Medicamentos
| por Xavier Rico Garófalo

Escitalopram: usos y efectos secundarios de este antidepresivo

Analizamos las distintas facetas de este antidepresivo tan común.
Escitalopram

Los antidepresivos son, en la actualidad, una parte fundamental en el tratamiento de diferentes enfermedades y trastornos mentales.

A pesar de esto, el funcionamiento y la eficacia de estos no está tan clara, como en el caso de los SSRI (del inglés selective serotonin reuptake inhibitors, en castellano inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), que están bajo constante escrutinio científico.

El escitalopram, entra dentro del grupo de los SSRI, como la fluoxetina y el citalopram . Es a partir del SSRI que se sintetizó el escitalopram, que no es más que un enantiómero del citalopram, con diferentes efectos terapéuticos.

¿Qué es el escitalopram? ¿Y qué son los SSRI?

Los SSRI son medicinas cuyo mecanismo de acción todavía no está del todo claro, pero actualmente se cree que funcionan evitando la recaptación de la serotonina, un neurotransmisor que influencia el sueño y el estado emocional, por parte de las propias neuronas.

Evitando la recaptación de la serotonina por parte de las neuronas, medicinas como el escitalopram incrementarían la disponibilidad de este neurotransmisor, mejorando la comunicación entre las neuronas.

No podemos achacar a la serotonina el papel de causante principal de la depresión, pero las últimas investigaciones indican tener que mayores niveles de serotonina en el cerebro mejoran las condiciones mentales y emocionales de las personas.

Usos

El escitalopram, al igual que el resto de SSRI, tiene menos efectos secundarios que la mayoría de antidepresivos, de modo que se suelen utilizar como primera opción para tratar casos de:

  • Depresión
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo
  • Ataques de pánico
  • Estrés postraumático
  • Fobias severas

Este tipo de medicinas se suele usar en conjunción a terapias habladas, como las de tipo cognitivo-conductual, para mejorar la condición del afectado de forma sinérgica, es decir, los efectos de la medicación facilitan o mejoran los efectos de la terapia y viceversa.

Los SSRI como el escitalopram son tomados habitualmente por vía oral, en monodosis diarias por la mañana o tarde, independientemente de las comidas.Los efectos de este tipo de medicación tardan entre 2 y 4 semanas en aparecer, pudiendo tardar hasta mes y medio en mejorar los síntomas.

En el caso de no observar una mejora de los síntomas tras las 6 primeras semanas de uso continuado, nuestro médico debería evaluar si esta medicación es adecuada en dosis o tipo para nuestro caso.

Efectos secundarios

A pesar de tener menos efectos secundarios que otros antidepresivos, como los MAOI (Inhibidores de la amino oxidasa), que al ser de los primeros tipos de antidepresivos desarrollados presentan más efectos indeseados, el escitalopram no se salva de presentar cierto riesgo para el paciente.

Irónicamente, el uso de antidepresivos puede desencadenar en algunos casos en un declive de nuestra condición mental y emocional, empeorando nuestra patología inicial. Esto ocurre especialmente en el periodo de adaptación a la medicación, en las primeras semanas. Por ese motivo, alguien que esté tomando escitalopram por primera vez debe mantener una comunicación con su médico encargado para evitar la aparición de síntomas graves, como una mayor tasa de ideaciones suicidas.

Si al empezar de nuestro tratamiento vemos que incrementa nuestra ansiedad, irritabilidad, impulsividad, agresividad, si empeora nuestra calidad del sueño o notamos un empeoramiento de nuestra condición, puede desembocar en un mayor riesgo de suicidio y deberíamos avisar a nuestro médico lo antes posible.

Además, este tipo de medicación puede causar síntomas físicos tales como:

  • Diarrea
  • Confusión
  • Problemas de eyaculación
  • Insomnio
  • Nauseas
  • Dolores de cabeza
  • Anorgasmia
  • Fatiga
  • Estreñimiento
  • Sangrado anormal

Dado el riesgo que asume el paciente al empezar un tratamiento antidepresivo, estos sólo deben recetarse cuando el médico asume que los riesgos de la medicación son menores a los riesgos que presenta la enfermedad por sí misma.

Síndrome de abstinencia, un posible efecto no deseado

Es de vital importancia no dejar de tomar escitalopram de golpe, ya que esto pone en grave peligro nuestra salud. Si se decide dejar de tomar la medicina, es necesario un plan médico para ir disminuyendo la dosis lentamente. De lo contrario, nos exponemos al síndrome de abstinencia, una condición que puede durar meses después de descontinuar el tratamiento con SSRI como el escitalopram.

  • El síndrome de abstinencia de los SSRI presenta síntomas tales como:
  • Decaimiento
  • Agitación
  • Confusión
  • Parestesias
  • Ansiedad
  • Dolores de cabeza
  • Labilidad emocional
  • Tinnitus

Suele tratarse de síntomas aislados, pero la recurrencia y variaciones en intensidad de ellos hacen que más de la mitad de los afectados los describan como insoportables.

Contraindicaciones

En general, los antidepresivos no están indicados para menores de edad, ya que los riesgos se incrementan en edades tempranas mientras los individuos están en desarrollo, pero el Escitalopram tiene menor riesgo que otros antidepresivos, así que se puede usar en adolescentes a partir de los 12 años.

Tampoco estaría indicado para personas embarazadas o lactantes, ya que hay evidencia tanto de efectos nocivos en los bebés expuestos al escitalopram durante el embarazo (por exceso de serotonina) así como también trazas de antidepresivo en la leche materna, pudiendo provocar efectos en el bebé. Sin embargo, al tratarse de cantidades pequeñas de medicación, no se han encontrado todavía problemas derivados de la exposición al escitalopram mediante la leche materna.

Si tomamos más medicación, en especial algún otro tipo de antidepresivo, deberemos avisar al médico que nos recete el escitalopram para evitar problemas como el exceso de serotonina o interacciones dañinas entre las distintas medicaciones.

A pesar de todos sus posibles efectos secundarios, el escitalopram se mantiene en la actualidad como uno de los antidepresivos más seguros. A medida que conozcamos más sobre los mecanismos de la depresión y el cerebro, tendremos acceso a medicinas más efectivas y seguras.

Por ahora, el escitalopram y los SSRI ayudan a millones de personas alrededor del mundo con diferentes trastornos psiquiátricos, siendo una gran ayuda tanto para los médicos como para sus pacientes, así que pese al miedo que pueda acarrear tomar una medicación con posibles efectos secundarios graves, debemos confiar en los doctores y evitar que nuestra percepción del peligro que acarrean se ponga entre nosotros y una salud mental adecuada.

Referencias bibliográficas

  • Burke WJ, Gergel I, Bose A. (2002). Fixed-dose trial of the single isomer SSRI escitalopram in depressed outpatients. J Clin Psychiatry.
  • Lazowick AL, Levin GM. (1995). Potential withdrawal syndrome associated with SSRI discontinuation. Ann Pharmacother.

Xavier Rico Garófalo

Genetista

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Actualmente colaborando con MedSalud.