Medicina
| por Bernat Cabrespina

Flora intestinal: qué es y qué beneficios tiene para a nuestra salud

Nuestro intestino contiene bacterias que nos ayudan a estar saludables.
Flora intestinal

Quien desconozca el significado del término “flora intestinal”, puede que de entrada le parezca que se trata de algo un poco confuso. “Flora” es una palabra que se usa para designar conjuntos de especies vegetales, mientras que “intestinal” tiene relación con el intestino.

¿Qué relación tienen? Sabemos que la madre naturaleza nos ha provisto de todo, pero... ¿un conjunto de especies vegetales en el intestino?

¿Qué es la flora intestinal?

La flora intestinal es un conjunto de seres vivos, compuestos por bacterias y levaduras que habitan en nuestros intestinos. Obviamente no se trata de plantas, sino de microorganismos. Lo cierto es que hay una gran cantidad de especies, y lo podríamos considerar como un gran jardín botánico. De todos modos, flora intestinal es un término que no es científico, técnicamente se debería llamar microbiota.

Hace millones de años que se creó una relación de simbiosis entre microorganismos y animales (humanos incluidos). Los microbios empezaron a poder vivir en el tracto digestivo de los animales, y estos obtenían beneficios de albergarlos en su cuerpo. A continuación vamos a ver cuál es su papel ahí.

Flora intestinal imagen

¿Por qué es importante la microbiota?

Los microbios que viven en nuestro intestino son muy numerosos. Hay, atención, ¡cien veces más microbios que células en el cuerpo! Eso son 100 billones de seres vivos en nuestro tracto digestivo. Si las juntáramos todas juntas representan aproximadamente un kilo de nuestro peso corporal.

No es para nada exagerado hablar de un órgano más. Desafortunadamente el intestino ha estado durante mucho tiempo infravalorado por su impacto en la salud general del organismo, y la calidad de la flora intestinal es un indicador muy importante de ella.

¿Qué tipos de microorganismos hay en el intestino?

La mayor parte de los microorganismos que encontramos en nuestro intestino son bacterias, las cuales pertenecen a más de 400 especies diferentes. La mayoría son “bacterias buenas”, aunque también las hay potencialmente patógenas. Las bacterias que nos dan beneficios actúan gracias sobre todo a la acción de su metabolismo. Un ejemplo de ellas son aquellas pertenecientes a las conocidas familias Lactobacillus y Bifidobacterium.

La cantidad y el tipo de microbiota que hay a lo largo de nuestro tracto digestivo va variando. Por ejemplo, en el intestino y el colon encontramos más cantidad de bacterias que cerca del estómago, ya que los ácidos del estómago son perjudiciales para muchas bacterias.

Cómo ayudar a las bacterias buenas

Como hemos visto, en el medio intestinal hay diferentes microorganismos. En general, estos compiten para sobrevivir y replicarse. Y aquí es donde la metáfora del jardín botánico vuelve a sernos útil.

Depende de uno mismo si quiere cuidar este jardín, plantarlo regularmente, agregar fertilizante, etc. o dejarlo en abandono. En este último caso, el precioso jardín puede convertirse en un sitio no tan agradable, con más maleza de la nos gustaría.

Factores que favorecen la microbiota

Hacer deporte y comer alimentos saludables es muy importante para cuidar el jardín. Alimentos con fibra, sin toxinas, y con capacidad para albergar vida, es decir, con nutrientes como vitaminas, minerales, etc. Aquellos compuestos que ayudar a nuestra flora intestinal se llaman prebióticos.

Y luego están los probióticos. Estos son como nuevas magníficas plantas que ponemos en nuestro jardín. Se trata de microorganismos vivos que encontramos en alimentos como el yogur, el kéfir, el chucrut, el tempeh, el té kombucha, etc. Cuando comemos estos alimentos estamos ayudando mucho a controlar nuestra salud interior.

Factores que perjudican a nuestra microbiota

Hay varios factores que perjudican a tener una flora intestinal saludable. Llevar una vida saludable, en general, es la mejor manera de evitar acabar dañando a nuestros aliados. El tabaco o el alcohol, por ejemplo estropean nuestra microbiota.

El sedentarismo también, puesto que cuando nos movemos al hacer actividad física se ayuda a mejorar los movimientos peristálticos. Estos son movimientos naturales de nuestro intestino para hacer la digestión y mejorar el tránsito intestinal. También hay liberación de sustancias favorables vinculadas al deporte.

Por otro lado hay que evitar el estrés, tiene mucho impacto en la salud intestinal. También hay que evitar ciertos medicamentos y laxantes químicos.

¿Qué beneficios para la salud nos aportan?

Un intestino desordenado implica el riesgo de un sistema inmune comprometido, porque la flora intestinal normalmente actúa como una barrera protectora contra las invasiones externas. Por lo tanto, existe una mayor vulnerabilidad a las enfermedades infecciosas e inflamatorias del aparato digestivo, respiratorio, urogenital, etc.

Ya más a escala intestinal, con una flora intestinal sana el tránsito intestinal es correcto. Se evita el estreñimiento, hinchazón, diarrea, diversas inflamaciones, etc, e incluso enfermedades más graves, como el síndrome del intestino irritable, diarrea con sangre o cáncer de colon.

Por otro lado se ha demostrado que existe una estrecha relación entre el intestino y el resto del organismo, y en especial con el cerebro. La inestabilidad del estado de ánimo tiene mucho que ver con el intestino. Por poner un ejemplo, el 90% de la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el buen humor, se produce en nuestras células intestinales. Que nuestras células intestinales tengan bien cuidada la mucosa, no sufran de inflamaciones, etc. es muy importante para que puedan realizar su trabajo correctamente.

Referencias bibliográficas

Bernat Cabrespina

Psicólogo

Bernat nació en Barcelona en 1987. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona y máster Erasmus Mundus "Work, Organizational and Personnel Psychology (WOP-P)" por la Universitat de Barcelona y la Universidade de Coimbra en Portugal. Políglota y con formación adicional en nutrición, coaching y psicología evolucionista, tiene experiencia en psicología clínica y en recursos humanos. Actualmente es director de contenidos de MedSalud.com.