Corteza prefrontal: anatomía, características y funciones

Explicamos la anatomía y de qué se encarga esta parte del cerebro humano.
Corteza prefrontal

El cerebro realiza muchas funciones, pero es posible que de entre las más importantes se encuentre las funciones ejecutivas.

Planificar, tomar decisiones, resolver los problemas que nos demanda el medio y muchas más acciones son fundamentales para la supervivencia del ser humano, además de ser funciones que nos diferencia de otras especies animales. Pero, ¿qué está detrás de todo esto?

El córtex prefrontal, además de ser responsable de estas funciones, se encarga de otros muchos aspectos, pese a ser el área que más tiempo tarda en alcanzar su plena madurez. Veamos más a fondo todo lo que hace esta tan importante región para primates como nosotros.

La corteza prefrontal: ¿cómo es y dónde se encuentra?

La corteza prefrontal, también llamada córtex prefrontal, es una región cerebral que se ubica en el lóbulo frontal, cercano al rostro. Se trata de un área de asociación terciaria o multimodal, dado que en ella se coordina información procedente de otras áreas cerebrales.

Esta parte del cerebro representa cerca del 30% de la corteza cerebral. Es la región cerebral que más tiempo tarda en desarrollarse por completo, cumpliéndose su maduración plena entre los 20 y 25 años de edad.

Se trata del área más desarrollada en primates, lo cual se puede relacionar con su amplio y flexible repertorio conductual. Cumple un importante papel dado que se implica en los procesos cognitivos y está detrás de las funciones ejecutivas, siendo de vital importancia en la adaptación del individuo y la capacidad para poder solucionar problemas cognitivamente complejos. También es una región implicada en el desarrollo de la personalidad y el comportamiento.

La corteza prefrontal establece conexiones con otras áreas cerebrales, tanto corticales como subcorticales, pudiéndose destacar el sistema límbico, el hipocampo, los ganglios basales, el tálamo y los demás lóbulos cerebrales. Así pues, recibe y envía proyecciones a y desde casi todos los sistema corticales, tanto sensoriales como motores.

Anatomía de esta región

La corteza prefrontal constituye las siguientes áreas de Brodmann: 8, 9, 10, 11, 44, 45, 46, y 47, siendo una región muy extensa con muchas estructuras por debajo de ella. A continuación veremos las principales partes de esta región cortical:

1. Corteza orbitofrontal

Concretamente, constituye las áreas 10, 11 y 47 en el córtex humano.

Está implicada sobre todo en el comportamiento social, especialmente en la inhibición de conductas considerada inadecuadas en sociedad y el control de la agresividad.

2. Corteza dorsolateral

Aunque los neuroanatomistas discrepan, se ha aceptado que mayormente la corteza dorsolateral se encuentra en las áreas 9 y 46 de Brodmann.

Se trata de una de las partes del encéfalo más desarrolladas en la especie humana. Procesa información cognitiva y se la vincula directamente con las funciones ejecutivas, es decir, tiene un rol importante en la planificación de eventos, resolución de problemas, memorizar…

También se la ha relacionado con la capacidad del ser humano de ser autoconsciente.

3. Corteza ventromedial

Al igual que sucede con la corteza dorsolateral, se discrepa bastante sobre las áreas en las que se encuentra el córtex ventromedial, aunque se ha dicho que implicaría las áreas 10, 11, 12, 13 14, 25 y 32.

Esta parte de la corteza prefrontal está especialmente implicada en el procesamiento de las emociones, tanto en su reconocimiento como en su expresión.

También se la ha relacionado con la capacidad de motivación, el control e inhibición de las respuestas emitidas hacia el exterior y la creatividad.

Funciones asociadas

Como ya hemos ido sugiriendo, la corteza prefrontal está implicada en múltiples funciones, las cuales son fundamentales para la vida en sociedad del ser humano y también para su supervivencia, además de diferenciarlo y caracterizarlo de otras especies que no las poseen.

1. Funciones ejecutivas

Se trata de las funciones más conocidas y asociadas con el prefrontal.

Se entiende por funciones ejecutivas a el conjunto de habilidades y aptitudes cognitivas mediante las cuales el individuo se adapta al medio, permitiéndole resolver las exigencias que el entorno le demande.

Se podría decir que estas funciones actúan como si fueran un bloc de notas mental, dado que suponen la capacidad para representar información que no se encuentra presente en el medio ambiente en un momento dado.

Dentro de las funciones ejecutivas encontramos la toma de decisiones, la anticipación, la memoria de trabajo, la planificación, la inhibición de la conducta, la fijación de metas, la flexibilidad a la hora de aplicar una estrategia y la ideación de conceptos abstractos.

2. Conducta social

La corteza prefrontal está implicada en el comportamiento social. Mediante la interacción con otras personas, cada ser humano aprende a cómo comportarse adecuadamente ante los demás.

Esta región del córtex cumple con este papel, permitiendo regular las expresiones y los comportamientos sociales para hacerlos lo más adaptados a las demandas de la sociedad.

Tiene importancia también en la manifestación de la empatía y en la inhibición de la conducta teniendo en cuenta las posibles implicaciones negativas que puede suponer.

3. Emociones

Es cierto que el sistema límbico es la principal estructura que se encarga del procesamiento de las emociones y su manifestación, sin embargo, la corteza prefrontal también ejerce un rol muy importante con respecto a este aspecto.

La principal función que tiene el córtex prefrontal con respecto la emocionalidad es el de percibir cual es la forma más adecuada de expresar las emociones, traduciéndolas en reacciones fisiológicas o bien ejerciendo un control consciente sobre ellas.

4. Motivación

Ser capaz de elaborar una estrategia para poder llegar a un fin concreto no tiene sentido si no se siente un impulso para alcanzarlo.

Es por ello que esta región cerebral cumple no solo un papel importante en la planificación de acciones, sino que también es el responsable de que tengamos la motivación para tratar de cumplir con algo que nos hemos propuesto, dirigiendo la conducta y los recursos cognitivos en su consecución.

5. Desarrollo de la personalidad

Algunos aspectos de la personalidad están relacionados con la región prefrontal.

En esencia, la personalidad de una persona se rige por patrones de conducta más o menos estables a lo largo del tiempo, y aspectos como la extraversión, la responsabilidad o la amabilidad están vinculados al funcionamiento del córtex prefrontal.

Lesiones y trastornos de la corteza prefrontal

La investigación ha tratado de comprender cómo lesiones en esta región afectan al comportamiento y personalidad de la persona. No solamente está implicada en el comprender los efectos que implica la realización de ciertos actos a largo plazo, sino también está detrás de la necesidad de gratificación inmediata.

También se ha asociado con la pérdida de la expresión emocional, sobre todo a nivel facial, inhibición conductual, cambios en la personalidad, comportamientos antisociales, hipersexualidad, hiperoralidad (usar la boca para explorar objetos) y dificultades para planificar. También se han visto déficits en el pensamiento creativo.

Algunos trastornos que se han asociado a problemas en la corteza prefrontal, especialmente a disfunciones en esta región, son: trastorno bipolar, esquizofrenia, corea de Huntington, trastorno de déficit de atención con hiperactividad y cuadros conductuales asociados a traumatismos craneoencefálicos.

También se ha sugerido que podría estar implicada en otros problemas psicológicos, como en la depresión, ansiedad, conductas autolíticas, intentos de suicidio, sociopatía y adicciones a sustancias.

El caso de Phineas Gage

Uno de los casos más conocidos de lesiones en la región prefrontal es el de Phineas Gage, un obrero de ferrocarriles quien sufrió un (des)afortunado accidente.

Los hechos ocurrieron el 13 de septiembre de 1848, mientras Gage trabajaba. Tras detonar una gran roca con la intención de poder poner las vías del tren, una barra de gran longitud le atravesó la cabeza, sin matarlo, pero afectándole el lóbulo prefrontal, cosa que se supo post-mortem, y haciéndole perder un ojo.

Logró recuperarse de las lesiones, que solamente le habían deformado un poco la cara, sin siquiera hacerle perder su atractivo. Tampoco había perdido el habla, la memoria ni sus capacidades motoras.

Lo que sí que había perdido el obrero de ferrocarriles fue su personalidad. Tras el accidente, Phineas Gage se convirtió en prácticamente otra persona: agresivo, impulsivo, hostil, incapaz de esperar ni un solo segundo ni planificar acciones. Socialmente era bastante incompetente y no era capaz de conservar los trabajos.

Su caso ha sido de gran importancia porque se trata de estos experimentos naturales, los cuales serían éticamente inviables, que permiten conocer qué funciones desempeñan ciertas áreas cerebrales.

En otros casos en los que también ha habido lesión en el prefrontal se ha visto que las personas con este tipo de lesión sienten una gran necesidad de gratificación inmediata, siendo incapaces de esperar y controlarse.

Referencias bibliográficas

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Nahum Montagud es graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Además, posee un Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.