Enfermedades
| por Xavier Rico Garófalo

Gastritis: causas, síntomas, prevención y tratamiento

Te explicamos todo sobre la gastritis, una de las enfermedades crónicas más comunes.
Gastritis

La gastritis es una enfermedad inflamatoria que afecta al revestimiento interno de las paredes estomacales. Esto puede verse debido a varios procesos, tales como una irritación continua o una infección estomacal. Si una gastritis se alarga en el tiempo, puede llegar a causar daños graves a sus afectados, tales como úlceras gástricas o duodenales.

En este artículo comentaremos las causas de la gastritis, cuáles son sus síntomas, qué podemos hacer para prevenirla y cómo podemos tratarla si la padecemos.

La gastritis, una inflamación del estómago

El estómago es un órgano hueco parte de nuestro sistema digestivo. Se encuentra en nuestra cavidad abdominal, justo después del esófago y antes del duodeno, donde empieza intestino delgado.

En el estómago los alimentos que hemos masticado y tragado son degradados todavía más antes de llegar al intestino. Este proceso se lleva a cabo mediante potentes ácidos estomacales y reacciones enzimáticas, además de movimientos musculares del propio estómago que ayudan a degradar todavía más los alimentos para que puedan procesarse con mayor facilidad.

Los fuertes ácidos estomacales hacen que nuestro estómago requiera protección para no verse dañado por ellos. Esta protección viene en forma de una capa de mucosa da carácter alcalino, que protege las paredes estomacales del ácido que segregan.

Cuando esta barrera de mucosa se ve alterada por algún motivo, nuestro estómago se irritara y sufrirá daños. A la inflamación estomacal que se produce en consecuencia se le denomina gastritis.

Tipos de gastritis y sus síntomas

Existen principalmente dos tipos de gastritis, según la duración y tipo de síntomas que se producen. Básicamente encontraremos la gastritis aguda, con síntomas más acusados pero que suelen desaparecer sin intervención, así como la gastritis crónica, cuyos síntomas son más leves e intermitentes pero que pueden llegar a causar grandes daños ya que ocurren a largo plazo.

Los síntomas de la gastritis aguda son básicamente:

  • Dolor estomacal
  • Sensación de estómago lleno
  • Acidez
  • Náuseas a veces acompañadas por vómitos
  • Pérdida del apetito
  • Hinchazón del estómago.

Estos síntomas son muy parecidos a los de otras enfermedades gástricas, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o la gastroenteritis, lo cual dificulta un poco el diagnóstico de la enfermedad. En los casos de gastritis crónicas encontraremos síntomas similares pero de intensidad más leve, o incluso inexistentes hasta que la condición evoluciona.

La gastritis crónica puede acabar provocándonos problemas graves como úlceras del estómago y el duodeno, que pueden provocar sangrados y anemia. Además, la inflamación constante y periódica del estómago puede desencadenar en cánceres estomacales, aunque las posibilidades de esto último no sean muy altas.

Causas

Existen varias causas de la gastritis. Las más comunes son las infecciones de Helicobacter Pylori y el uso de los llamados medicamentos NSAID (Antiinflamatorios no esteroideos), como el ibuprofeno, diclofenaco o el ácido acetilsalicílico (que contienen las aspirinas).

1. Helicobacter pylori

Es una bacteria que favorece la producción de ácidos del estómago, a la vez que se entierra en la capa protectora de la mucosa estomacal para protegerse. Este proceso causa inflamación estomacal que puede llegar a producir gastritis y úlceras.

La infección por H.pylori es muy común, llegando a afectar por ejemplo al 40% de la población alemana. A pesar de su alta presencia en humanos, se calcula que únicamente entre el 4 y el 8% de aquellos infectados por H.pylori desarrollará úlceras gástricas o gastritis.

Las causas de esta disparidad entre los números de infectados y los que desarrollan síntomas no están claras, pero se baraja que sea una mezcla de factores genéticos y ambientales, como el estrés o el tabaquismo.

Esta bacteria se transmite a través de la saliva, el vómito o las heces. Es habitual que la infección ocurra durante la infancia, por el contacto cercano con los otros miembros del círculo familiar.

2. NSAID

Los NSAID, como hemos comentado anteriormente, son medicamentos no esteroideos que se utilizan para aliviar el dolor y la inflamación. La aspirina o el ibuprofeno son algunos de ellos. Es complicado que el uso a corto plazo de esta medicación cause gastritis pero, si tenemos cierta tendencia a padecerla o los utilizamos durante un periodo largo de tiempo, pueden causarla.

Esto se debe a que parte del efecto de los NSAID bloquea la hormona prostaglandina. Una de las funciones de esta hormona es la de modular los mecanismos protectores de la pared estomacal, como la producción de la barrera mucosa. Además, si se utilizan en conjunción con esteroides, los efectos sobre el estómago pueden agravarse rápidamente.

Además de estas causas principales, el consumo de ciertos tipos de comida, como aquellas demasiado azucaradas, picantes, o con demasiadas grasas puede irritar nuestra pared estomacal causando casos de gastritis aguda. El tabaquismo o el consumo excesivo de alcohol también son factores causantes de gastritis.

En casos raros, la gastritis puede producirse por un reflujo biliar del duodeno al estómago. Si la bilis asciende hasta el estómago desde el intestino delgado puede irritar nuestro estómago o degradar las barreras estomacales.

Prevalencia y prevención

La gastritis aguda afecta aproximadamente al 20% de la población de los países desarrollados en algún momento de sus vidas. El riesgo de padecer gastritis aumenta con la edad, aunque extrañamente lo hace de forma diferente dependiendo del sexo del paciente.

En mujeres, la ventana de máxima incidencia de la gastritis aguda se encuentra entre los 45 y 64 años de edad, mientras que la mayoría de hombres que padecen casos de gastritis son personas que superan los 65 años.

Podemos prevenir la gastritis evitando las infecciones de H.pylori (con buenas prácticas higiénicas, especialmente a la hora de cocinar y comer), así como también evitando periodos largos de estrés, alimentos irritantes para el estómago o el uso prolongado de medicaciones NSAID.

Tratamiento

En caso de contraer la gastritis, los casos agudos suelen curarse por sí mismos (aunque las infecciones de H.Pylori necesitan de intervención médica con antibióticos). Pueden tratarse de todas formas con medicación que inhiba los ácidos estomacales, para disminuir la severidad de la irritación de nuestro estómago.

Referencias bibliográficas

  • InformedHealth.org. Cologne, Germany: Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG). Gastritis: Overview. [Updated 2018 Jun 28]. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK310265/.

  • Sipponen, P., & Maaroos, H. I. (2015). Chronic gastritis. Scandinavian journal of gastroenterology, 50(6), 657–667. doi:10.3109/00365521.2015.1019918.

  • Muszyński, J., Ziółkowski, B., Kotarski, P., Niegowski, A., Górnicka, B., Bogdańska, M., … Siemińska, J. (2016). Gastritis - facts and doubts. Przeglad gastroenterologiczny, 11(4), 286–295. doi:10.5114/pg.2016.57793.

Xavier Rico Garófalo

Genetista

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Actualmente colaborando con MedSalud.