Alogia: causas, síntomas, enfermedades relacionadas y tratamiento

La alogia expresa una clara falta de espontaneidad en el habla y la desaparición de la locuacidad.
Alogia

La alogia es una afección que expresa un marcado empobrecimiento del habla. Es la expresión clínica de un cuadro más severo de lo que podría parecer. No se trata solamente de un trastorno del lenguaje, aunque es una condición neuropatológica que se expresa se este modo.

En este artículo se explica todo lo que hay que saber acerca de este problema mental. La alogia tiene diferentes causas y está muy relacionada con ciertas enfermedades. Presenta unos síntomas claros y es necesario abordar el problema con un tratamiento adecuado para ello.

¿Qué es la alogia?

La alogia se aprecia inicialmente como un problema en el uso normal del lenguaje. Rápidamente se puede observar que las personas que sufren este problema expresan un contenido del lenguaje empobrecido. Esto ocurre a nivel tanto cualitativo como cuantitativo, siendo este segundo mucho más evidente.

La persona que sufre alogia, por lo tanto, transmite poca información y de manera vaga y repetitiva. Esto tiene relación directa con alteraciones del pensamiento, pues no es un problema que afecte a la producción del habla en un sentido motriz, sino que la persona ve afectada su capacidad para pensar y razonar de modo normal.

Causas

El origen de este problema del habla se encuentra en el cerebro. Una persona con alogia tiene problemas para expresarse con un lenguaje normal, y esto se debe a alteraciones en su pensamiento.

Asimismo hay que tener en cuenta que el pensamiento se ve afectado por razones vinculadas a la bioquímica del cerebro. Uno de los principales problemas radica en una falta de síntesis de dopamina en la vía mesocortical, si bien no es el único.

La vía mesocortical es una ruta de neuronas que conecta el tegmento ventral del mesencéfalo con el lóbulo frontal. La primera tiene funciones relacionadas con la cognición y la motivación, mientras que la segunda se encarga de coordinar todas las funciones ejecutivas que dirigen la conducta humana.

Por otro lado también se origina por ciertas alteraciones que conectan el lóbulo frontal con los ganglios basales y por lesiones en el lóbulo temporal. Este último alberga zonas íntimamente relacionadas con el lenguaje, como el área de Wernicke o el área de Broca.

Sintomas

La alogia engloba una serie de síntomas neuropsicológicos relacionados con el pensamiento y el habla. Consiste en la pérdida de funciones predominantemente intelectuales, siendo las más representativas la afasia, la apraxia ideacional, la agnosia, y en ocasiones la amnesia.

Se trata de una sintomatología que se clasifica como negativa, y se relaciona con una ausencia significativa de espontaneidad en el habla. La disminución del flujo de la conversación es muy notable, mientras que también lo es la complejidad del contenido.

La persona afectada va perdiendo también el interés y la capacidad de concentración respecto a todo lo que le rodea. Se trata de un problema que repercute incluso a su capacidad de atención, por lo que el paciente va aislándose cada vez más dentro de su condición.

El aplanamiento emocional, el aislamiento social y la falta de iniciativa y de vitalidad se suman por lo tanto a las dificultades en el lenguaje. Esto conduce también irremediablemente en muchos casos a la depresión.

Enfermedades relacionadas

La alogia se relaciona principalmente con las demencias primarias y la esquizofrenia. Se trata de dos tipos de enfermedades muy diferentes pero que tienen en común la pérdida del contacto con la realidad a través de la alteración de diferentes habilidades cognitivas.

En las demencias primarias se relaciona con el cuadro final de la evolución de enfermedades como el Alzheimer o la demencia frontotemporal o enfermedad de Pick. La persona va perdiendo paulatinamente ciertas capacidades cognitivas hasta expresar sintomatología como la expresada en el punto anterior.

En el caso de la esquizofrenia representa parte de la sintomatología negativa, tal y como sucede con la abulia, la anhedonia y el aplanamiento afectivo y social. De este modo las alteraciones neuropsicológicas dejan mella en la persona. Esta parece ir perdiendo su personalidad y vitalidad a través de estos síntomas negativos cuando no está sufriendo ningún brote psicótico.

Tratamiento

El tratamiento para combatir la alogia no es sencillo. Para empezar existen diferentes causas que pueden marcar diferencias entre individuos. La sintomatología clínica de este problema neuropsicológico se parezca en los diferentes casos, pero las lesiones o alteraciones cerebrales no son siempre las mismas.

Dicho esto, uno de los tratamientos más extendidos es el uso de antipsicóticos. Estos fármacos consiguen elevar los niveles de dopamina, así como de serotonina. Esto puede mejorar parcialmente la sintomatología, si bien no es una solución completa.

Por otro lado se ha observado que diferentes anfetaminas tienen un efecto positivo para contrarrestar la alogia, pero pueden dar lugar a otros problemas en el caso de los esquizofrénicos. Las anfetaminas pueden fomentar la aparición de brotes psicóticos, los cuales pueden ser más problemáticos para el paciente.

Otros tratamientos no farmacológicos se centran en ofrecer terapia conductual. La psicoterapia y la logopedia cada vez va ganando más reconocimiento a la hora de tratar la alogia, a pesar de que el proceso de mejora es lento.

La complejidad de esta afección cerebral está resultando un reto para la comunidad científica. Actualmente se consideran la neuroplasticidad y la neurogénesis como las grandes soluciones futuras para afrontar las lesiones producidas en el cerebro.

Referencias bibliográficas

Bertrand nació en Barcelona en 1989. Es Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona, con especialización en Psicología Educativa. También terminó estudios de posgrado en Economía por la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona. Fue Director Digital de las revistas Mente Sana y Tu Bebé y Saber Vivir en la editorial RBA. Actualmente es Director de Psicología y Mente, la mayor comunidad en el ámbito de la psicología con más de 20 millones de lectores mensuales.