Los 10 principales beneficios de dejar de fumar (y sus efectos)

Nuestro cuerpo experimenta ciertos cambios saludables cuando abandonamos este mal hábito.
Beneficios de dejar de fumar

La mayor parte de los fumadores ha intentado dejar de fumar alguna vez. Para conseguirlo de una vez por todas es necesario tener motivación y, sobre todo, mucha fuerza de voluntad y determinación.

Sin duda, es necesario reflexionar sobre cuáles son las razones por las que es mejor dejar el tabaco. En el presente artículo vamos a introducir las que desde MedSalud nos parecen fundamentales.

Motivos para dejar de fumar

Todos sabemos que fumar es malo, pero de buenas a primeras no es fácil renunciar al compañero de batalla. Ya sea para disgustos o celebraciones, el cigarrillo siempre está ahí si lo necesitamos.

Desafortunadamente el tabaco es realmente perjudicial. A continuación mostramos los principales motivos para dejar de fumar. Si nos paramos un momento y para darnos cuenta de las verdaderas consecuencias de fumar veremos que es algo realmente dramático.

Vamos a conocer a continuación los diferentes beneficios de dejar de fumar.

1. Escapar de la muerte

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta que el tabaco mata a más de 7 millones de personas al año. Además, a todo fumador le empeora la calidad de vida e incontables millones de personas desarrollan una amplia variedad de enfermedades relacionadas con el tabaco.

Es conocido que el tabaco provoca cáncer de pulmón. De hecho, por cada diez personas que sufren cáncer de pulmón, nueve han sido provocados por el tabaco.

Pero la relación entre el tabaquismo y el cáncer no acaba aquí. Fumar puede causar cáncer en casi todas las partes del cuerpo humano: sangre (leucemia), colon y recto, esófago, páncreas, estómago, tráquea, riñón, laringe, cuello uterino, hígado, boca, nariz, garganta, vejiga.

2. Salvaguardar la salud de quienes nos rodean

De los 7 millones de personas que mueren anualmente a causa del tabaco, 1 millón de ellos son fumadores pasivos. Ser fumador es una elección personal, pero si somos fumadores nuestros seres queridos no tienen por qué perder la salud con ello.

El humo pasivo afecta sobre todo a niños y a mayores con problemas respiratorios, pero también a nuestras mascotas. Se han diagnosticado muchos casos de perros con cáncer de pulmón, mientras que en los gatos el linfoma y el cáncer de boca tiene mucha prevalencia.

3. Descansar mejor

No muchos son conscientes de que el tabaco afecta al descanso, y es que los fumar multiplica por cuatro las posibilidades de desarrollar trastornos del sueño. Estas alteraciones del sueño son debidos sobre todo a la bajada de la concentración de la nicotina durante la noche.

Pero al despertar los problemas no acaban. Fumar cigarrillos hace querer beber más café. El tabaco cambia el metabolismo del cuerpo hacia la cafeína, haciendo que la descomponga más rápidamente e induciendo a la persona a beber más café.

Por lo tanto, dejando de fumar se tiene también más capacidad de reducir tranquilamente la cantidad de café, ganando calidad de sueño y humor.

4. No gastar dinero

Fumar supone un gasto diario que puede parecer asumible a simple vista, pero haciendo cálculos a semanas o meses vista se comprende la cantidad de dinero que se está perdiendo. De hecho la Organización Mundial de la Salud insta a aumentar sus precios como medida preventiva para que nos resulte más duro gastar dinero en tabaco.

Si todo este gasto cuotidiano pudiese guardarse a un lado y usarse a final de año para algún capricho o necesidad, no tendríamos una vida mejor? Tener dinero para alguna necesidad inesperada, un gesto para alguien querido o darnos un premio para nosotros mismos (como por ejemplo un viaje) es mucho más positivo que seguir fumando.

Gastar dinero en tabaco es capital totalmente perdido, ¡mejor invertirlo en algo positivo!

5. Estar más joven

Si la salud o el dinero no parecen una razones de suficiente peso como para dejar de fumar, tal vez a nivel estético también te debería interesar.

Fumar acelera los procesos de envejecimiento de nuestros tejidos. Los vasos sanguíneos y los muchos órganos sufren desgaste, pero es la piel el órgano que lo manifiesta más exteriormente. La síntesis del colágeno de la piel se ve especialmente afectada por los radicales libres generados por el tabaco, por lo que la piel pierde elasticidad y tersura.

6. No arruinar tus dientes

Los dientes tampoco son amigos del humo. Fumar provoca que los dientes se vayan quedando amarillos, y unos dientes con ese color no son atractivos.

Si bien el tabaco también afecta la salud de tus dientes, quienes más sufren son las encías. Las adicción al tabaco es causa de desarrollo de enfermedades de esta parte de la boca como periodontitis y gingivitis.

7. Fumar es de perdedor

Décadas atrás, y aunque hoy en día parezca mentira, el tabaco consiguió estar en las más prestigiosas campañas de marketing durante la mayor parte del siglo XX. Guapos actores de Hollywood aparecían en anuncios fumando, algo muy masculino al inicio, pero el tabaco luego también significó modernidad y símbolo de emancipación para las mujeres.

Lejos de modas pasadas en las que fumar era visto como algo muy cool, hoy en día aquellos que fuman están más cerca de generar lástima y compasión que admiración.

Atrás va quedando que los hombres quisieran recurrir a el tabaco para parecer más hombres. Querer ganar respeto fumando ya casi es algo que quieren hacer algunos adolescentes para parecer más “malos”.

Las chicas que fumaban también buscaban proyectar independencia a la par que feminidad, pero en ambos casos cada vez se percibe como menos sexy.

8. Evitar el mal olor de la ropa

El olor del humo del tabaco y de otras sustancias que están presentes en los cigarrillos como el alquitrán y múltiples aditivos siguen oliendo después de fumar.

Todo fumador habrá observado que después de fumar en un espacio cerrado, o incluso abierto, la ropa queda impregnada del humo del tabaco.

Si un fumador puede llegarse a ofender a sí mismo con este mal olor, no hace falta hablar sobre cómo le puede disgustar a una persona no fumadora.

9. Halitosis

El mal olor a cigarrillos sigue oliendo también a pesar de ducharnos y cambiarnos de ropa en nosotros mismos una vez el humo ha entrado en nuestro organismo.

El mal aliento es algo que afecta a algunas personas, pero el tabaco lo puede empeorar, y también generar. La sequedad de boca asociada a fumar, más la irritación de las mucosas y de las vías respiratorias son factores que inciden en la falta de higiene y oxigenación de la boca.

Si tenemos pareja o estamos en busca de ella, probablemente no será la mejor de las opciones fumar. A nadie le gusta besar una boca que evoca olores de humo y cenizas.

10. Disfrutar de los sabores de la comida

El humo altera la percepción de los sabores. El sentido del gusto se ve reducido porque las papilas gustativas se ven afectadas al recibir menos sangre. Las lenguas de las personas fumadoras tienen menos riego sanguíneo, afectando a estos sensores del gusto.

Dejar de fumar es imprescindible para disfrutar al máximo de la comida, pues es necesario evitar tener atrofiadas las papilas gustativas con alteraciones morfológicas y funcionales debido al tabaco.

Referencias bibliográficas

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Bernat nació en Barcelona en 1987. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona y máster Erasmus Mundus "Work, Organizational and Personnel Psychology (WOP-P)" por la Universitat de Barcelona y la Universidade de Coimbra en Portugal. Políglota y con formación adicional en nutrición, coaching y psicología evolucionista, tiene experiencia en psicología clínica y en recursos humanos. Actualmente es director de contenidos de MedSalud.com.