Enfermedades
| por Xavier Rico Garófalo

¿Qué fue la Peste Negra y cómo arrasó con la población de Europa?

La peste negra todavía causa debate entre la comunidad científica.
Peste Negra

Las pandemias son enfermedades que se extienden a lo largo de varios países, y/o que afectan a un gran porcentaje de la población. El miedo a las pandemias es cada vez mayor, en una época donde la globalización y el cambio climático dificultan el control de la propagación de las enfermedades.

En este artículo comentaremos una pandemia clásica, conocida por todo el mundo de oídas, pero cuyas características son desconocidas para la mayoría. Hablaremos de la Peste Negra, una enfermedad que hizo su aparición en el s.XIV y azotó a prácticamente todos los países europeos, con nefastos resultados para su población.

Qué fue la Peste Negra

Entre 1348 y 1356 aproximadamente, hizo su aparición en Europa una enfermedad letal, que disminuyó entre un 35 y un 60% la población del continente. Esta epidemia hoy en día es conocida como la Peste Negra, cuyos efectos marcaron fuertemente el viejo continente a nivel demográfico y cultural.

La gravedad de esta enfermedad se hace obvia si estudiamos los registros históricos que nos han dejado los varios escritores europeos que convivieron con la enfermedad. En Inglaterra, la primera oleada de la peste eliminó a prácticamente la mitad de la población en menos de 18 meses.

Qué causó la Peste Negra

Las causas de esta epidemia son varias. No únicamente el microorganismo patógeno culpable, si no también diversos factores climáticos y sociológicos, unidos al total desconocimiento de las causas y tratamientos para esta enfermedad fueron los causantes su altísima mortalidad y diseminación a lo largo del continente europeo.

La Peste Negra era una enfermedad que provocaba la aparición de bubones, bultos subcutáneos que salían principalmente en las ingles y axilas de los afectados. De ahí uno de los nombres de esta enfermedad, la “peste bubónica”.

Además de la aparición de bubones, esta enfermedad causaba varios síntomas como fiebre, sed extrema, dolor muscular, vómitos, diarrea, depresión, dolor de cabeza y confusión. Únicamente 2 de cada 5 individuos infectados sobrevivían a la enfermedad, el resto moría en un corto periodo de dos semanas.

Existía además otra variante de esta enfermedad, la llama peste neumónica, que afectaba a los pulmones directamente y tenía una mortalidad cercana al 100%. Hablaremos de ambas variantes así como de sus diferencias más adelante en el artículo.

A continuación, resumimos algunas de las principales causas de la pandemia que se barajan en la actualidad.

Yersinia pestis, el patógeno

Yersinia pestis es un patógeno bacteriano de tipo bacilar (que tiene forma de báculo o bastón), descubierto a finales del s.XIX. Este bacilo fue descubierto por un alumno del famoso Louis Pasteur, llamado Alexandre Yersin.

Alexandre Yersin descubrió esta bacteria mientras estudiaba una epidemia de peste que se extendía por Asia en el s.XIX, donde rápidamente estableció paralelismos entre la epidemia que estudiaba y la famosísima peste negra europea del s.XIV, ya que la enfermedad asiática presentaba síntomas similares a los de la Peste Negra, incluyendo la aparición de bubones.

Esta bacteria se transmite a través de pulgas que se alimentan principalmente de sangre de roedores salvajes. Estas poblaciones de roedores salvajes, sin embargo, se pueden ver desplazadas de su hábitat natural y entrar en contacto con grupos de roedores que viven más cerca de las poblaciones humanas, que acabarán llevando esta enfermedad hasta nosotros.

Y. pestis se multiplica dentro del cuerpo de los roedores, pero una vez una pulga absorbe esta bacteria en su interior, Y .pestis devorará la mayoría de nutrientes de los que normalmente se alimentaría la pulga. Esto causa que las pulgas afectadas por esta bacteria busquen alimento de forma más agresiva.

En el momento en que la pulga se intenta alimentar de otro animal,Y.pestis obliga a la pulga a vomitar sangre contaminada por la propia bacteria dentro de la herida que la pulga acaba de producir para alimentarse. De esta forma el bacilo entra en otro cuerpo mamífero, donde buscará los vasos y nódulos linfáticos para multiplicarse a sus anchas. A esto se debe la aparición de bubones.

Tras su colonización del sistema linfático, la bacteria se traslada a la sangre para infectar varios órganos del afectado, provocando el resto de síntomas de la enfermedad. En los casos de peste neumónica, Y.pestis no utiliza pulgas para su propagación. En su lugar, aprovechará la tos de sus afectados para infectar directamente los pulmones de la próxima víctima, causando una enfermedad de mayor gravedad y letalidad.

A pesar de que Y.pestis es aceptado como el principal culpable de la Peste Negra, existen divergencias entre los síntomas de la epidemia asiática de peste bubónica y la peste descrita en el s.XIV. Esto ha provocado algunas dudas dentro de la comunidad científica acerca de si Yersinia es realmente el causante de la enfermedad. Aun así, los argumentos que la defienden como posible culpable son sólidos, e incluyen:

  • Evidencias de DNA de Yersinia en cadáveres de fosas comunes del s.XIV.
  • Diferencias genéticas y metabólicas entre las bacterias de las distintas epidemias

Cómo arrasó con la población europea

Además de la propia enfermedad, para entender el increíble alcance de la pandemia del s.XIV debemos tener en cuenta otros factores. Si Y.pestis es un patógeno común en roedores salvajes asiáticos, tenemos que explicar también cómo llegó a Europa.

Las comunidades de roedores salvajes de las llanuras centroasiáticas se habían visto desplazadas hacia centros urbanos debido a sequías y terremotos que alteraron su hábitat natural. Esto provocó la expansión de la enfermedad a comunidades de roedores que convivían con los humanos, para después transmitirse también a humanos por todo Asia y luego Rusia.

Esta expansión por el contienente asiático explicaría la doble vía de llegada de la Peste Negra a Europa, donde tendría efectos devastadores debido a la sobrepoblación que experimentaba este continente.

1. Por vía marítima

La vía marítima de transmisión de la Peste Negra se explica por el creciente contacto mercantil entre Asia y Europa durante el s.XIV. Las pulgas capaces de transportar la enfermedad son capaces de vivir 6 semanas sin alimentarse de ningún animal, lo cual facilitaba su traslado entre puertos.

En 1347 aproximadamente, la enfermedad llegaría a Italia por mar. Las propias vías marítimas mercantiles del Mediterráneo se encargarían de esparcir la enfermedad por todas las costas europeas, desde el Mar Muerto hasta el norte de España.

2. Por vía terrestre

La vía terrestre de expansión de la Peste negra se produjo en parte porque las tropas de la Horda de Oro, el antiguo imperio Mongol, se vieron afectadas por la enfermedad mientras atacaban Europa.

Este ejército no tenía reparos en utilizar los cadáveres de los soldados fallecidos por la enfermedad como arma de asedio, como ocurrió en la antigua Génova. Esta ciudad, durante su asedio por tropas mongolas, tuvo que soportar la lluvia de cadáveres infectados que lanzaban los atacantes por encima de sus fortificaciones, lo cual esparcía la enfermedad entre las murallas de la ciudad.

Aquellos genoveses que escaparon al asedio también contribuyeron sin querer a esparcir la enfermedad en sus etapas iniciales.

La peste bubónica y otras epidemias actuales

La peste bubónica sigue siendo una enfermedad que ocurre hoy en día, especialmente en zonas rurales que entran en contacto con poblaciones de roedores infectados. La multitud de factores climáticos, demográficos, biológicos y sociales que se coordinaron para que la gravedad de la Peste Negra fuera tal, difícilmente se vuelvan a repetir.

Aun así, catástrofes como esta nos mantienen en alerta. Existen otras enfermedades hoy en día, como algunos tipos de gripe, que podrían tener un impacto catastrófico sobre nuestra población. Es importante que entendamos los factores epidemiológicos de las enfermedades, no sólo para evitar aquellas que conocemos, si no para prevenir aquellas que puedan aparecer de sorpresa.

El cambio climático provocará cambios en rutas migratorias y hábitats de diferentes animales, así como también migraciones masivas de poblaciones de países con pocos recursos o afectados por catástrofes naturales. Si no nos mantenemos vigilantes, una nueva epidemia podría cernirse sobre nuestro mundo globalizado, tal como lo hizo la peste con Europa en su día.

Referencias bibliográficas

  • Horrox, R. (2007). The Black death. Manchester: Manchester University Press.ISBN-13: 9780719034985.
  • Haensch, S., Bianucci, R., Signoli, M., Rajerison, M., Schultz, M. (2010). Distinct clones of Yersinia pestis caused the black death. PLoS pathogens, 6(10), e1001134. doi:10.1371/journal.ppat.1001134.
  • Stenseth, N. C., Atshabar, B. B., Begon, M., Belmain, S. R., Bertherat, E. (2008). Plague: past, present, and future. PLoS medicine, 5(1), e3. doi:10.1371/journal.pmed.0050003.

Xavier Rico Garófalo

Genetista

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Actualmente colaborando con MedSalud.