Lóbulo temporal: anatomía, funciones y características

Esta zona del cerebro tiene importantes funciones en distintas áreas de la cognición y el lenguaje.
Lóbulo temporal

El lóbulo temporal es uno de los cuatro grandes lóbulos en los que se divide la corteza cerebral. Está especialmente implicado en procesos auditivos, de memoria, visión, y en la regulación de las emociones (debido a sus conexiones con el sistema límbico).

En este artículo conoceremos las características de este lóbulo, así como sus funciones y características anatómicas. Finalmente, hablaremos de la sintomatología que ocasionan las diferentes lesiones, según la zona del lóbulo afectada.

Lóbulo temporal: definición y características

El lóbulo temporal es una zona del cerebro, concretamente, uno de los cuatro lóbulos cerebrales en los que éste se divide.

Este lóbulo engloba diferentes áreas, cada una de ellas especializada en una determinada función o tarea: éstas son audición, memoria, lenguaje comprensivo y olfato, entre otros. Más adelante conoceremos las diferentes funciones del lóbulo temporal.

Se trata de la segunda estructura más grande de la corteza cerebral (la primera es el lóbulo frontal).

En la corteza cerebral encontramos, en realidad, dos lóbulos temporales: uno que se ubica en el hemisferio izquierdo, y otro en el hemisferio derecho. La cisura de Silvio es la estructura que divide estos dos lóbulos.

El lóbulo temporal es el lóbulo que más conexiones establece con el sistema límbico, un sistema relacionado con las emociones, el placer y la memoria, entre otros.

Anatomía

El lóbulo temporal ocupa un cuarto de la corteza cerebral, aproximadamente. Anatómicamente, ¿dónde se ubica el lóbulo temporal, de forma más concreta? Se ubica delante del lóbulo occipital (el lóbulo encargado de la visión), esto es, detrás de las sienes. Así, se localiza en el lateral inferior del encéfalo (muy cercano a los oídos).

¿Con qué delimita este lóbulo? Por la región superior, el lóbulo temporal se “une” al lóbulo parietal (limita con él); en cambio, por la región posterior, se “une” al lóbulo occipital, y por la región anterior, al lóbulo frontal.

Por otro lado, podemos dividir el lóbulo temporal en “tres grandes zonas”: una de ellas, relacionada con el reconocimiento de objetos; otra, con la memoria a largo plazo, y otra con el procesamiento de la información auditiva.

Lóbulo temporal del cerebro
La anatomía detallada de este lóbulo cerebral.

Funciones

¿En qué funciones está implicado el lóbulo temporal? Hablaremos de las siete más destacadas y relevantes a continuación.

1. Reconocimiento de caras y objetos

Esta función se localiza en la corteza visual del lóbulo temporal. Esta corteza, además, permite categorizar los diferentes estímulos visuales que se presentan en el entorno.

2. Desarrollo del lenguaje

La principal estructura del lóbulo temporal que participa en el desarrollo del lenguaje es el giro supramarginal, una estructura pequeña localizada en la área sensitiva terciaria.

3. Papel clave en la audición

En este lóbulo se encuentra la corteza auditiva primaria, encargada de procesar la información auditiva. Como veremos más adelante, lesiones en el lóbulo temporal implican alteraciones en los procesos auditivos. Es por ello que este lóbulo se considera el “lóbulo auditivo” por excelencia.

4. Ejecución de la memoria

Tiene un papel clave en la memoria auditiva, pero también en otras (especialmente el hipocampo).

Por otro lado, el lóbulo temporal tiene un papel clave en la memoria declarativa (es decir, el recuerdo consciente de vivencias); concretamente desarrolla esta función el lóbulo temporal medial, formado por las siguientes estructuras: región hipocampal, corteza perirrinal, corteza entorrinal y corteza parahipocampal. Estas estructuras, además, se conectan con la corteza cerebral, permitiendo los procesos de memoria.

5. Establecimiento del equilibrio corporal

Otra de las funciones con las que se relaciona el lóbulo temporal es la regulación y el establecimiento del equilibrio corporal. Además, el equilibrio también se relaciona con estructuras del oído.

6. Regulación de las emociones

La principal área relacionada con la regulación de las emociones en el lóbulo temporal es la área de asociación del sistema límbico. Esta área, además, permite integrar la información de otras áreas con las experiencias afectivas que vamos viviendo.

7. Otros procesos psicológicos

El lóbulo temporal está implicado en procesos de motivación, así como en la regulación de emociones o estados como el placer, la ira y la ansiedad.

Lesiones

¿Qué ocurre si se lesiona el lóbulo temporal? Todo depende de la zona lesionada. Los síntomas se relacionan especialmente con trastornos de memoria, trastornos auditivos y alteraciones visuales.

1. Circunvolución temporal superior bilateral

Si se lesiona esta zona, pueden ocurrir dos cosas: que la lesión sea bilateral (es decir, que se produzca en los dos hemisferios cerebrales) o que sea unilateral (que se produzca en un solo hemisferio, ya sea derecho o izquierdo). Recordemos que el cerebro se divide en dos hemisferios iguales, el derecho y el izquierdo (es como si dividieramos una esfera en dos mitades)..

Así, en el caso de que la lesión sea bilateral, se produce una sordera cortical. La sordera cortical provoca como síntoma principal una pérdida de la capacidad auditiva (en los dos oídos). En cambio, si la lesión es unilateral, se produce hemianacusia. Ésta, a diferencia de la sordera cortical, implica una pérdida auditiva sólo en uno de los oídos.

2. Amígdala, huncus e hipocampos bilateral

Si se lesionan de forma bilateral estas tres zonas del lóbulo temporal, que se encuentran conjuntas, aparece el denominado “Síndrome de Klüver-Bucy”. Este síndrome presenta los siguientes síntomas: hiperoralidad (hablar sin parar), hipersexualidad, una conducta pasiva e indiferente, temeridad, dificultades en la atención sostenida e hipermetamorfosis (que es la tendencia impulsiva a tocar objetos).

3. Área posterolateral superior

Si se lesiona esa zona, sea del hemisferio que sea, aparecen paracusias e ilusiones auditivas, así como alucinaciones auditivas elementales (de sonidos sencillos, como por ejemplo un pitido). Por su parte, las paracusias son trastornos auditivos consistentes en oír mejor en ambientes ruidosos

4. Hemisferio izquierdo

Si se lesiona el hemisferio izquierdo del lóbulo temporal, aparecen los siguientes trastornos: afasia de Wernicke (donde el síntoma principal es una dificultad o imposibilidad para comprender), trastorno de la memoria verbal (amnesia anterógrada; eso es, incapacidad para registrar nuevos recuerdos) y alucinaciones auditivas complejas (por ejemplo voces que hablan entre ellas, voces que se dirigen a uno mismo, etc.).

5. Hemisferio derecho

En cambio, si la lesión se produce en el hemisferio derecho, aparecen los siguientes síntomas o trastornos: amusia de percepción, trastorno de la memoria no verbal (igual que en el caso anterior), agnosia visual, desorientación espacial y dificultad para discriminar los colores.

Cabe mencionar que el hemisferio derecho del lóbulo temporal se relaciona con el procesamiento de las emociones primarias.

Referencias bibliográficas

  • Carslon, N.R. (2005). Fisiología de la conducta. Madrid: Pearson Educación.

  • Junqué, C. y Barroso, J. (2009). Manual de Neuropsicología. Madrid. Síntesis Psicología.

  • Kolb, B. y Whishaw, I.Q. (2006): Neuropsicología Humana. Médica Panamericana.

  • Netter, F. (1989). Sistema nervioso. Anatomía y fisiología. Barcelona: Salvat.

Laura nació en Barcelona en el año 1994. Es Graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Especializada en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil. Redactora y divulgadora científica en Psicología y Mente y en MedSalud.