Los 6 tipos de esquizofrenia (causas y síntomas)

Explicamos qué subtipos existen de este trastorno psicótico, y cómo identificarlos.
Tipos de esquizofrenia

La esquizofrenia es un trastorno psicótico grave que afecta al 0.3-0.7% de la población.

Se caracteriza por la presencia de delirios, alucinaciones, comportamiento desorganizado y síntomas cognitivos. Sin embargo, no existe un único trastorno, sino que existen diferentes tipos de esquizofrenia.

En este artículo conoceremos los 6 tipos de esquizofrenia que podemos encontrar en el DSM-IV-TR y en la CIE-10, basados en su sintomatología diferenciada. Por otro lado, hablaremos también de otros 2 tipos de esquizofrenia, según la clasificación que hizo Timothy Crow en el año 1980: la esquizofrenia tipo I y la tipo II.

Esquizofrenia: definición y características

La esquizofrenia es un tipo de trastorno mental grave, concretamente un trastorno psicótico. La prevalencia vital general de la esquizofrenia es de un 0.3-0.7% en la población; sin embargo, en familiares de primer grado de pacientes esquizofrénicos, ésta asciende hasta el 10%. Es por ello que se habla de un importante factor genético en su etiología.

Este trastorno aparece con más frecuencia en entornos urbanos frente a entornos rurales. Por otro lado, se sabe que los emigrantes tienen un riesgo más elevado de desarrollar el trastorno.

Síntomas

Los síntomas de la esquizofrenia son de dos tipos: positivos y negativos. Así, mientras que los primeros engloban manifestaciones por “exceso”, los segundos incluyen síntomas por “defecto”.

Como síntomas positivos encontramos las alucinaciones, los delirios, las alteraciones psicomotoras, el pensamiento y el lenguaje desorganizado, entre otros. En cuanto a síntomas negativos aparece la abulia (falta de energía), el aplanamiento afectivo (ausencia de expresiones emocionales) o la alogia (empobrecimiento del lenguaje).

Como veremos más adelante en este artículo, existe una clasificación que diferencia dos tipos de esquizofrenia, según si ésta presenta sintomatología positiva o negativa.

Cerebro con esquizofrenia
En esta imagen podemos distinguir las diferencias entre un cerebro normal y uno con esquizofrenia.

Tipos de esquizofrenia

Por otro lado, aunque la esquizofrenia, como todo trastorno, se manifiesta de diferentes formas en cada persona, también es cierto que existen diferentes tipos de esquizofrenia, según su sintomatología.

Esta clasificación se encuentra en la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades) y en el DSM-IV-TR (Manual Diagnóstico de Trastornos Mentales); en el DSM-5, pero, se suprimen los tipos de esquizofrenia.

Vamos a ver en qué consisten:

1. Esquizofrenia tipo paranoide

El primero de los tipos de esquizofrenia, la paranoide, se caracteriza por la presencia de síntomas positivos como las alucinaciones o los delirios (que también pueden ser ideas delirantes). Otras áreas como el lenguaje, el comportamiento o la afectividad, suelen estar más preservadas.

En relación a las alucinaciones, éstas suelen ser de tipo auditivo. En cuanto a los delirios, éstos suelen estar bien organizados en relación a una temática central; generalmente, éstos son de contenido persecutorio, referenciales, de prejuicio o de grandeza. Además, las alucinaciones mencionadas suelen tener relación con la temática de los delirios.

De todos los tipos de esquizofrenia, la tipo paranoide es la que tiene un inicio más tardío. Por otro lado, el deterioro que conlleva a nivel cognitivo y social es menor, y su pronóstico es el mejor de entre los diferentes tipos de esquizofrenia existentes.

2. Esquizofrenia tipo desorganizada

La esquizofrenia desorganizada, también denominada hebefrénica, tiene peor pronóstico que la anterior y se inicia de forma más temprana (de hecho, de los tipos de esquizofrenia es la que se inicia antes). Se caracteriza por un lenguaje y un comportamiento desorganizado, y por una afectividad aplanada o inapropiada. Así, en este tipo de esquizofrenia son más prevalentes los síntomas negativos.

A diferencia de la anterior, en ella las ideas delirantes y las alucinaciones no suelen estar bien organizadas; es decir, se encuentran fragmentadas, desorganizadas, y presentan poca sistematización. A nivel cognitivo, la afectación es mayor si la comparamos con la tipo paranoide. Los sujetos con esquizofrenia paranoide tienen comportamientos y pensamientos simples y extravagantes.

Su inicio, que suele ser muy temprano e insidioso, aparece después de un período donde la persona se ha ido aislando socialmente poco a poco, momento en el que además, la personalidad se ha ido empobreciendo también. Su curso es continuo y sin remisiones significativas. A nivel de pronóstico, este es bastante malo.

3. Esquizofrenia tipo catatónica

El siguiente tipo de esquizofrenia, la catatónica, se caracteriza principalmente por una alteración de tipo motor. Esta alteración se traduce en uno o más de los siguientes síntomas: inmovilidad (con o sin catalepsia), flexibilidad cérea, agitación motora, negativismo u obediencia automática, ambivalencia, mutismo, ecolalia y ecopraxia (repetir los gestos del interlocutor).

Se trata del tipo menos frecuente de entre los diferentes tipos de esquizofrenia.

4. Esquizofrenia tipo indiferenciado

Esta esquizofrenia engloba aquellos casos de pacientes que muestran criterios de esquizofrenia, pero que no encajan en ninguno de los tipos de esquizofrenia anteriores.

5. Esquizofrenia tipo residual

La esquizofrenia residual se caracteriza porque el paciente, en algún momento, ha presentado algún episodio psicótico, pero actualmente no muestra ningún síntoma positivo propia del trastorno (ni delirios, ni alucinaciones…). Sin embargo, siguen existiendo manifestaciones continuas de síntomas; en este caso, de síntomas negativos.

6. Esquizofrenia tipo simple

La esquizofrenia tipo simple, fue descrita por primera vez por Eugen Bleuler, un psiquiatra suizo. Esta categoría, a diferencia de las anteriores, sólo aparece en la CIE-10, y no en el DSM-IV-TR como categoría específica (sí en su anexo).

Se caracteriza porque no ha habido nunca delirios ni alucinaciones; es decir, nunca ha existido sintomatología positiva, a diferencia de en la esquizofrenia residual, donde sí han existido, aunque no perduren en el momento actual.

La esquizofrenia simple tiene un inicio insidioso y progresivo; el primer síntoma que aparece es un comportamiento extravagante. Por otro lado, el rendimiento general del paciente disminuye; ése se ve incapaz de satisfacer las demandas sociales de su día a día. Para poder diagnosticarla, es preciso que los síntomas duren como mínimo 1 año. En cuanto a su pronóstico, éste es muy malo.

La clasificación de Crow

Una segunda clasificación de los tipos de esquizofrenia es la que desarrolla el psiquiatra Timothy Crow, en el año 1980. Este autor diferencia dos tipos de esquizofrenia: la tipo I y la tipo II.

Vamos a ver en qué consiste cada una de ellas, y qué diferencias presentan.

1. Esquizofrenia tipo I (positiva)

La esquizofrenia tipo I tiene como síntomas centrales los síntomas positivos; es decir, aparecen alucinaciones, delirios, trastornos del pensamiento y/o conducta desorganizada o extraña. A diferencia de la tipo II (irreversible), en la tipo I el pronóstico es reversible. Por otro lado, el ajuste premórbido del paciente (período previo a la aparición del trastorno) es mejor en esta que en la tipo II.

En cuanto a su inicio, éste suele ser agudo; el curso es también agudo, con brotes y remisiones. En relación a la respuesta que tiene el paciente con la administración de neurolépticos (antipsicóticos), ésta es buena. Finalmente, en este tipo de esquizofrenia no existe deterioro neurológico.

2. Esquizofrenia tipo II (negativa)

El segundo tipo de esquizofrenia, siguiendo la clasificación de T. Crow, es la tipo II, caracterizada por sintomatología negativa (aplanamiento afectivo, pobreza del lenguaje, síntomas motivacionales…). Su pronóstico, como decíamos, es peor (irreversible), y el ajuste premórbido del paciente también es peor.

Se inicia de forma insidiosa, a diferencia de la anterior, y su curso es crónico. En cuanto a la respuesta del paciente administrando neurolépticos, ésta suele ser pobre. A diferencia de la tipo I, en la tipo II sí existe cierto deterioro neurológico a nivel cerebral.

Diferencias entre hombres y mujeres

Ya no hablando de los tipos de esquizofrenia, sino en relación a las diferencias de presentación del trastorno entre hombres y mujeres, encontramos lo siguiente: en los hombres, la edad de inicio es más temprana (entre los 15 y los 24 años) que en las mujeres (25 y 34 años); en relación al ajuste premórbido, éste es peor en los hombres que en las mujeres.

Finalmente, una tercera diferencia entre ambos sexos es que en los hombres destacan los síntomas negativos, y en las mujeres, los positivos y afectivos.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association (APA). (2002). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV-TR. Barcelona: Masson.

  • American Psychiatric Association (APA) (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid. Panamericana.

  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.

  • OMS (2000). CIE-10. Clasificación internacional de enfermedades, décima edición. Madrid. Panamericana.

Laura nació en Barcelona en el año 1994. Es Graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Especializada en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil. Redactora y divulgadora científica en Psicología y Mente y en MedSalud.