Medicina
| por Ana Torres Ruiz

Ampollas en los pies: cómo curarlas con 12 remedios y consejos

Tener un ampolla en el pie puede llegar a ser muy molesto, pero lo importante es saber cómo curarla.
Ampollas en los pies

Quien ha sufrido ampollas en los pies sabe que pueden ser muy dolorosas. Se trata de una lesión de la piel que aparece a causa de rozaduras, siendo común que aparezcan después de llevar un calzado incómodo durante horas.

En este artículo se explica todo lo necesario para saber cómo curar las ampollas en los pies. La mayoría son consejos y remedios que conocen todas las madres y abuelas, si bien existen hoy en día algunos productos de farmacia que también pueden ser muy útiles.

12 remedios y consejos para curar ampollas en los pies

Muchas personas desconocen la forma de proceder ante la aparición de una ampolla en un pie. La duda más habitual es si debería abrirse o no, pero también hay quien no sabe exactamente sobre cómo sería mejor desinfectarla.

Para despejar estas y otras dudas lo mejor es leer acerca de los diferentes consejos y remedios respecto al tema. Saber cómo curar las ampollas en los pies es fácil una vez se ha aprendido una primera vez.

1. Limpiar con agua y jabón

Antes de nada hay que lavar la herida con agua y jabón. Algunas personas piensan que es mejor aplicar alcohol, yodo o agua oxigenada directamente, pero el primer paso es siempre limpiar la zona. De este modo seguro que cualquier forma de suciedad se va, y la lesión puede empezar a tratarse con la piel limpia.

2. No manipular

Algunas personas tienen la tentación de manipular la herida. En general esto debe evitarse, sobre todo si la ampolla está entera. Si la ampolla está dañada y el líquido interno se haya perdido parcial o totalmente es distinto. En este caso es mejor abrir un poco la piel para que se pueda limpiar bien la herida por dentro y no sufra infecciones.

3. Tapar

Cuando la ampolla está entera lo mejor es tapar la ampolla durante los primeros días. De este modo se protege para que el cuerpo cure la herida y se vaya reabsorbiendo. En las farmacias se pueden encontrar productos específicos para este propósito como los que fabrica la marca Compeed. Además, permiten hacer vida normal incluso con el calzado que causó la herida, y es que la piel queda totalmente protegida.

4. Usar clorhexidina

La clorhexidina es una de las mejores opciones para desinfectar la ampolla. Es mucho más adecuada que el agua oxigenada o el alcohol, sustancias un poco agresivas que para la piel a diferencia de la clorhexidina. Sirve tanto para aquellas ampollas enteros como para limpiar aquellas que se han abierto.

5. Aplicar yodo

Las propiedades del yodo para tratar las heridas son conocidas desde hace siglos. Ya los antiguos griegos usaban algas marinas para curar ampollas y diferentes problemas de piel, pues son ricas en yodo. Hoy en día, sin embargo, la forma más cómoda de sacar provecho a este elemento es a través de productos farmacéuticos como Betadine.

6. Observar la evolución

A la que transcurren las horas es preciso observar cómo se ve la ampolla en el pie. De este modo se puede concluir si la lesión evoluciona favorablemente. Si la lesión va remitiendo es que el tratamiento básico ha sido efectivo, pero en ocasiones la ampolla se llena de más líquido y va ganando en volumen.

7. Abrir la ampolla si es necesario

Cuando la ampolla se llena cada vez más de líquido puede ser una buena idea reventarla. La razón es que la piel de la ampolla está soportando ya mucha presión, y se va a reventar en cualquier momento. Por lo tanto, lo mejor es poder hacerlo con las medidas necesarias y poder desinfectarla a tiempo que no que se reviente cuando estemos fuera de casa.

8. Dejar que sane

Para que las lesiones de piel sanen también les debe tocar el aire. Inicialmente es pertinente tapar una ampolla, pero a medida que se va curando lo mejor es que le toque el aire. Tanto si se cura la ampolla sin reventar como si se ha drenado el líquido, una vez la piel empieza a regenerarse es mejor que no permanezca tapada. El sol y el aire son buenos para la piel.

9. Bañar en agua con sal

Las ampollas en los pies pueden mejorar si se bañan con agua con sal. Es un remedio muy antiguo pero que funciona para combatir diferentes tipos de dolencias, tanto las dermatológicas como aquellas que tienen que ver con el sistema musculoesquelético. Además es muy relajante poner los pies en remojo, pero hay que tener en cuenta que si la piel queda muy blanda la ampolla es más frágil a las rozaduras y se puede abrir.

10. Ir bien calzado

No hay duda de que un buen calzado es esencial para combatir las ampollas en los pies. Lo importante es evitar calzado que produzca fricción al andar, y un consejo muy útil es no estrenar zapatos nuevos en un dia que se tiene que caminar mucho o estar en un evento durante horas. Lo mejor asegurarse primero en casa de que el zapato es adecuado. Además, con el paso del tiempo el calzado va tomando la forma del pie.

11. Poner un apósito

A veces evitar el roce es difícil, por lo que un apósito puede ser la solución requerida. La cicatrización de la herida se ve favorecida si la ampolla ha aparecido en una zona en la que hay roce permanente. A veces sencillamente no se puede evitar que haya fricción entre el calzado y la piel afectada por este tipo de lesión.

12. Ir al dermatólogo

En los casos en los que la ampolla no evolucione favorablemente hay que ir al dermatólogo. El especialista de la piel es quien determinará cuál es el mejor tratamiento a seguir a partir de este momento, y puede recomendar algún tipo de crema o pomada para administrar por vía tópica.

Referencias bibliográficas

Ana Torres Ruiz

Médico de cabecera

Ana nació en Girona en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona y actualmente ejerce el periodo de residencia de su especialidad en Medicina Familiar. Colaboradora con MedSalud.com para compartir sus conocimientos médicos.