Venenos blancos: los 8 alimentos que están arruinando tu salud

Los alimentos que se conocen como “venenos blancos” son muy consumidos y deberían dejar de serlo.
Venenos blancos: Los 8 alimentos que están arruinando tu salud

Vivimos en una época en la que el modo de alimentarnos ha cambiado increíblemente respecto al de nuestros antepasados. Solamente la alimentación de las personas que nacieron cien años antes que nosotros era verdaderamente diferente.

La comida procesada no existía antaño, pero hoy se encuentra en los armarios de prácticamente todas las cocinas. Muchos de estos productos se comen a diario, pero lo que tal vez desconozca la mayoría de gente es que hay ciertos alimentos que están arruinando su salud. Algunos son los que popularmente se conocen como “venenos blancos”.

Los 8 venenos blancos que perjudican tu salud

En la actualidad la industria alimentaria ha ganado la partida a los alimentos frescos y de proximidad. Los datos muestran que más del 90% de la comida que se compra en un país occidental como España se vende solamente a través de las 10 principales cadenas de supermercados.

Muchos de los productos alimentarios que se venden en estos supermercados contienen al menos uno de los venenos blancos. Galletas, pan, bollería, frutos secos, tartas, helados, salsas, … la lista de productos es interminable.

1. Azúcar

El azúcar es considerado el peor de todos los venenos blancos. Arruina la salud de las personas a diferentes niveles a pesar de que alegra a muchos paladares adictos a su sabor. Para que el azúcar se pueda refinar pasa por diferentes fases en las que entra en contacto con diferentes sustancias químicas.

Pero lo peor del azúcar es que es un alimento vacío y que nos engorda. Nos aporta calorías y nada más (no aporta vitaminas, minerales, etc.), y su entrada al torrente sanguíneo es tan rápida que provoca enfermedades como la diabetes. Nuestro cuerpo tiene problemas para almacenarlo y lo acaba convirtiendo en grasa.

2. Sal

No hay ninguna duda de que estamos consumiendo sal por encima de nuestras posibilidades. Los estudios apuntan a que en Europa se está consumiendo 10 veces más sal que la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La sal para el gran consumo se compone solamente de cloruro de sodio. Su desmedida ingesta se relaciona directamente con los casos de hipertensión y el aumento de las enfermedades cardiovasculares en general.

3. Harina

Existen diferentes tipos de harina, pero las más consumidas son las menos saludables. La harina más consumida es la tipo 00 de trigo, la cual solamente contiene los hidratos de carbono y el gluten del cereal.

Esta harina tan ultra refinada está desprovista de cualquier forma de fibra en la que se encuentran la mayoría de los oligoelementos saludables (vitaminas, minerales, etc.). Por lo tanto, es un producto muy calórico y que pasa rápidamente a la sangre. Además, el gluten es una sustancia que provoca inflamaciones intestinales.

4. Pasta

Hablar de pasta prácticamente es hablar de harina. La pasta está compuesta principalmente por harina, y a pesar de que existen pastas menos refinadas que otras, se trata de un producto muy calórico y poco interesante a nivel nutricional.

En general es un producto que aporta mucha energía pero poco más, es decir, no contiene oligoelementos necesarios para nuestro cuerpo. Tiende a engordar a quienes la toman y a desarrollar enfermedades como la diabetes o complicaciones intestinales por el gluten (aunque hay pasta de diferentes cereales sin gluten, la de trigo es la más habitual).

5. Arroz blanco

El arroz es un cereal muy bueno si se consume adecuadamente. Se entiende como adecuado el consumo de arroz integral, y es que cuando quitamos la fibra de los cereales y nos quedamos la parte más refinada vienen los problemas para la salud.

El arroz blanco es la versión más refinada de este cereal. La alta densidad de carbohidratos y la falta de fibra hace que la absorción de los carbohidratos simples a la sangre sea muy rápida. Además, si no se remoja antes de cocinarlo el arroz contiene cantidades de arsénico demasiado altas como para tomarlo más de dos veces por semana.

6. Leche

La leche es un alimento que ha estado muy cuestionado por la comunidad científica. Se concluye que tomar leche diariamente tiene más perjuicios que beneficios, pero se trata de un producto muy lucrativo para las grandes empresas y alimenta a millones de personas.

Existen muchos problemas asociados al consumo de leche, y seguramente el más chocante es que se relaciona con la descalcificación ósea. Sí, la leche, el alimento con calcio por excelencia. Hay diferentes razones por las que su ingesta representa un problema para el sistema esquelético.

7. Soja

A muchos les sorprenderá que la soja esté en esta lista. Se trata de un alimento que durante los últimos años se ha valorizado gracias a muchas campañas de márketing y que resulta un gran recurso para los veganos como fuente de proteínas. Pero no hay que quedarnos con información sesgada.

Los productos fermentados a base de soja sí son muy saludables, pero la soja como tal no. Contiene sustancias llamadas antinutrientes que impiden la absorción de nutrientes que están presentes en los otros alimentos que comemos.

Además incrementan la producción de estrógenos y sirve como base de ingredientes de la industria alimentaria poco saludables como la lecitina de soja. Para rematarlo, prácticamente toda la carne que consumimos proviene de ganado que se alimenta de soja transgénica.

8. Aditivos alimentarios

Algunos aditivos alimentarios no son muy recomendables para nuestra salud. En muchas ocasiones se trata de recursos de la industria alimentaria para dotar a sus productos de sabor, conservación, textura, aroma, etc.

Hay diferentes ejemplos de aditivos poco recomendables, y en su gran mayoría se trata se polvos blancos antes de que se mezclen con otros ingredientes. Un ejemplo es el benzoato de sodio, el cual sirve para alargar la conservación de los alimentos. Se ha demostrado que puede llegar a desarrollar hipertensión, hiperactividad en niños o diferentes alergias.

Referencias bibliográficas

Carmen Otegui

Carmen Otegui

Nutricionista

Carmen nació en Madrid en 1992 y es Graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Autónoma de Madrid. Su pasión por la buena alimentación y la divulgación la ha llevado a colaborar con medios que se preocupan por la salud y el bienestar de las personas. Tiene experiencia como nutricionista en diversos hospitales y centros geriátricos. Actualmente es colaboradora de MedSalud.com.