Medicina
| por Ana Torres Ruiz

Dolor de coxis (coccigodinia): causas, síntomas y tratamiento

Lesionarse el coxis puede llegar a ser muy desesperante según el caso.
Dolor de coxis

El dolor de coxis es uno de los dolores que más impotencia genera. Más allá de la zona del cuerpo en la que se encuentra, cuando una persona sufre este padecimiento no hay mucho que pueda hacerse en primera instancia. No se puede poner yeso y es difícil evitar sentarse en muchas ocasiones, por lo que se sufre en silencio.

De todos modos, sí existen maneras de intervenir cuando se sufre dolor de coxis. A continuación se muestra todo lo relacionado con este problema, dando especial importancia a sus causas, síntomas y tratamiento.

¿Qué es el dolor de coxis?

El dolor de coxis de conoce a nivel médico como coccigodinia. Se trata de una percepción de dolor por parte de las terminaciones nerviosas ubicadas la zona final de la columna vertebral, la cual recibe el nombre de coxis.

El coxis comprende los pequeños huesos que se ubican debajo del sacro. Se trata de tres o cuatro huesos, los cuales componen una estructura vestigiales que se relaciona con el pasado pasado filogenético de la especie humana. Corresponden a lo que en su día fueron huesos de mayor tamaño, es decir, la cola de los primates que eran nuestros ancestros.

El dolor de coxis desconcierta mucho a quienes lo sufren por la dificultad de tratar el problema. El dolor no siempre remite con facilidad, y a veces se acaba cronificando.

Causas

Las causas de la coccigodinia pueden ser variadas, y en ocasiones hasta desconocidas. Una de las principales razones por las que el dolor aparece en esta zona es por culpa de un traumatismo.

Ya sea por resbalar, caerse de un sitio alto o un mal aterrizaje al hacer deporte, dar de culo al suelo con todo el peso del cuerpo puede conllevar una lesión en el coxis. Así es como se dan la mayoría de traumatismos en la zona, aunque las posibilidades son múltiples.

Esto puede conllevar a la rotura de estos pequeños huesos o la luxación de alguna de sus articulaciones, lo cual puede dar lugar a mucho dolor. Pero no todas las causas son tan evidentes.

En ocasiones el dolor de coxis se desarrolla de forma idiopática. Esto significa que se desconoce la causa exacta por la que se produce. Se cree que a menudo tiene mucho que ver con el estado mental de una persona, y es que los estados de angustia y ansiedad pueden somatizar este dolor en el coxis y muchos otros.

Síntomas

El dolor de coxis puede expresarse en diferentes situaciones. En primer lugar, sentarse es resulta siempre problemático, pues estando sentado el coxis recibe mucha presión por el peso del propio cuerpo. Así, las superfícies duras son aquellas que provocan más presión, y por lo tanto, más dolor. Del mismo modo, cuando se palpa el coxis puede haber mucha hipersensibilidad.

De todos modos, habitualmente la persona que sufre coccigodinia sufre de dolor incluso estando de pie. El momento de sentarse o volverse a poner de pie suelen ser unos de los más delicados.

Sin embargo, también otras situaciones más insospechadas pueden hacer que el dolor aflore. A la hora de hacer algunos esfuerzos, como por ejemplo estornudar o toser, la percepción de dolor puede ser muy intensa, así como cuando se está yendo al baño o cuando se están manteniendo relaciones íntimas con otra persona.

Tratamiento

Cuando aparece el dolor de coxis hay que actuar antes que el dolor cronifique. Los dolores agudos son un tema serio, y es que si se van aguantando durante tiempo sin tratar la causa pueden ser difíciles de remitir en el futuro.

A continuación se muestran los diferentes tratamientos que hay que tener en cuenta para poder curar la coccigodinia. Para ello es muy importante tener en cuenta toda la información que se tenga sobre las causas y los síntomas, así como la evolución del dolor de coxis.

Traumatología

En traumatología hay tres tratamientos básicos para combatir el dolor de coxis, siendo el primero muy conservador y el tercero extremadamente agresivo. Esta disciplina médica no da respuesta a este problema en otro modo.

1. Tratamiento conservador

El tratamiento más conservador es el de usar un cojín especial o un flotador. En ambos casos deben tener un agujero en el medio, de modo que cuando la persona se sienta no sufre presión en la zona afectada. Esto pretende dar descanso al coxis para que pueda sanar de forma natural, aunque la recuperación puede tardar semanas o meses.

2. Infiltraciones

Cuando el tratamiento conservador no funciona, los traumatólogos tienden a pensar en las infiltraciones. Consisten en la inyección de un líquido antiinflamatorio esteroideo en las cápsulas articulares que conforman el coxis. De este modo, una sustancia normalmente derivada de la cortisona se pone entre los diferentes huesos del coxis. En algunos casos sirve como medida para calmar el dolor, pero siempre es efectivo.

3. Coccigectomía

La coccigectomía es un tratamiento muy extremo. Consiste en la extracción del cois mediante cirugía como forma de combatir la coccigodinia, además de quemar algunos nervios circundantes. Sin duda una solución muy agresiva, y que además no tiene una tasa excesivamente alta de efectividad, por lo que vale la pena pensárselo dos veces.

Otros tratamientos

Además de los tratamientos traumatológicos, lo cierto es que existen más alternativas. Sin dejar el tratamiento médico, existen clínicas del dolor especializadas en combatir diferentes tipos de dolor (agudo, crónico, etc.). Esta disciplina médica propone diferentes medidas para solucionar este problema, como parches de anestesia local.

Por otro lado, la acupuntura, la fisioterapia y la psicoterapia pueden ser muy útiles. Además, la osteopatía da respuesta desbloqueando el sacro y otras estructuras óseas como el propio coxis. Una de las intervenciones más sorprendentes requiere que el terapeuta manipula este hueso insertando un dedo en el recto del paciente.

Por último, comentar que cuando el dolor de coxis no se ha solucionado y es persistente durante todo el día es muy necesario tomar medicamentos antiinflamatorios. En algunos casos la persona puede llegar a sentir mucho dolor y estos representan un gran alivio.

Referencias bibliográficas

Ana Torres Ruiz

Médico de cabecera

Ana nació en Girona en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona y actualmente ejerce el periodo de residencia de su especialidad en Medicina Familiar. Colaboradora con MedSalud.com para compartir sus conocimientos médicos.