Noradrenalina (neurotransmisor): qué es, funciones y características

Explicamos qué es este neurotransmisor y en qué procesos orgánicos está implicado.
Noradrenalina neurotransmisor

Gracias a la psicobiología, sabemos que cerebro y conducta están estrechamente relacionados, especialmente debido a los neurotransmisores cerebrales.

En este artículo hablaremos de uno de ellos: la noradrenalina, una sustancia implicada en la regulación del estado de ánimo y en muchas otras funciones.

Conoceremos en qué consiste químicamente esta sustancia, cómo está alterada en algunos trastornos mentales, su relación con los antidepresivos, sus características, localización, funciones, receptores, agonistas y antagonistas.

Noradrenalina: ¿qué es?

La noradrenalina es un neurotransmisor cerebral, encargado de transmitir la información entre las neuronas.

Químicamente, se trata de una amina (compuesto orgánico). Las aminas pueden ser aminas cuaternarias (como la acetilcolina [ACh]) o monoaminas. En este caso, la noradrenalina se trata de una monoamina. A su vez, las monoaminas se dividen en dos grupos: catecolaminas y indolaminas.

La noradrenalina pertenece al primer grupo, junto a la dopamina y a la adrenalina. Las catecolaminas son sustancias que proceden de la fenilalanina (un aminoácido).

Noradrenalina

Receptores

Los receptores de la noradrenalina son de dos tipos: presinápticos y postsinápticos. Concretamente, encontramos el α2 (alfa2), que puede ser pre y postsináptico, y el α1, el β1 (beta1) y el β2, que son receptores postsinápticos.

Localización

A nivel cerebral, la noradrenalina es una sustancia que se encuentra muy distribuida por todo el encéfalo; sin embargo, existe una zona del cerebro donde su concentración es especialmente elevada: el locus coeruleus, que se encuentra en la protuberancia, ubicada ésta en el tronco encefálico.

Por otro lado, un dato curioso de la noradrenalina es que se trata de una sustancia que actúa como neurotransmisor cerebral, pero también como hormona; cuando actúa como hormona, lo hace por todo el cuerpo. Es por ello que su distribución abarca todo el organismo.

Funciones

En cuanto a sus funciones, la noradrenalina participa en los procesos atencionales (junto a otro neurotransmisor, la dopamina); también está involucrada en la regulación del estado de ánimo (igual que la serotonina), del sueño y de la ansiedad, en el control del apetito y en la conducta sexual. Además, unos niveles adecuados de noradrenalina se relacionan con la correcta regulación de la irritabilidad.

Por otro lado, también interviene en los procesos motivacionales, en el nivel de conciencia, el estado de alerta y vigilia y la percepción de los impulsos sensitivos. Además, la noradrenalina está involucrada también en el aprendizaje y la memoria; esto se puede relacionar con las personas que padecen depresión (con bajos niveles de noradrenalina), ya que frecuentemente estos pacientes presentan alteraciones en estas funciones cognitivas.

Sin embargo, cabe destacar que todas estas funciones las realiza la noradrenalina junto a algún otro neurotransmisor (con la excepción de la vigilancia, que se cree que realiza sola). Por ejemplo, la regulación del sueño y de la ansiedad están relacionadas con la acción de la noradrenalina junto a la serotonina.

Alteraciones de la noradrenalina en algunos trastornos

La noradrenalina es una sustancia que se puede ver alterada en diferentes trastornos mentales, como veremos a continuación.

1. Depresión

Se ha observado cómo los pacientes depresivos presentan un déficit de esta sustancia; es por ello que los antidepresivos, como veremos más adelante, ejercen sus efectos sobre dicha sustancia, aumentando sus niveles (junto a la serotonina y la dopamina).

De esta forma, gracias a los estudios y a los resultados proporcionados por los antidepresivos, se han relacionado los déficits de noradrenalina con la etiología de la depresión. Concretamente, fueron tres investigadores, Schildkraut, Bunney y Davis, quienes afirmaron en 1965 que la noradrenalina causaba depresión; lo hicieron a través de una teoría, considerada el primer intento de explicación biológica a este trastorno.

2. Trastornos de la conducta alimentaria (TCA)

Además, la noradrenalina también presenta alteraciones en personas con algún trastorno de la conducta alimentaria; estas alteraciones se traducen en una disminución de su concentración.

Se ha relacionado dicha disminución con algunos síntomas típicos en estos pacientes, tales como la bradicardia, la hipotermia, la depresión y la hipotensión arterial; es decir, se cree que la noradrenalina es la responsable de ellos.

Agonistas

Las sustancias agonistas de la noradrenalina, es decir, aquellas que potencian su efecto o aumentan su concentración o liberación, son principalmente tres.

1. Anfetaminas

Las anfetaminas son drogas estimulantes del Sistema Nervioso central (SNC). Su acción se vincula a la noradrenalina, pero también a la dopamina, la serotonina y la adrenalina. Lo que hacen las anfetaminas es aumentar la presencia de estas sustancias en el cerebro. En cuanto a su relación con la noradrenalina, las anfetaminas inhiben su recaptación, haciendo que esta sustancia esté más libre (y en mayor cantidad) en el espacio sináptico.

Las anfetaminas tienen un potencial adictivo muy elevado; eso quiere decir que es fácil que las personas se vuelvan adictas a ellas. Su efecto característico consiste en una aceleración de las funciones cerebrales. Por otro lado, aceleran la frecuencia cardíaca, la respiración y la tensión arterial.

En cuanto a efectos negativos, pueden producir sudoración, dolores de cabeza, visión borrosa, temblores e insomnio.

2. Cocaína

La cocaína es una droga agonista de la noradrenalina, la dopamina y la serotonina. Es decir, aumenta sus concentraciones en el cerebro. Concretamente, lo que hace es bloquear la recaptación de estas monoaminas en los terminales monoaminérgicos; esto se traduce en un incremento de la cantidad de estos transmisores en las sinapsis.

Se relacionan estos mecanismos con las propiedades euforizantes de la cocaína, especialmente en el caso de la serotonina y la dopamina, y no tanto con la noradrenalina.

Por otro lado, el aumento de noradrenalina que causa la cocaína, especialmente en el locus coeruleus, se ha relacionado con el aumento de la presión arterial y la vigilancia.

3. Fármacos antidepresivos

Los fármacos antidepresivos aumentan la concentración de noradrenalina en el cerebro; es por ello que son sustancias agonistas de la misma. Se puede decir que todos los antidepresivos son agonistas de la noradrenalina, menos los ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina), que no ejercen ninguna acción sobre este neurotransmisor (únicamente lo hacen sobre la serotonina).

Así, ejemplos de ellos serían: los IMAO (Inhibidores de la Monoaminooxidasa), los antidepresivos tricíclicos, los antidepresivos de 4ª generación (reboxetina, venlafaxina…), etc.

Concretamente, la reboxetina es un inhibidor selectivo de la recaptación de noradrenalina; la venlafaxina, por su parte, es un inhibidor dual de la serotonina (5-HT) y de la noradrenalina.

Antagonistas

Las sustancias antagonistas, por contra, ejercen justo el efecto contrario a las anteriores; así, lo que hacen es inhibir o bloquear el efecto (o liberación) de otra sustancia (en este caso, la noradrenalina), o bien disminuir su concentración. La sustancia antagonista de la noradrenalina es la clonidina.

1. Clonidina

La clonidina es un fármaco prescrito como antihipertensivo. Ejerce su acción sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), reduciendo las eferencias simpáticas del mismo, así como disminuyendo la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Recordemos que el sistema simpático se relaciona con la activación del organismo.

Referencias bibliográficas

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Laura nació en Barcelona en el año 1994. Es Graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Especializada en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil. Redactora y divulgadora científica en Psicología y Mente y en MedSalud.