Botulismo: causas, síntomas, tratamiento e información

Esta enfermedad infecciosa puede tener consecuencias de cierta gravedad.
Botulismo

El botulismo es una enfermedad producida por infección bacteriana y que, si bien es relativamente poco frecuente, puede resultar mortal. Además, curiosamente, está causado por una sustancia relacionada con ciertos tratamientos estéticos contra las arrugas: la toxina botulínica.

En este artículo veremos qué es exactamente el botulismo, cuáles son sus causas, síntomas y tratamiento, y qué se puede hacer para prevenir esta afección y la toma de contacto con la bacteria que la origina.

¿Qué es el botulismo?

Llamamos botulismo a una enfermedad ocurrida por los efectos de una toxina generada por la bacteria Clostridium botulinum, y que es potencialmente mortal.

Normalmente se origina a causa de una intoxicación alimentaria, pero esta sustancia dañina para el cuerpo humano también puede entrar en el organismo por otras vías, como la infección de las heridas (algo que ocurre sobre todo en los casos de botulismo en adictos a la heroína).

Como hemos visto antes, es raro que se produzcan casos de esta enfermedad, pero en ocasiones se dan infecciones en múltiples personas a causa de la venta de la ingestión de alimentos contaminados.

Alimentos

Síntomas

Esta afección, que empezó a ser investigada ya en el siglo XIX (época en la que fue llamada “enfermedad de Kerner”) está hoy en día muy estudiada, pero sigue siendo complicado comprender los mecanismos por los que se produce la intoxicación.

Esto es entre otras cosas porque, tal y como pasa con todos los microorganismos, existen diferentes variantes de la bacteria Clostridium botulinum, y no todas ellas pueden intoxicarnos de la misma forma. Incluso hay al menos una variante que no nos produce ningún daño.

Sin embargo, en general, los síntomas asociados al botulismo son los siguientes.

1. Debilidad muscular

Este es uno de los primeros síntomas del botulismo en manifestarse, y empieza a aparecer en los músculos inervados por los nervios craneales. Es decir, que es la zona de la cara y del cuello la que muestra de un modo más temprano el efecto por intoxicación, y específicamente la zona de los ojos.

Así, aparece la ptosis palpebral (incapacidad para levantar los párpados) la midriasis o dilatación pupilar constante, la oftalmoplejía, los problemas para hablar y tragar, y con el paso del tiempo, la aparición de la sensación de fatiga y de la debilidad extrema en todo el cuerpo, o incluso parálisis en algunas zonas.

2. Visión doble

La visión doble es otro de los síntomas más comunes del botulismo, y se asocia también al resto de problemas que afectan a los ojos.

3. Problemas fisiológicos en el sistema digestivo

Las náuseas, el estreñimiento y los vómitos son muy frecuentes en la intoxicación por botulismo, así como la sequedad de la boca.

4. Apneas

El botulismo también causa uno de los síntomas más peligrosos: la apnea, o la ausencia de respiración automática durante un tiempo.

5. Alteración del estado de consciencia

Uno de los síntomas tardíos del botulismo es la afectación del estado de consciencia, que se ve disminuido.

Causas

El botulismo tiene varias causas, que a la vez influyen en la manera en la que la enfermedad afecta al cuerpo humano. En todas ellas se da la entrada en el torrente sanguíneo de la toxina botulínica, una sustancia muy venenosa. Veamos cuáles son.

1. Intoxicación alimentaria

Este tipo de botulismo aparece sobre todo en los niños y niñas, y es la principal causa de botulismo infantil. Se da cuando, al ingerir alimentos con la bacteria, esta llega al intestino delgado y lo coloniza, formando poblaciones y segregando un flujo constante de toxina ahí.

Luego, la toxina llega al torrente sanguíneo a través de las paredes del intestino.

Además, la bacteria puede estar presente prácticamente en cualquier tipo de alimento, y no modifica su sabor, por lo que es indetectable sin los medios tecnológicos adecuados.

2. Inhalación

Esta es probablemente la causa de botulismo menos frecuente, y se da sobre todo en contextos artificiales, de laboratorio.

3. Infección de heridas

La Clostridium botulinum también puede llegar al cuerpo concentrándose en heridas abiertas, algo que puede pasar sobre todo en personas con drogodependencias por vía intravenosa, en las cuales se dan las circunstancias de la presencia de heridas, sistema inmunitario en mal estado, y falta de higiene.

4. Usos negligentes de cirugía estética con botox

El tratamiento de las arrugas con botox se realiza a partir del uso controlado de la neurotoxina de la Clostridium botulinum, y normalmente no es un procedimiento peligroso. Pero en ocasiones ocurren accidentes debido a un mal uso de los materiales.

Tratamiento

El tratamiento médico del botulismo incluye medidas para mantener al paciente con vida, como el uso de tecnologías de asistencia respiratoria y la administración de nutrientes por vía intravenosa, y también la administración de una antitoxina.

Previamente a ello, un equipo médico lleva a cabo unas labores de diagnóstico y análisis de la fuente de entrada de la bacteria para saber a qué tipo pertenece la toxina.

Pronóstico

Con tratamiento médico a tiempo, la mortalidad del botulismo es significativo pero relativamente bajo para ser una enfermedad potencialmente fatal: alrededor del 10% de los casos en los que se ha intervenido médicamente terminan con la muerte. Sin el tratamiento, la mortalidad se eleva al 50% de los casos.

Una vez se ha realizado la intervención de urgencia, la parálisis muscular puede permanecer durante varias semanas (hasta 2 meses), y en esta etapa hay que contar con la respiración asistida.

Prevención

Las medidas para prevenir el botulismo tienen que ver sobre todo con el uso de alimentos y la adopción de medidas de higiene adecuadas en el resto de aspectos de la vida.

En el primer caso, lo más importante es no arriesgar con el consumo de conservas o de alimentos envasados de manera casera, ya sean restos de una cena o conservas hechas artesanalmente y fuera de los estándares de seguridad del mercado.

Alimentos como pescados, carnes y hortalizas deberían consumirse cuanto antes, sin dejarlos mucho tiempo almacenados (aunque hayan sido cubiertos con un film de plástico), y las conservas, en caso de dudas, deben ser hervidas durante unos 8 o 10 minutos o desechadas.

Referencias bibliográficas

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  • Truong, D., Dressler, D., Hallett, M., Zachary, C. (2014). Manual of Botulinum Toxin Therapy. Cambridge University Press.
Ana Torres Ruiz

Ana Torres Ruiz

Médico de cabecera

Ana nació en Girona en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona y actualmente ejerce el periodo de residencia de su especialidad en Medicina Familiar. Colaboradora con MedSalud.com para compartir sus conocimientos médicos.