Las 7 diferencias entre un sociópata y un psicópata

Ambos forman parte del Trastorno Antisocial de la Personalidad.
Diferencias psicopatía y sociopatía

La psicopatía es de los trastornos mentales con mayor presencia en los medios. Innumerables obras del cine y la literatura toman inspiración de estas personas y de su aparente falta de empatía con el prójimo.

El interés acerca de los psicópatas y los sociópatas trasciende la ficción, habiendo muchos famosos psicópatas que han amasado la atención de la gente, como Ted Bundy, Charles Manson o Jeffrey Dahmer.

Tanto la psicopatía como la sociopatía pertenecen al espectro del trastorno antisocial de la personalidad, una patología que afecta la forma en la que las personas piensan, sienten, perciben o su forma de relacionarse con el resto de la población.

En este artículo, hablaremos acerca de las principales diferencias entre un sociópata y un psicópata, basándonos en el marco de conocimiento médico que se tiene en la actualidad sobre estos trastornos de la personalidad.

¿Qué características tienen los psicópatas y los sociópatas?

Aquellas personas que consideraríamos como psicópatas o sociópatas se conocen también en la comunidad médica como personas que padecen de un trastorno antisocial de la personalidad.

No todas las personas con este trastorno se consideran psicópatas o sociópatas necesariamente, pero es probable que compartan algunos rasgos con estas personalidades patológicas.

Dentro de las principales características que pueden presentar tanto los psicópatas y como los sociópatas, según describe el DSM-5 (El manual utilizado para el diagnóstico y la obtención de estadísticas de los trastornos mentales), encontraríamos:

    1. Tendencias criminales crónicas
    1. Mentiras y manipulación constantes
    1. Impulsividad
    1. Tendencias agresivas y/o violentas
    1. Falta de preocupación por la seguridad ajena
    1. Falta de responsabilidad personal, por ejemplo a nivel económico.
    1. Sin sentimientos de culpa o arrepentimiento

Una persona puede considerarse como afectada por un trastorno antisocial de la personalidad si presenta 3 o más de estas características. Esto representa aproximadamente entre el 1% y el 4% de la población general, siendo tanto los sociópatas como los psicópatas una porción más pequeña de las personas con este trastorno de la personalidad.

Aquellos que sufren del trastorno antisocial de la personalidad son personas que suelen tener características desagradables para las personas de su entorno, lo que dificulta la formación y mantenimiento de vínculos emocionales. Existe un amplio espectro en cuanto a la intensidad del trastorno, siendo los psicópatas partes extremas de este.

Diferencias entre un psicópata y un sociópata

7 diferencias entre la sociopatía y la psicopatía

A pesar de ser ambas enfermedades parte del trastorno antisocial de la personalidad, existen marcadas diferencias entre los psicópatas y los sociópatas, tanto en cómo perciben el mundo a su alrededor, sus emociones, como también sus comportamientos.

Entre las principales diferencias entre los psicópatas y los sociópatas podemos destacar:

1. Falta de conciencia moral

La mayoría de personas tenemos una parte de nuestra personalidad que nos impide hacerle daño a los demás, ya que somos capaces de ponernos en su lugar e imaginar que a nosotros no nos gustaría que nos hicieran daño. Este mecanismo es visiblemente ausente en las personas psicópatas.

Los sociópatas en cambio sí presentan conciencia moral, pero está “debilitada”. Una persona sociópata puede sentirse mal por realizar una acción que cause daño a otras personas, pero no es capaz de escuchar a la parte de sí mismo que le dice que no las haga. Esto provoca todo tipo de complicados conflictos internos, que alimentan la patología.

Los psicópatas, pese a su mayor falta de empatía, suelen pasar desapercibidos por la sociedad. Esto se debe a que muchos de ellos son adeptos en el arte de imitar las reacciones habituales que tenemos el resto de personas frente a situaciones concretas. Ellos no sienten remordimientos, pero saben cómo fingirlo.

2. Niveles de empatía

Tanto las personas sociópatas como las psicópatas padecen de falta de empatía. Esto significa que les cuesta imaginarse cómo otras personas pueden sentirse. En el caso de las personas psicópatas, esta falta de empatía puede ser prácticamente total.

3. Respuesta ante la violencia

Ni los psicópatas ni los sociópatas son necesariamente personas violentas, pese a que existe una gran tendencia a la violencia dentro del trastorno antisocial de la personalidad. De hecho, se estima que el 93% de los psicópatas adultos hombres en los EE.UU se encuentran dentro del sistema penitenciario, ya sea en prisión o en libertad condicional, aunque no sea siempre por crímenes violentos.

Cuando una persona psicópata ve el dolor ajeno, su reacción física es diferente que la del resto de personas. Un ejemplo clásico que se expone en estos casos es el del psicópata que va al cine a ver una película violenta; mientras una persona psicológicamente normal vería su ritmo cardíaco acelerado y sudaría más, el psicópata tiene la reacción opuesta, se calma.

4. Distinta gravedad dentro del mismo espectro

Como hemos comentado anteriormente, tanto los psicópatas como los sociópatas están considerados como personas que padecen alguna versión del trastorno antisocial de la personalidad.

La psicopatía es considerada por muchos expertos como una versión muy grave del trastorno antisocial de la personalidad, mientras que la sociopatía se corresponde con un trastorno de la personalidad más leve, con menos síntomas.

5. Tendencias adictivas

Existen también diferencias en lo que se refiere a las enfermedades mentales que acompañan a cada uno de estos trastornos. Las personas sociópatas son mucho más impulsivas que las personas psicópatas. Esto hace que los sociópatas sean mucho más vulnerables a contraer también trastornos de dependencia de sustancias adictivas, como la nicotina o el alcohol.

6. Impulsividad

Los psicópatas se caracterizan por, normalmente, ser bastante fríos y calculadores. Tanto los psicópatas como los sociópatas pueden manipular a los demás para su propio beneficio, pero los psicópatas lo harán de una manera mucho más dirigida que los sociópatas, que tienen una manera de actuar más impulsiva y errática.

Los crímenes cometidos por la mayoría de sociópatas se deben a emociones fuertes y difíciles de controlar o a situaciones inesperadas manejadas de una forma destructiva para ellos o para su entorno.

Por contra, los psicópatas son capaces de controlarse de una forma mucho más efectiva que los sociópatas, lo que permite que se puedan integrar en la sociedad con mayor facilidad, cosa que aprovechan para cumplir sus objetivos.

7. Diferencias a nivel cerebral

Los psicópatas tienen marcadas diferencias estructurales en el cerebro que explican su extraña personalidad.

Comparaciones hechas entre los cerebros de presos psicópatas y presos que habían cometido crímenes similares, sin ser psicópatas, muestran diferencias marcadas en la estructura de partes del cerebro involucradas en la memoria, las emociones y el comportamiento, como la amígdala cerebral, el hipocampo o el córtex límbico.

Referencias bibliográficas

  • Kiehl, K. A., & Hoffman, M. B. (2011). THE CRIMINAL PSYCHOPATH: HISTORY, NEUROSCIENCE, TREATMENT, AND ECONOMICS. Jurimetrics, 51, 355–397.
  • Blonigen, D. M., Hicks, B. M., Krueger, R. F., Patrick, C. J., & Iacono, W. G. (2005). Psychopathic personality traits: heritability and genetic overlap with internalizing and externalizing psychopathology. Psychological medicine, 35(5), 637–648. doi:10.1017/s0033291704004180.
  • Hunter P. (2010). The psycho gene. EMBO reports, 11(9), 667–669. doi:10.1038/embor.2010.122.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.