Los 14 mejores mitos de México (con su significado y moraleja)

Explora la cultura mexicana a través de sus mitos.
Mitos de méxico

La cultura de México está influenciada por los diferentes pueblos que habitaron su territorio. Antes de la conquista española que ocurrió en el siglo XVI, ya existían poblaciones con culturas únicas.

Estas culturas desaparecieron en gran medida, pero algunos de sus mitos y leyendas han acabado coloreando la cultura mexicana actual.

En este artículo hablaremos de mitos mexicanos, poniendo énfasis en su tradición precolombina, pero también hablaremos de algunas leyendas actuales de la cultura popular del país.

Son historias interesantes que además han influenciado muchísimos autores y artistas a lo largo de los años, desde H.P. Lovecraft hasta los juegos de Pokémon.

Los mitos de México

Parte de la variedad de culturas de México se debe a que previamente a los esfuerzos coloniales de España, este era un territorio en el cual convivían diferentes poblaciones con culturas diferentes, pero interrelacionadas. Los aztecas eran uno de estos pueblos, cuya fuerza militar les permitió dominar el territorio y con él, al resto de culturas.

El panteón azteca consiste en dioses propios del pueblo azteca, como Huitzilopochtli, el dios colibrí de la guerra, así como también de deidades que ellos adoptaban de otros pueblos mesoamericanos con los que tenían contacto, como los toltecas. Algunas de estas deidades recibían periódicos sacrificios humanos, un aspecto importante de la cultura azteca.

Los sacrificios humanos se realizaban para devolver a los dioses parte de la vida que les había sido otorgada, como agradecimiento por las diferentes labores que se les atribuían. La cosmovisión de los aztecas queda reflejada en su mito creador, las leyendas de los cinco soles.

Las leyendas de los cinco soles

En la cosmovisión azteca, el mundo que habitamos no ha sido siempre igual. Según ellos, existieron 4 realidades o mundos previos al que habitamos actualmente, que se corresponde al quinto. En ellos, los dioses representan diferentes emociones y motivaciones humanas que ayudaban a explicar catástrofes naturales y tragedias de las propias personas.

Cada uno de estos mundos estaba representado por su sol, que se correspondía con una diferente deidad que gobernaba como astro solar durante el ciclo, antes que una catástrofe destruyera el mundo y se produjera el cambio. Cada una de estas catástrofes estaba ligada con un elemento diferente, tierra agua mar o aire, excepto la catástrofe del primer sol, que se liga a la oscuridad.

1. Leyenda del primer sol

El primer sol se corresponde con el mito mexicano del primer intento de creación de mundo. Los dioses principales, los Tezcatlipocas, que se corresponden con las cuatro direcciones cardinales, siendo la deidad del norte la más poderosa, crearon a humanos gigantescos y al resto de dioses, como Tlaloc, dios de la lluvia, o Chalchiuhtlicue, diosa de la belleza y las grandes masas de agua.

Este mundo tuvo desapareció ya que la mayoría de intentos creadores de los dioses eran destruidos por el enorme cocodrilo Cipactli, que devoraba todo lo que cayera a las aguas. Sumado a esto, una rencilla entre el Tezcatlipoca del norte y Quetzalcoatl, una deidad benevolente, dejó al mundo sumido en las tinieblas.

El primer sol era el Tezcatlipoca del norte, pero al faltarle una extremidad solo pudo convertirse en medio sol. Quetzalcoatl lo quitó del cielo por la fuerza, y Tezcatlipoca mandó a sus jaguares en la oscuridad para que devorase a todos los humanos gigantescos, finalizando el primer ciclo.

2. Leyenda del segundo sol

En este ciclo, las personas se crearon de tamaño normal y Quetzalcoatl presidía el ciclo como el dios sol. Con el tiempo, la gente dejó de hacerle caso a los dioses, volviéndose más violentas y animalísticas. Tezcatlipoca convirtió a estas personas en monos para demostrar su poder y autoridad.

Quetzalcoatl, que amaba a los humanos a pesar de sus fallos, invocó a un enorme huracán catastrófico que echó a todos los monos del mundo, impulsado por el dolor que le produjeron las acciones del otro dios. Tras esto, dejó de ser la deidad solar para crear a una nueva humanidad.

3. Leyenda del tercer sol

El gobernante del tercer ciclo fue Tlaloc, dios de la lluvia. Tezcatlipoca sedujo a la mujer de Tlaloc, la diosa del sexo y las flores, lo que le sumió en una profunda depresión que se tradujo en una terrible sequía. Las plegarias de los humanos solo molestaban a Tlaloc, que hizo llover fuego hasta todo el mundo se redujo a cenizas, de las cuales tuvieron que construir el cuarto mundo.

4. Leyenda del cuarto sol

Chalchiuhtlicue fue la siguiente encargada de ser el sol en este cuarto intento, siendo ella la diosa de los ríos, lagos y la fertilidad, además de ser la nueva esposa de Tlaloc. Era también una diosa benevolente que amaba a los humanos, pero Tezcaltlipoca les detestaba a ambos y la acusó de fingir su bondad para ganar el apoyo de la humanidad.

Las palabras de Tezcatlipoca hicieron llorar a Chalchiuhtlicue de tal forma que lloró sangre durante 52 años, causando una inundación terrible que obligó a los humanos a transformarse en hombres-pez para sobrevivir, aunque perecieron con el tiempo.

5. Leyenda del quinto sol

El quinto y último sol es donde nos encontramos actualmente según los aztecas. Quetzalcoatl, harto de la destrucción de los humanos, decidió crear nuevos a partir de los antiguos huesos de los hombres pez del cuarto ciclo. Con este propósito en mente viajó al inframundo, Mictlan, a pedir al dios del inframundo los restos de los humanos.

Tras sufrir un engaño a manos de Mictlantecuhtli, el poderoso dios del inframundo, Quetzalcoatl cayó sobre los huesos de la humanidad, destruyendolos. Tras restaurarlos lo mejor que pudo, les dio su propia sangre para que resucitaran al ser iluminados por el nuevo sol, Huitzilopochtli, el dios de la guerra azteca que se representa con el colibrí.

El final de este mundo ocurrirá por un gran terremoto que acabará con la tierra y su dios solar actual, Huitzilopochtli.

Mitos mexicanos

Leyendas precolombinas de México

Además de las leyendas de los cinco soles, existen otras muchas que ayudan a explicar diferentes aspectos del mundo como lo conocemos. Os presentamos algunas deidades y conceptos mitológicos mexicanos para comprender mejor la cultura que existía previamente a la colonización europea.

6. Los nahuales

Los nahuales o naguales son figuras con algo de controversia entre los arqueólogos y antropólogos expertos en la cultura mesoamericana precolombina. Este concepto era común a varias culturas que coexistían en el territorio, con ligeras diferencias de interpretación que han dado lugar a cierta confusión y diferentes significados atribuibles al término.

Los nahuales actualmente son mejor conocidos como brujos, personas con poderes sobrenaturales capaces de cambiar de forma humana a forma animal. Los poderes de los nahuales van desde la capacidad de transformarse en animales, en aquellos más poderosos, hasta llamar al espíritu del animal para mejorar sus características físicas, como la visión o la fuerza muscular.

El término nahual también hace referencia a aquellos animales que, por fecha de nacimiento y circunstancias especiales, están ligados a nosotros de por vida. Si una persona nacía en el día que correspondía a un nahual ave, por ejemplo, esta persona tendría alguna característica de su nahual, como una gran capacidad de canto.

Estos nahuales no existían únicamente en un espacio imaginado, si no que la creencia afirma que se corresponden a espíritus animales que viajan por la tierra, y que la muerte del nahual o del humano al que está ligado causaba la destrucción de ambos.

7. Mictlan, el inframundo mexica

En la cultura mexica (también conocida como azteca), el mundo se podía separar en una tríada: Topan, el mundo de los dioses, Cemanahuatl, el mundo de los humanos, y Mictlan, el inframundo. A través de él viaja cada noche el sol, que se debilita por el esfuerzo y los peligros de este reino. Los mexicas realizaban sacrificios humanos para fortalecer al astro y evitar así una catástrofe.

Si un humano perecía, podía ir directamente al reino superior sin pasar por Mictlan cuando su muerte había sido a causa de guerra, parto, enfermedad o catástrofe natural. El resto de personas debían vagar por Mictlán durante años, realizando diferentes pruebas para ganar su ascensión a Topan.

8. Huitzilopochtli y los astros

Huitzilopochtli es una deidad de la guerra azteca, que se sumó al resto del panteón de las culturas mesoamericanas precolombinas cuando estos se establecieron en la península. Era el protector de la capital azteca de Tenochtitlán, donde tenía un enorme altar que se elevaba por encima del resto de edificios, dentro del cual se realizaban periódicamente sacrificios humanos.

Huitzilopochtli es una deidad hija de Coatlicue, una diosa de las serpientes fundamental en la creación de la humanidad y la tierra, que quedó embarazada de una bola de plumas. Los hermanos y la hermana mayor de Huitzilopochtli decidieron matar a su madre por la deshonrosa concepción de este, pero Huitzilopochtli salió del útero de su madre para defenderla.

El resultado fue la decapitación de su hermana, Coyolxauhqui, que pasó a ser la luna, así como el destierro de sus numerosos hermanos por todo el cielo, que se convirtieron en las estrellas. Huitzilopochtli persigue a su hermana constantemente a través del cielo, explicando los movimientos del sol y la luna.

9. Tlaloc, dios de la lluvia

Tlaloc es una deidad mesoamericana que precede a la cultura azteca, pero que ellos asumieron en su panteón, poniéndolo al mismo nivel que Huitzilopochtli. De hecho en Tenochtitlán, la antigua capital, Tlaloc tenía un altar gemelo en el que se realizaban sacrificios humanos de prisioneros de guerra y personas enfermas.

Al ser la deidad de la lluvia y la fertilidad, sus sacrificios humanos se incrementaban en periodos de sequía o hambruna. Estos consistían en la extracción del corazón de los sacrificados con una daga de obsidiana, un material volcánico que da lugar a piedras increíblemente afiladas.

10. Tlateculthi

Antes de la creación del quinto mundo, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca se aliaron para la destrucción de una terrible gigante que moraba en las aguas profundas, consumiendo y devorando todo a su paso. Esta era Tlateculthi, una deidad monstruosa que representaba el caos previo a la organización del mundo.

Tlaltecuhtli fue descuartizada para crear la orografía (montañas, valles, cuevas…). Sus quejidos se traducen en ruidos extraños en el subsuelo y catástrofes como los terremotos o las corridas de tierra.

Mitos mexicanos de la actualidad

En la actualidad, las leyendas urbanas y populares que se extienden por méxico tienen diferentes influencias culturales detrás fruto de la multitud de culturas diferentes que han poblado el territorio. Algunos de ellos tienen su base en historias reales, que se exageraron cuando pasaron a formar parte de la mitología local mexicana.

11. La isla de las muñecas

Al sur de la ciudad de méxico existen varios canales, en el área conocida como Xochimilco. En una de las pequeñas islas que se encuentran entre estos canales, hay centenares de muñecas descuartizadas y colgadas de árboles, decorando la vegetación y vigilando a aquellos que visitan este lugar.

La isla de las muñecas apareció por acción de un hombre, Don Julián Santana Barrera, que quedó traumatizado al encontrar el cadáver de una pequeña niña que se había ahogado en los canales. Empezó a colgar muñecas en la isla para pacificar el espíritu de la niña, siendo una especie de santuario para aquellas niñas mueren en su infancia.

Actualmente se puede visitar este lugar en barco, para una experiencia realmente desconcertante.

12. La llorona

La historia de la llorona es muy conocida, especialmente por las diferentes adaptaciones literarias y cinematográficas que se han realizado alrededor de este mito. Existe una multitud de variaciones de esta leyenda urbana que dependen de la localidad en la cual la escuchemos.

Básicamente la historia de la llorona es la de una mujer pobre, madre de dos hijos, abandonada por su marido rico, que encuentra otra mujer joven. En su rabia, mata a sus dos hijos en un río y se suicida, por lo que es condenada a buscar a sus hijos por el mundo hasta el fin de los días. Se dice que si escuchas la llorona cerca de ti, ella estará lejos. Pero si escuchas “Ay, mi hijo” en la lejanía, puede que esta aparición esté mucho más cerca de ti de lo que esperas.

13. El chupacabras

El chupacabras es una leyenda urbana que se ha extendido por todo América. Es una criatura sin pelo, semejante a un híbrido entre perro y lagarto, aunque existen versiones que lo comparan con algún tipo de alienígena reptiliano. Es común para todas estas versiones que el chupacabras disponga de sus víctimas (principalmente cabras) sorbiendo su sangre hasta que no queda gota en sus cuerpos.

La leyenda del chupacabras se inició en Puerto Rico, cerca de 1995, debido a la misteriosa muerte de un rebaño de ovejas en extrañas circunstancias. Desde entonces se han reportado múltiples apariciones del chupacabras por todo américa. La identidad real del chupacabras probablemente es la de perros y coyotes salvajes infectados por parásitos que hacen que estos pierdan pelo y sufran de algunas deformaciones óseas.

14. Flor de Cempasúchil

La flor de cempasúchil es una flor muy bella y fragante, con muchos pétalos de coloración rojiza. Se utiliza para decorar, especialmente a la hora de celebrar el Día de los Muertos. El uso de esta bella flor se explica con una leyenda, en la cual unos enamorados se ven separados por la guerra, que provoca la muerte del hombre de la pareja, Huitzilin.

Tras la muerte de su amado, Xochitl, la mujer, sube a una montaña a pedirle al dios sol que puedan reunirse de nuevo. Conmovido, el dios la transforma en la flor de cempasúchil, a la que acude Huitzilin en forma de un bello colibrí con los colores del sol. Mientras existan flores de cempasúchil y colibríes, ellos seguirán unidos.

Referencias bibliográficas

  • Hanns J. Prem: Die Azteken. Geschichte – Kultur – Religion. Verlag C.H. Beck, München 2006, ISBN 3-406-45835-1.
  • Felipe Solis Olguin, Eduardo Matos Moctezuma: Aztecs. Royal Academy of Arts, London 2002, ISBN 1-903973-13-9.
  • José Luis de Rochas: Tenochtitlan: Capital of the Aztec Empire. University Press of Florida, 2012, ISBN 978-0-8130-4220-6.

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Es Director Editorial de MedSalud, aportando su conocimiento a la línea de contenido de la revista.