Tranxilium (ansiolítico): qué es, usos y efectos secundarios

El Tranxilium es una medicación que entra dentro del grupo de las Benzodiazepinas. En este artículo te explicamos qué es, cómo usarlo y qué efectos secundarios puede causar.
Tranxilium

Las Benzodiazepinas tuvieron un boom en los años 70, llegando a ser una de las medicaciones más prescritas a nivel global.

No obstante, esta medicación tiene muchos efectos adversos para la salud si se usa de forma inadecuada, motivo por el cual en el Reino Unido se produjo una enorme denuncia haberlas comercializado sin avisar al personal médico de sus efectos secundarios.

Las Benzodiazepinas se descubrieron en 1955, cuando Leo Sternbach, en aquel momento un trabajador de la empresa farmacéutica Roche, sintetizó el Clordiazepóxido, que se comercializó en 1960 bajo el nombre comercial “Librium”. En este artículo hablaremos de una Benzodiazepina más moderna, el Tranxilium. Explicaremos qué es, cómo se utiliza y qué efectos secundarios puede llegar a causar.

¿Qué es el Tranxilium?

El Tranxilium es una medicación de la familia de las Benzodiazepinas, también conocido como tranquilizantes menores. Las Benzodiazepinas actúan en el cerebro incrementando la actividad del neurotransmisor GABA, lo que en dosis adecuadas causa efectos sedantes, hipnóticos (nos ayudan a dormir), ansiolíticos, anticonvulsivos y de relajación muscular.

Es medicación segura siempre que se tomen en tratamientos cortos y con dosis lo más bajas posible. En general, las Benzodiazepinas tienen muchos efectos adversos e interacciones negativas con otros tipos de medicación o sustancias, como el alcohol.

Hablaremos de estos efectos más adelante en el artículo, pero podemos avanzar que el uso de Benzodiazepinas puede generar adicción, además de tolerancia (es decir, necesitaremos cada vez más dosis para producir el mismo efecto).

Usos de esta medicación

El Tranxilium se utiliza principalmente para tratar diferentes manifestaciones derivadas de la ansiedad. Por ejemplo:

  • Episodios de ansiedad aislados

  • Ansiedad ligada a otra enfermedad

  • La irritabilidad

  • Hiperemotividad

  • Trastornos del sueño

  • Ansiedad senil

  • Ansiedad menopáusica

  • Ansiedad derivada de síndromes postraumáticos

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Contraindicaciones

No se recomienda el uso del Tranxilium (u otras Benzodiazepinas) a madres embarazadas, lactantes, o mujeres que busquen o sospechen un embarazo. Esto se debe a que este tipo de medicación puede afectar al bebé no nacido, pudiendo provocar síndrome de abstinencia en los niños que una vez separados de la madre, dejan de recibir dosis de Benzodiazepinas. El Tranxilium también es capaz de llegar a la leche materna, de modo que no se recomienda el uso de esta medicación en casos de lactancia.

Tampoco se recomienda el uso regular en personas ancianas, ya que los efectos secundarios de este tipo de medicación cuando hablamos de personas en la tercera edad, pueden no justificar el beneficio que se obtiene de esta. Las personas ancianas, además, corren un mayor riesgo de adquirir dependencia, lo cual hace que la prescripción de Benzodiazepinas a este colectivo sea desaconsejada en general.

Lo mismo para personas que padezcan de depresión o tendencias suicidas, ya que uno de los posibles efectos secundarios de las Benzodiazepinas es el incremento de las ideaciones suicidas en estos colectivos. Obviamente no se recomiendan tampoco a personas con historial de abuso de sustancias, debido al riesgo implícito que conlleva prescribir una sustancia adictiva a una persona con problemas de adicción.

Existen además varios tipos de medicación que no deberían tomarse en conjunción con Tranxilium, como los opioides (por ejemplo la morfina o la codeína, usadas para tratar el dolor), ya que esta combinación de medicaciones puede causar sedación, dificultades respiratorias, inducir el coma o incluso provocar la muerte.

Efectos secundarios del Tranxilium

Los efectos adversos del Tranxilium son similares a aquellos producidos por el resto de Benzodiazepinas. Ya hemos hablado brevemente sobre su capacidad de provocar dependencias físicas y psíquicas en las personas que lo utilizan. El riesgo a adquirir una dependencia física al Tranxilium aumentará con la dosis recetada, en tratamientos largos o si el paciente combina alcohol con su medicación.

Esta dependencia física se manifiesta una vez interrumpimos el tratamiento, provocando el síndrome de retirada. Este síndrome causa comúnmente dolor de cabeza, dolor muscular, ansiedad, inquietud, insomnio e irritabilidad, pero en casos graves también fotofobia, fobia al contacto físico, alucinaciones o convulsiones. Debido a estos efectos, el tratamiento con Tranxilium no debe durar más de 12 semanas consecutivas.

También puede provocar somnolencia y debilidad muscular, de modo que no se recomienda a personas que usan maquinaria pesada en su jornada laboral. También puede provocar amnesia anterógrada (es decir, amnesia que afecta a nuestra memoria a largo plazo) si se usa antes de dormir y el sueño es demasiado corto. Esta medicación sólo debería utilizarse antes de dormir si podemos asegurarnos unas 7 horas de sueño ininterrumpidas.

Por último, es importante mencionar el posible riesgo del “efecto rebote” que se puede padecer al dejar esta medicación. Esto significa que justo al dejar el Tranxilium u otras Benzodiazepinas, podemos ver la reaparición de los síntomas que nos llevaron a tomarla en un primer lugar.

A pesar de ser efectos frustrantes y paradójicos, se trata de un fenómeno en teoría transitorio, y se minimiza el riesgo y la intensidad del efecto rebote si vamos dejando la medicación de forma gradual (poco a poco tomaremos una menor dosis) en lugar de interrumpirla directamente.

Referencias bibliográficas

  • Leo H. Sternbach. (1979) The benzodiazepine story. Journal of Medicinal Chemistry 22 (1), 1-7.
  • Sophie Billioti de Gage et al.(2015) Is there really a link between benzodiazepine use and the risk of dementia?, Expert Opinion on Drug Safety.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.