Recetas
| por Bernat Cabrespina

Receta: gazpacho andaluz (cómo prepararlo paso a paso)

Te explicamos cómo preparar este popular plato del sur de España.
Receta gazpacho andaluz

Cuando la temperatura sube en verano y tu cuerpo pide tregua, ¿qué mejor que disfrutar en la sombra de un gazpacho bien fresquito? La sensación de esa magnífica sopa fría bajando por nuestro esófago es uno de los mayores bienes que nos ha dado la gastronomía española.

Hoy vamos a aprender sobre el gazpacho y a saber cómo prepararlo, pues se trata de una receta ideal para el verano. Es un plato ligero y refrescante, que resulta muy nutritivo y nos ayuda a estar bien hidratados para reconstituirnos del calor.

¿Cuál es el origen del gazpacho?

Se tiene constancia de que ya en el siglo VIII, en época de al-Ándalus, se tomaba una versión primigenia del gazpacho. Pellizcos de pan, ajo, aceite de oliva, vinagre, agua y sal formaban componían esa sopa fría.

Esta sopa fría fue evolucionando, y pudo incorporar a otras hortalizas como el pepino, originario de la India pero ya usado en al-Ándalus. Pero fue ya en el siglo XIX, gracias a la incorporación a del tomate y el pimiento a la receta, ingredientes llegados del Nuevo Mundo, que hoy conocemos al gazpacho como tal.

La receta del gazpacho andaluz

La receta utilizada para hacer gazpacho, como pasa con muchos platos tradicionales, puede variar de una zona a otra, e incluso de una familia a otra. Siempre se puede cambiar alguna cantidad o algún ingrediente, pero lo que es seguro es que se trata de una receta muy fácil. Si os proponéis seguir esta receta, sin duda os va a salir un gazpacho tradicional muy sabroso.

Ingredientes para 6 personas

  • 1 kg de tomates de pera
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1 pepino pequeño
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolleta pequeña
  • 200 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 50 g de pan rústico duro
  • 250 ml de agua fría
  • 5 g de sal
  • 30 ml de vinagre de Jerez
  • Tiempo total: 15 minutos de elaboración + 2 horas de reposo idealmente

Elaboración

  • Lava los tomates y el pimiento verde italiano y trocéalos.
  • Mete los trozos de tomate y pimiento en un vaso de batidora o bol.
  • Pela y corta el diente de ajo y el pepino y mételos también en el bol.
  • Añade el agua, el vinagre, el aceite de oliva y la sal.
  • Tritúralo todo muy bien con la Termomix hasta que prácticamente no haya ningún grumo.
  • Pasa el resultado por el colador chino o por un tamiz.
  • Aprieta bien con el cucharón para conseguir todo el jugo.
  • Dejarlo en reposo a la nevera durante un par de horas para que enfríe bien.
  • Prepara una picada de guarnición de cebolleta, pimienta y tomate.
  • Sirve el gazpacho bien fresco con la guarnición que has preparado.

Debate sobre algunos ingredientes y costumbres

La receta recién presentada es la de un gazpacho tradicional, si bien hay quien cambie algunas cosas. Por ejemplo, hay zonas en las que la cebolla o cebolleta no se usa y otras en las que se tritura con el resto de hortalizas. En nuestro caso nos gusta que haya cebolleta con el resto de ingredientes de la guarnición o topping. Tiene un gusto más fino que la cebolla, y le da ese pequeño toque característico de sabor, frescura y textura.

Otro ingrediente que puede estar o no es el pan. Hay quien compra pan rallado, si bien lo tradicional y que recomendamos es usar ese pan rústico que nos sobró y se nos ha endurecido. El pan simplemente ralla y se añade a la sopa, pero en realidad al gazpacho no le hace falta pan para estar rico. Se usa más para ganar consistencia, si bien para eso hasta podemos añadir pulpa que antes hemos colado (la más fina). Hay personas que también usan pimiento rojo, aportando un toque más dulce, pero en muchas zonas no gusta y solo se usa el pimiento verde.

Como recomendación final, para las personas que tengan robot tipo Thermomix recomendamos usarlo, pues es ideal para esta receta. Basta con poner las hortalizas troceadas a 4 minutos a máxima velocidad para obtener la textura ideal

Otros tipos de gazpacho o sopas de verano

Las primeras sopas primigenias al gazpacho se popularizaron hace siglos en el sur de la Península Ibérica. Hoy en día hay muchas variedades de estas sopas, a veces consideradas variantes del gazpacho y a veces como otras recetas.

Por ejemplo, hay variantes del gazpacho que se caracterizan por tener un sabor más suave. Hay personas que les resulta fuerte, por lo que dejan de llevar básicamente pepino y cebolla. Sin estos ingredientes se puede seguir disfrutando del frescor característico de esta popular sopa y poder satisfacer a paladares susceptibles al sabor fuerte. Por otro lado, de las recetas que podríamos considerar como entidades diferenciadas del gazpacho destacaríamos dos: el ajoblanco y el salmorejo.

1. Ajoblanco

Probablemente durante siglos el gazpacho en su origen se pareció más al ajoblanco que a la más versión actual de la más popular de las sopas de verano.

La composición varia sustancialmente, pues se elabora con almendras, pan y ajo. Se puede acompañar de toppings como uvas o tacos de manzana o melón.

2. Salmorejo

Es una deliciosa receta vinculada al origen cordobés. El salmorejo comparte el tomate como ingrediente estrella, por eso el salmorejo y el gazpacho se asemejan mucho en color.

Si bien hay recetas de gazpacho que contienen pan, en el salmorejo es un ingrediente indispensable y de ahí que tenga una textura es más consistente. El resto de ingredientes son el ajo, el aceite de oliva y sal. Lo habitual es decorarlo, por ejemplo, con pequeños trozos de jamón, huevo duro o pequeñas tiras de bacalao ahumado.

Bernat Cabrespina

Psicólogo

Bernat nació en Barcelona en 1987. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona y máster Erasmus Mundus "Work, Organizational and Personnel Psychology (WOP-P)" por la Universitat de Barcelona y la Universidade de Coimbra en Portugal. Políglota y con formación adicional en nutrición, coaching y psicología evolucionista, tiene experiencia en psicología clínica y en recursos humanos. Actualmente es director de contenidos de MedSalud.com.