Hipotensión: qué es, síntomas, causas y tratamiento

La baja presión sanguínea puede llegar a ser letal.
Hipotensión, causas, síntomas y tratamiento

La hipotensión hace referencia a un trastorno de la presión sanguínea, donde esta se encuentra a niveles muy inferiores a los que esperaríamos en condiciones saludables.

Una baja tensión puede ser asintomática, pero si ocurre de forma súbita o llega a niveles demasiado bajos, puede tener graves consecuencias.

En este artículo hablaremos de la definición de hipotensión. También explicaremos cuáles son las principales causas de este trastorno de la presión sanguínea, sus síntomas y de qué formas se puede tratar, para mejorar nuestros conocimientos acerca de este fenómeno.

Hipotensión: definición y síntomas

Nuestra presión sanguínea habitual se encuentra en los 120/80 mm de mercurio y depende de una variedad de factores entre los que se incluyen la edad, la condición física y el historial médico de la persona. Si los valores disminuyen por debajo de los 90/60 mm de mercurio se puede considerar que tenemos hipotensión.

Independientemente de nuestro valor numérico, si la bajada de tensión va acompañada de sus síntomas habituales también se considerará que estamos padeciendo de hipotensión. Sus síntomas más comunes son:

  • Confusión (especialmente en personas mayores)
  • Mareos
  • Visión borrosa
  • Debilidad general
  • Desmayos

Por lo general, la hipotensión no es un motivo de emergencia médica a no ser que cause síntomas o esté ligada con enfermedades graves, como infecciones generalizadas o enfermedades cardíacas. En casos graves, la hipotensión puede causar un proceso de choque (Shock, en inglés), que puede llegar a ser letal si no se recibe el tratamiento adecuado rápidamente.

Causas y tipos

La hipotensión tiene múltiples causas. Para algunas personas, es natural tener bajos niveles de presión sanguínea sin que esto les represente ningún tipo de problema de salud. A estas personas se les diagnostica hipotensión crónica, que suele ser asintomática pero que vale la pena controlar.

Otros tipos de hipotensión ocurren de manera súbita, causando problemas para el organismo. Dentro de estos tipos de bajas de tensión rápidas, podemos recalcar los 3 más importantes:

1. Hipotensión ortostática

Es el tipo de hipotensión más común, que ocurre cuando nos levantamos rápidamente después de estar en reposo sentados o tumbados. Provoca mareos e incluso desmayos, pero sus efectos difícilmente duran más que unos pocos minutos.

La hipotensión ortostática ocurre porque nuestro cuerpo es incapaz de ajustar el flujo sanguíneo lo suficientemente rápido después de nuestro cambio de postura, provocando un bajón de presión sanguínea que tarda poco en remediarse por sí mismo.

Ocurre en personas de todas las edades, pero especialmente en personas de avanzada edad o aquellos con problemas de salud acompañantes. A veces, este tipo de hipotensión es un síntoma de otro trastorno, en cuyo caso el tratamiento de este remediará la hipotensión ortostática.

Las personas con hipertensión o enfermedades del sistema nervioso central tienen un mayor riesgo de padecer un tipo concreto de hipotensión ortostática, la hipotensión posprandial. Este tipo de hipotensión se da después de la ingesta de grandes cantidades de comida, de forma que hay una gran cantidad de sangre en los intestinos para hacer la digestión, lo que facilita bajadas de presión al levantarse.

2. Hipotensión mediada neuralmente

La hipotensión mediada neuralmente se da especialmente en niños y adultos jóvenes. Ocurre cuando la presión sanguínea baja súbitamente después de estar de pie por largos periodos de tiempo, con síntomas similares a los de la hipopresión ortostática. Además, este trastorno puede ocurrir también en respuesta a una situación que nos provoque un gran estrés emocional.

Se debe a un fallo en la comunicación entre el sistema circulatorio y el sistema nervioso. Nuestro cuerpo avisa de una subida de presión sanguínea que no es real, lo cual se compensa erróneamente disminuyendo el ritmo cardíaco, lo que baja todavía más la presión.

3. Hipotensión severa ligada a choque

El choque (Shock) es una situación seria a nivel médico, que puede llegar a ser letal y se ha de tratar con rapidez. Ocurre cuando la presión sanguínea disminuye tanto que diversos órganos, como el cerebro y los riñones, no reciben el suficiente riego sanguíneo como para realizar sus funciones correctamente. La bajada de presión en situaciones de choque es mucho mayor que en otros tipos de hipotensión.

Este tipo de choque por hipopresión puede ocurrir después de pérdidas importantes de sangre, infecciones generalizadas (sepsis), quemaduras severas, reacciones alérgicas o envenenamiento, y debe tratarse con la mayor presteza posible.

Tratamiento y consejos para controlar la presión

La hipotensión, exceptuando aquellos casos en los que represente un problema recurrente o de gravedad, no necesita tratamiento médico.

Habitualmente suele remediarse con la edad o siguiendo algunas prácticas preventivas. Dentro de estas encontraríamos los siguientes.

1. Hidratación

La hidratación es un factor determinante de la presión sanguínea. Si nos mantenemos dentro de unos niveles de hidratación correctos (unos 6-8 vasos de agua diarios), el manejo de la presión por parte de nuestro cuerpo será mucho más sencillo.

Parte de mantener una hidratación correcta pasa también por detectar que sustancias consumimos que puedan ser diuréticas, como el alcohol o la cafeína. Debemos darnos cuenta de que consumir este tipo de elementos pueden afectar a nuestra presión sanguínea, así que debemos restringir su consumo para evitar problemas.

2. Consejos posturales

Especialmente con la presión ortostática, existen ciertos consejos fáciles de implementar que disminuyen el riesgo de padecer sus síntomas una vez nos levantamos. Por ejemplo, no cruzar las piernas o evitar levantarse de forma brusca disminuirá las posibilidades de sufrir mareos al levantarnos.

3. Cambios alimenticios

La alimentación juega también un papel clave en el manejo de la hipotensión. De hecho, tenemos un artículo al respecto. Además del consumo de ciertos alimentos que puedan ayudar a subir tu tensión sanguínea, se recomienda separar las comidas en varias pequeñas comidas a lo largo del día.

De esta forma evitamos padecer los efectos de la hipotensión posprandial, ya que al consumir varias pequeñas comidas en lugar de una muy grande (especialmente si esta comida grande tiene muchos carbohidratos, como el pan o la patata), evitaremos una acumulación tan grande de sangre en nuestro sistema digestivo, facilitando el control de la tensión.

4. Uso de medias de compresión

Las medias de compresión que se utilizan habitualmente para tratar la aparición y los dolores relacionados con las varices pueden sernos de gran ayuda si padecemos de hipotensión. Estas medias comprimen el sistema circulatorio de nuestras extremidades, facilitando el control de la presión sanguínea en el resto del cuerpo.

Ojo, algunas personas tienen condiciones médicas que hacen desaconsejable el uso de medias de compresión. Antes de ponértelas, habla con tu médico para asegurarte de que es un método de control de la tensión adecuado para tu situación .

5. Cambios en la medicación

Existen ciertas medicaciones que causan bajadas en la presión sanguínea. Si tomamos medicación diurética, antidepresiva, o medicación utilizada para tratar el alta presión sanguínea, es probable que nuestra medicación pueda contribuir a la hipotensión.

Nunca debemos cambiar nuestro tratamiento médico por cuenta propia, pero si creemos que puede estar afectándonos negativamente, lo más indicado es hablarlo con el doctor o doctora que esté llevando nuestro caso. Ellos valorarán si un cambio de medicación es lo más adecuado.

Referencias bibliográficas

  • Sharma S, Bhattacharya PT. Hypotension. [Updated 2019 Jun 20]. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2019 Jan-. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK499961/.
  • Warland J. (2012). Low blood pressure. BMC Pregnancy and Childbirth, 12(Suppl 1), A9. doi:10.1186/1471-2393-12-S1-A9.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.