo de forma súbita. Puede ser un dolor continuado o manifestarse de forma intermitente. Puede durar unos días o semanas o persistir durante meses. Puede ser de más intensidad unos días que otros.

Es difícil generalizar, pero lo que es obvio es que existen muchos tipos de lumbalgias y de niveles de gravedad pero también de manifestación del dolor. El dolor tiene un carácter subjetivo, y puede ser que una persona lo sufra mucho más que otra.

Por destacar, señalamos los casos de la hernia discal con dolor ciático. Son lesiones que afectan directamente el nervio que desciende hasta la pierna, dando dolor en la nalga o el muslo. En estos casos la persona no puede ni moverse y es necesario ir al médico para descubrir la zona exacta del problema, que se trata de un pinzamiento del nervio.

Tratamiento

Para la persona que sufre lumbalgia siempre es reconfortante poderse tumbar. Eso da un gran alivio cuando se necesita un descanso, porque estar de pie o levantado puede doler, pero obviamente no es ninguna solución al problema. En los casos de lumbalgia hace falta conocer la causa exacta para saber cómo se debe tratar específicamente.

Los medicamentos generalmente sólo sirven para calmar el dolor en fases agudas, pues los antiinflamatorios son soluciones puntuales de gran ayuda, pero que no curan el problema. Pueden administrarse por vía oral (pastillas), por vía tópica (pomada), por vía intravenosa (inyección en el músculo) o incluso mediante infiltraciones (inyección en los discos intervertebrales).

Otra forma de ayudar a quienes padecen lumbalgia es a través de la fisioterapia y la osteopatía. Se trata de disciplinas especializadas en tratar el sistema musculoesquelético mediante terapias manuales y el uso de calor, frío, ultrasonidos o electroestimulación. Además son especialistas en la rehabilitación, poniendo a punto nuestros tejidos una vez de ha producido la lesión.

La traumatología también ofrece soluciones, y en los casos más extremos ya es la cirugía. Es el más agresivo y se debe recurrir a él cuando no hay más remedio. En ningún caso se opera a nadie que lleve menos de 6 meses con dolor, puesto que en muchos casos acaba remitiendo.

Por último queremos resaltar el hecho de que prevenir la lumbalgia muchas veces es posible. Debemos aprender a tener una buena higiene postural y no someter nuestra columna a esfuerzos a los que no está acostumbrada.

Entre las actividades que van muy bien para fortalecer la región lumbar destaca la natación. Fortalece todo el sistema musculoesquelético, ya es adecuado nada tanto para prevenir dolencias como para rehabilitarnos de ellas.

Referencias bibliográficas

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  • Manusov, E.G. (2012). Evaluation and diagnosis of low back pain. Prim. Care. 39 (3), 471–479.

Bernat nació en Barcelona en 1987. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona y máster Erasmus Mundus "Work, Organizational and Personnel Psychology (WOP-P)" por la Universitat de Barcelona y la Universidade de Coimbra en Portugal. Políglota y con formación adicional en nutrición, coaching y psicología evolucionista, tiene experiencia en psicología clínica y en recursos humanos. Actualmente es director de contenidos de MedSalud.com.