Los 14 tipos de conflictos (y sus causas y consecuencias)

Algo intrínseco a la especie humana (y a cualquier otra): los conflictos. Veamos cómo se pueden clasificar.
Tipos de conflictos

La especie humana es como es porque hemos desarrollado un modo de vivir basado en la comunidad, la formación de grupos en los que podemos aprender y encontrar seguridad.

Sin embargo, esta tendencia hacia lo social que nos caracteriza como seres humanos y nos proporciona muchos beneficios puede llegar a ser una espada de doble filo: más contacto con los demás significa más oportunidades para que surja el conflicto.

En este artículo veremos una breve clasificación de los principales tipos de conflictos, sus características, y varios ejemplos.

Los tipos de conflictos principales

El conflicto es una expresión de desacuerdo entre al menos dos personas o dos grupos, cuyos objetivos son incompatibles. Más allá de esta definición, las formas que pueden adoptar los conflictos son extremadamente variadas, y no siempre tienen un impacto negativo en la relación en la que aparecen.

Aquí veremos una clasificación de todos los tipos de conflictos, explicados de manera resumida. Sin embargo, ten en cuenta que incluso creando diferentes sistemas de clasificaciones, a la práctica estas categorías se solapan entre sí en muchos aspectos; son tan solo para hacernos una idea orientativa de lo que ocurre en una relación entre personas o colectivos.

1. Clasificación según su contenido

Cuando nos fijamos en el contenido en el que se fundamentan los conflictos, es decir, las diferentes motivaciones y objetivos que chocan entre sí, podemos encontrar las siguientes categorías de tipos de conflicto.

1.1. Conflicto de valores

Este tipo de conflicto se caracteriza por ser de tipo filosófico, y muchas veces, ético. Consiste en una incompatibilidad en los sistemas éticos de individuos o grupos. Por ejemplo, esto puede pasar entre dos empresarios a la hora de gestionar un negocio.

1.2. Conflictos por personalidad

En ocasiones, el simple hecho de encontrarse con alguien con una personalidad muy distinta a la propia puede generar cierta hostilidad. Este tipo de conflicto se da en individuos, pero raramente se transforma en un enfrentamiento expresado públicamente a no ser que se le añadan más factores para la enemistad.

1.3. Conflicto de intereses

En ocasiones, el simple hecho de encontrarse en posiciones diferentes y actuar en un mismo contexto es capaz de generar conflictos. Por ejemplo, es lo que puede pasar en un focus group de selección de personal, en el que diferentes candidatos compiten por un puesto de trabajo.

1.4. Conflicto por la apropiación de recursos

Otro de los tipos de conflicto más habituales es el que se da cuando varias personas o colectivos luchan por tener acceso a recursos. Esto es lo que históricamente suele dar pie a batallas o a guerras.

1.5. Conflicto por creación de esclavos

Por desgracia, en ocasiones se ha considerado que las personas también pueden ser recursos materiales a explotar, llevando esto al aprisionamiento de personas que pasan a ser esclavas, o al rapto de mujeres. Esta clase de iniciativas son inherentemente conflictivas, porque siempre se basan en la violencia directa.

1.6. Conflictos de poder

El acceso al poder y a la autoridad sobre un país, un grupo o una comunidad también puede ser un factor que tensa las relaciones y propicia la aparición de enfrentamientos. Cuanto mayor es el grado de poder que está en juego, más fácil es que surjan suspicacias y luchas internas por acceder al puesto de persona que tiene el control de buena parte de lo que pasa.

1.7. Conflicto por fallo comunicativo

A veces, los conflictos aparecen tan solo de manera transitoria, porque se han producido malentendidos y se ha generado una situación de ambigüedad en la que creemos que la otra persona tiene malas intenciones.

Normalmente estos ratos incómodos pasan rápidamente y se solucionan casi de manera espontánea, simplemente aclarando lo que ha ocurrido. Sin embargo, si esos primeros indicios de hostilidad son interpretados como algo que importa más que la posibilidad de explicarse mejor, esta pequeña chispa puede generar enfrentamientos más graves.

2. Según su grado de veracidad

Los conflictos también pueden clasificarse según el grado en el que son reales e involucran a dos personas que saben que el oro trama algo.

2.1. Conflicto real

Se da cuando efectivamente hay un conflicto expresado como tal de manera clara y directa. El ejemplo más clásico de esto lo podemos encontrar en la imagen de un hombre del siglo XIX reclamándole a otro un duelo de pistolas.

2.2. Conflicto imaginado

El conflicto imaginado solo está en nuestra cabeza, aunque hacer referencia a personas que existen realmente. Por ejemplo, si una persona se ha encontrado al vecino en el rellano del edificio y este no ha devuelto el saludo, la persona puede creer que se ha enfadado con ella por haber puesto alta la música durante la tarde anterior.

2.3. Conflicto inventado

El conflicto inventado, como el anterior, tampoco existe (hasta que se demuestre lo contrario). La diferencia es que en esta ocasión la persona que habla sobre este conflicto sabe que es mentira, pero lo simula y miente para obtener algo a cambio.

Por ejemplo, es lo que pasa si una persona acusa falsamente a un restaurante de tener trozos de cristales en la comida que sirven, para poder denunciar a ese negocio.

Según quién participa en ellos

Tener en cuenta quién participa en el conflicto es otra manera muy útil de clasificar los tipos de conflicto existentes. Son los que encontrarás a continuación.

3.1. Conflicto intergrupal

Es una de las formas más vistosas de conflicto, porque involucra a grupos que se enfrentan entre sí. Las guerras y las batallas son el ejemplo más claro de esto.

3.2. Conflicto intergrupal

Es otro de los tipos de conflictos más frecuentes, y se da cuando los miembros de un equipo se enfrentan entre sí. Por ejemplo, cuando desaparece el líder de una tribu y hay varios candidatos a ocupar su trono.

3.3. Conflicto interpersonal

Vemos este tipo de conflictos cada vez que vemos a varias personas encaradas entre sí, pero sin que exista una organización grupal que nos permita establecer dos grupos claros y que se enfrentan entre sí.

3.4. Conflicto intrapersonal

Como su nombre indica, es un conflicto con uno mismo. A lo largo de la historia de la Psicología, los seguidores de las ideas de Sigmund Freud y de su psicoanálisis le han dado mucha importancia a esta idea de que la mente se desarrolla a partir del conflicto entre componentes físicos contrapuestos entre sí.

Referencias bibliográficas

  • Dahrendorf, R. (1996). Elementos para una teoría del conflicto social. En: Sociedad y libertad: hacia un análisis sociológico de la actualidad. Madrid: Tecnos.

  • Entelman, R.F. (2002). Teoría de conflictos: hacia un nuevo paradigma. Barcelona: Gedisa.

  • James, P.; Friedman, J. (2006). Globalization and Violence, Vol. 3: Globalizing War and Intervention. Londres: Sage Publications.

  • van der Dennen, J.M.G. (1995). The Origin of War: Evolution of a Male-Coalitional Reproductive Strategy. Nueva York: Origin Press.

  • Triglia, Adrián; Regader, Bertrand; García-Allen, Jonathan (2016). Psicológicamente hablando. Paidós.

Adrián Triglia

Adrián Triglia

Psicólogo y escritor

Adrián Triglia (Barcelona, 1988) es psicólogo, divulgador y miembro del equipo de Edición de MedSalud, así como Director Editorial de la revista digital Psicología y Mente. Es coautor de los libros "Psicológicamente Hablando" y "¿Qué es la Inteligencia?".