Enfermedades
| por Laura Ruiz Mitjana

Parkinson: qué es, tipos, síntomas y causas

Explicamos todos los detalles de esta enfermedad neurodegenerativa.
Parkinson

Cuando envejecemos, se vuelve más probable que desarrollemos algún tipo de demencia. Las demencias implican una pérdida o debilitamiento de las facultades mentales, generalmente grave y progresivo.

En este artículo conoceremos la enfermedad de Parkinson, un trastorno del movimiento que puede desembocar en demencia (en este caso, demencia subcortical). Conoceremos en qué consiste esta enfermedad, sus tipos, síntomas y causas.

¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un tipo de trastorno del movimiento que implica alteraciones motoras importantes. Entre el 20-60% de las personas diagnosticadas con esta enfermedad acaba manifestando la demencia por Parkinson.

El Parkinson suele iniciarse alrededor de los 50-60 años (especialmente a los 60), pero puede aparecer antes (Parkinson precoz). A nivel de proporciones, es mucho más prevalente entre hombres que entre mujeres. Su deterioro suele ser lento y progresivo.

Causas

La enfermedad de Parkinson es de origen genético en algunos casos, pero en la mayoría de casos no se da entre miembros de una misma familia. Así, su etiología realmente es desconocida, aunque está relacionada con una alteración en el fascículo nigroestriado (disminución del funcionamiento dopaminérgico).

Es decir, ocurre que las células nerviosas (neuronas) no producen suficiente cantidad de dopamina, una sustancia química esencial para el correcto funcionamiento del cerebro.

Tipos

El Parkinson puede ser de dos tipos, en base a sus causas. La clasificación más utilizada es la siguiente.

1. Parkinson primario

No se origina en una patología o por un producto químico. Puede ser de origen genético, idiopático o esporádico, asociado a otros procesos degenerativos u otros trastornos.

2. Parkinson secundario

Se trata del Parkinson causado por una patología previa o por medicamentos o tóxicos. Algunas de sus causas son las siguientes: traumatismo craneal repetido, enfermedades infecciosas o metabólicas, toxinas o medicamentos.

Síntomas

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson se inician lentamente, generalmente en un solo lado del cuerpo, y progresivamente ambos lados del cuerpo resultan afectados. Los síntomas más característicos que aparecen son los siguientes.

Síntomas del Parkinson

1. Temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara

En el Parkinson aparece el llamado temblor de reposo. Se trata de un movimiento incontrolable que afecta una extremidad cuando esta está en reposo, y que desaparece durante un movimiento voluntario.

2. Rigidez en los brazos, las piernas y el tronco

La rigidez se manifiesta cuando los músculos permanecen constantemente tensos y contraídos; la persona siente dolor o se siente tiesa. La rigidez se vuelve obvia cuando alguien más trata de mover o extender el brazo de la persona.

3. Lentitud de los movimientos

También llamada bradicinesia (y que, como veremos, también aparece en la demencia por Parkinson).

4. Problemas de equilibrio y coordinación

Aparece una inestabilidad postural, alteraciones en el equilibrio y la coordinación, que pueden llegar a provocar caídas.

5. Dificultad para iniciar y para una actividad

La persona tiene dificultades para iniciar y/o parar cualquier actividad que realice, afectándose así su autonomía de forma importante.

6. Marcha festinante

Se trata de un tipo de caminar arrastrando los pies y con pasos cortos.

7. Otros síntomas

A medida que la enfermedad avanza y que los síntomas empeoran, pueden aparecer dificultades al caminar o al hacer tareas sencillas. Además, a nivel psicológico pueden aparecer problemas o trastornos como la depresión, trastornos del sueño o dificultades para masticar, tragar o hablar.

Diagnóstico

No existe ningún examen diagnóstico para la enfermedad de Parkinson; el diagnóstico se basa en la sintomatología clínica, y en un análisis exhaustivo de la historia clínica del paciente por parte del médico, además de aplicarse un examen neurológico.

Tratamiento

La enfermedad de Parkinson no tiene cura; el tratamiento consiste en la prescripción de ciertos medicamentos que ayudan a mejorar en gran medida los síntomas.

Por otro lado, en casos severos se aplica cirugía y estimulación cerebral profunda (electrodos implantados en el cerebro que envían pulsos para estimular las partes del cerebro que controlan el movimiento), que pueden ayudar a controlar los síntomas y aliviar las sensaciones negativas que sufren los pacientes.

Demencias: tipos

Como hemos visto, la enfermedad de Parkinson puede desembocar en demencia cuando progresa. A nivel clínico-anatómico, existen dos tipos de demencias: las localizadas y las globales.

1. Localizadas

Estas, a su vez, se subdividen en demencias corticales (donde la característica fundamental es una alteración cognitiva), demencias subcorticales (predominio de alteración motora) y demencias axiales.

El prototipo de las corticales es la demencia por Alzheimer, el prototipo de las subcorticales es la demencia por Parkinson y el prototipo de las axiales es el síndrome de Korsakoff.

2. Globales

Estas son vasculares o mixtas. Se trata de un grupo de demencias heterogéneas, que implican un deterioro cognitivo amplio y un curso en escalones. Son las únicas tratables (reversibles), a diferencia de las demencias localizadas, en que se pueden tratar los síntomas pero no detener por completo el deterioro.

Demencia por Parkinson

Cuando se desarrolla la demencia por Parkinson, esta se cataloga en el DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) como un trastorno neurocognitivo (mayor o leve) debido a enfermedad de Parkinson.

En estos casos, suele aparecer un síndrome disejecutivo ( alteraciones en las funciones ejecutivas) ligado a una pérdida de memoria. Además, en esta demencia aparece una disminución de la motivación (apatía, astenia y abulia), bradipsiquia (enlentecimiento del proceso de pensamiento) y empobrecimiento del lenguaje.

También aparece bradicinesia (lentitud de movimientos), que ya habíamos visto en la propia enfermedad de Parkinson. No aparece el clásico síndrome afaso-apraxo-agnósico que sí aparece en la demencia por Alzheimer.

Finalmente, aparecen alteraciones visoespaciales y visoconstructivas. La demencia por Parkinson, además, está frecuentemente relacionada con la depresión.

Referencias bibliogáficas

  • APA (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid. Panamericana.

  • Belloch, A.; Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.

  • NIH: Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares. (2019). Enfermedad de Parkinson. MedlinePlus.

Laura Ruiz Mitjana

Psicóloga

Graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Especializada en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil. Autora del libro "Vivir de memoria" (Editorial Círculo Rojo, 2018). Redactora y divulgadora científica en Psicología y Mente. Aficionada del deporte y la lectura.