¿Qué es la Egestión? Definición y diferencias con la excreción

Existen varias maneras de desechar sustancias nocivas.
Egestión

La egestión es el proceso mediante el cual los alimentos que no han podido ser digeridos se eliminan del organismo a través de las heces, finalizando su “viaje” a través del sistema digestivo.

Existe cierta confusión entre este término y otros como “excreción”, “eliminación” o “secreción”, que se suelen utilizar de manera intercambiable dependiendo del contexto.

En este artículo explicaremos en detalle en qué consiste el proceso de la egestión, además de explicar las diferencias con otros términos con los que puede haber confusiones.

La eliminación de sustancias del organismo

Cuando hablamos de la expulsión de sustancias en el organismo de manera general, el término a utilizar es el de “eliminación”, que simplemente implica que algunas sustancias que estaban en el cuerpo previamente dejan de estarlo mediante algún proceso.

Eliminar ciertos elementos acumulables en el organismo para evitar efectos dañinos que pueden ocurrir como resultado de su presencia es fundamental para todas las formas de vida.

Desde los organismos unicelulares, pasando por las plantas y por supuesto los animales, todos los seres vivos se encargan de descartar de alguna forma componentes que de dejarse acumular, podrían interferir en sus funciones vitales.

Estas sustancias de desecho tienen principalmente dos orígenes, dependiendo de si son fruto del metabolismo habitual del cuerpo (principalmente subproductos metabólicos que ya no son aprovechables, como el CO2 en los animales) o si por el contrario son sustancias ingeridas que no han sido asimiladas por el organismo y necesitan ser expulsadas (Este sería el caso de la fibra, formada por principalmente celulosa, que no es asimilable por los humanos).

En el caso de los productos metabólicos de desecho, encontraríamos principalmente moléculas nitrogenadas (como el amonio, la urea o el ácido úrico), CO2 y agua. Todos ellos son parte del metabolismo natural del cuerpo pero, de acumularse, producirían efectos nocivos para el organismo, así que es necesaria su eliminación.

Los mecanismos por los cuales los diferentes seres vivos expulsan sus sustancias de desecho dependen tanto de las características del organismo como del tipo de sustancias que se estén eliminando (No es lo mismo una esponja, que elimina sus desechos por difusión, que un caballo o una planta).

Entendiendo la egestión: el final de nuestro proceso digestivo

Todo animal con un sistema digestivo completo pasará por un proceso más o menos similar. Se ingieren los alimentos, estos son procesados a lo largo del tracto digestivo por los diferentes órganos (boca, estómago, intestinos…), donde se absorberán nutrientes necesarios para la continuación de la vida. Las partes que no han podido ser aprovechadas, se eliminarán mediante las heces.

Las heces humanas están formadas principalmente de bacterias, fibra y otros materiales que no se hayan podido aprovechar durante la digestión, además de algunos productos metabólicos hepáticos que también son descartados por esta vía, dándoles su coloración habitual.

La egestión es el proceso mediante el cual las heces primero se acumulan en la parte final del intestino grueso, para después ser expulsadas mediante la defecación. Esto ocurre habitualmente entre 36 y 48h después de la ingestión de los alimentos y de ser más lento podríamos hablar de estreñimiento.

¿Qué es la egestión?

¿En qué se diferencia de la excreción y la secreción?

Nos puede haber quedado claro el papel de la egestión, pero para evitar malentendidos debemos conocer también los términos con los que habitualmente esta se confunde.

Ya hemos comentado que el término “eliminación” es un comodín para hablar de manera genérica sobre el manejo de los desechos, pero podemos profundizar sobre los otros dos términos:

1. ¿Qué es la excreción?

La excreción es uno de los términos que más se confunden con la egestión, pero son procesos diferentes. La excreción es la forma de nuestro cuerpo de eliminar los subproductos metabólicos que hemos comentado anteriormente (algunas moléculas con nitrógeno, CO2 y agua). Este proceso ocurre principalmente gracias a la piel, los pulmones y los riñones.

La piel se encarga de eliminar parte del exceso de agua mediante la sudoración, que a la vez funciona para regular la temperatura del organismo. Los pulmones expulsan el CO2 en exceso, que es transportado por la sangre para ser eliminado mediante la respiración. Los riñones se encargan de eliminar las sustancias nitrogenadas como la urea y el amoníaco, además de otros componentes tóxicos que también se eliminan por vía urinaria.

La excreción sería entonces un proceso constante, independiente de la alimentación (a diferencia de la egestión), con el que eliminamos residuos no sólidos derivados del metabolismo natural de nuestro cuerpo, para evitar que se acumulen y mantener la homeostasis, las condiciones fisiológicas normales.

2. ¿Qué es la secreción?

La secreción hace referencia también a la expulsión de productos metabólicos de nuestras células, pero a diferencia de la excreción, donde los productos eliminados no son aprovechados, estos productos suelen tener un uso previo a que sean descartados.

Ejemplos de secreciones serían las enzimas digestivas, como aquellas producidas por el páncreas o el intestino. La secreción implica que las sustancias que se están expulsando de las células han sido sintetizadas por células especializadas y que además tienen alguna función valiosa o necesaria para el organismo.

La secreción se diferencia de la excreción y la egestión en que las sustancias que se expulsan en este proceso son de utilidad para el organismo y tienen alguna función más allá de evitar su acumulación en el cuerpo.

Referencias bibliográficas

  • Panawala, Lakna. (2017). Difference Between Ingestion and Egestion. Extraído de Researchgate el 22/07/2019.
  • Fenton Crosland Kelley, James Arthur Ramsay. (2018). Excretion. Extraído de https://www.britannica.com/science/excretion el 22/07/2019.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.