Los 10 grandes beneficios de comer semillas

¿Tomas este alimento de forma regular? Las semillas de sésamo, lino, chía o cáñamo son muy saludables.
Los 10 grandes beneficios de comer semillas

Las propiedades y beneficios de comer semillas son muchos y están demostrados por la ciencia. En pocas ocasiones son el ingrediente principal de las recetas que comemos (excepto en magníficos casos como el tahini, claro), pero esto no significa que no debamos incluirlos en nuestra dieta de forma regular.

En este artículo conoceremos cuáles son las ventajas de consumir este alimento. Veremos sobre todo que las semillas son muy buenas para cuidar la salud de muchos órganos de nuestro cuerpo (como la piel o los huesos) y que son grandes fuentes de nutrientes (minerales, vitaminas, grasas, etc.).

Los 10 principales beneficios de comer semillas

Las semillas son un alimento muy nutritivo para los seres humanos. Se trata de un tipo de alimento que podría complementar muy bien la dieta de muchas personas, a veces deficitaria en algunos nutrientes. Muchas personas sufren déficits de vitaminas o minerales que podrían estar bien cubiertos si tomasen un puñado de semillas al día.

Los diferentes tipos de semillas como la chía, el lino o el sésamo deberían formar parte de la dieta de todas las personas. Los beneficios de comer semillas son muchos como vamos a ver, y es una excelente idea buscar la manera de incorporarlas de forma regular en nuestra comida.

1. Contienen grasas saludables

Las grasas son indispensables para nuestro cuerpo, y en las semillas las hay de muy buenas. La grasa ha estado durante años bajo el punto de mira, pero no son la causa directa de que la gente engorde.

Una gran ingesta de grasas saturadas es perjudicial, pero las semillas contienen grasas saludables como los ácidos grasos omega-3 y omega-6, fundamentales para el buen funcionamiento del cuerpo.

2. Dan energía

Las semillas son una excelente fuente de energía. Añadir este tipo de alimento en almuerzos y meriendas es una gran idea, y es que podemos preparar snacks saludables y que nos den energía hasta la hora de la comida o la cena.

Consumir directamente un puñado de ellas o añadirlas en un yogur es una buena opción. Su versatilidad representa uno de los beneficios de comer semillas, pues se pueden agregar también en pan o ensaladas.

3. Combaten la inflamación

Si no tenemos una dieta sana y equilibrada podemos sufrir procesos de inflamación en diferentes órganos del cuerpo, lo cual puede dar lugar a enfermedades serias.

Sustancias como los ácidos grasos esenciales omega-3 tienen propiedades antiinflamatorias, por lo que comer semillas de forma regular representa una gran medida preventiva para nuestra salud.

4. Aportan mucha fibra

La ingesta de alimentos con fibra es muy importante para nuestra salud. La fibra se encuentra en alimentos de origen vegetal como las semillas, las cuales tienen un aporte muy considerable de este tipo de carbohidratos no digeribles.

La fibra tiene muchas propiedades y beneficios para nuestro organismo, especialmente para la salud del intestino y la flora bacteriana que habita en él. Es indispensable para luchar contra el estreñimiento y diferentes problemas gastrointestinales.

5. Mejoran los niveles de colesterol

Las personas con el colesterol alto también deberían tomar alimentos como las semillas. Comer semillas tiene beneficios para estas personas, y es que regulan los niveles del colesterol "malo", así como de los triglicéridos.

Además, no hay que esperar tener el colesterol alto para tomar medidas; cualquier persona debería incluir alimentos como las semillas en su dieta en este sentido.

6. Contienen muchos antioxidantes

Uno de los mejores beneficios de comer semillas es que son muy buenas fuentes de antioxidantes. La vitamina E es uno de las sustancias destacadas en este apartado, y es que tiene la capacidad de luchar contra los radicales libres que generan oxidación en nuestro cuerpo.

Nuestro organismo agradecerá esta ayuda a la hora de proteger nuestro cuerpo, pues existen muchos estímulos estresores contra los que debe defenderse. Tomarlos también combate el envejecimiento.

7. Son ricas en minerales

Las semillas son alimentos con altas concentraciones de minerales. Oligoelementos como el magnesio, el calcio o el fósforo se pueden encontrar en excelentes cantidades, lo cual resulta en una gran ayuda para diferentes funciones vitales de nuestro cuerpo.

De entre estas funciones destacan propagación del impulso nervioso, la formación y el mantenimiento de la densidad ósea y el correcto funcionamiento de las reacciones metabólicas.

8. Favorecen la piel, las uñas y el cabello

Oligoelementos como el zinc, la vitamina B6 o la vitamina E son buenos para la piel, las uñas y el cabello. Comer semillas tiene beneficios para diferentes partes del cuerpo, fortaleciendo cada una de estas partes en específico.

Para mantener estas estructuras sanas y con brillo necesitamos ingerir alimentos como las semillas. A partir de ellas podemos producir también sustancias como el colágeno, indispensable para tener una piel sin flácida y sin arrugas.

9. Ayudan a adelgazar

Comer semillas beneficia a aquellas personas que quieran adelgazar. Ingerir alimentos saludables como las semillas hace que el estómago esté lleno con ellos en detrimento de comida con un perfil nutricional inadecuado.

Además, las semillas tienen un aporte de fibra considerable, por lo que llenan mucho más que otros alimentos que debemos evitar (como por ejemplo el pan refinado).

10. Contienen muchos aminoácidos

Las semillas son una de las fuentes vegetales ricas en aminoácidos, los cuales sirven para fabricar proteína humana. La mayoría de semillas no contiene todos los aminoácidos esenciales (los que nuestro cuerpo no puede producir), pues le faltan buenas dosis de lisina.

Aún así, si combinamos semillas con otros productos ricos en este aminoácido (como las legumbres) podremos disponer de proteína completa. Además, las semillas de chía sí contienen todos los aminoácidos esenciales.

Referencias bibliográficas

Carmen Otegui

Carmen Otegui

Nutricionista

Carmen nació en Madrid en 1992 y es Graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Autónoma de Madrid. Su pasión por la buena alimentación y la divulgación la ha llevado a colaborar con medios que se preocupan por la salud y el bienestar de las personas. Tiene experiencia como nutricionista en diversos hospitales y centros geriátricos. Actualmente es colaboradora de MedSalud.com.