Ciencia
| por Xavier Rico Garófalo

8 tipos de ecosistemas, sus características y ubicaciones en el mundo

Te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los ecosistemas y su diversidad.
Tipos de ecosistema

Un ecosistema puede definirse como un sistema de organismos vivos que interactúan entre ellos y a la vez con el medio en el que se encuentran. La clasificación de los ecosistemas es compleja, ya que en incluso en regiones muy similares podemos encontrar diferentes ecosistemas que funcionan de maneras radicalmente distintas.

En este artículo te hablaremos de los ecosistemas y de cómo podemos clasificarlos a grandes rasgos. Es imposible decir que existe un número concreto de ecosistemas, como veremos a continuación, pero podemos agruparlos según sus características para facilitar su estudio.

¿Qué es un ecosistema?

Los ecosistemas son básicamente redes de relaciones entre diferentes seres vivos y el entorno en el que conviven. La base del ecosistema suele ser vegetal, ya que las plantas son capaces de generar la biomasa necesaria para el mantenimiento del sistema a partir de los nutrientes inorgánicos del ecosistema.

Aun así existen ecosistemas que no dependen de la presencia de vida vegetal para sostenerse, como sería el caso de los ecosistemas que aparecen alrededor de las fumarolas hidrotermales (ecosistemas sostenidos por bacterias capaces de generar energía a partir de reacciones químicas con componentes emitidos por las fumarolas). Esto atestigua la enorme diversidad de ecosistemas presentes en el planeta tierra.

Para ampliar la definición de ecosistema, podemos hablar de ellos como de organizaciones de seres vivos, a través de las cuales fluye y se transforma la masa y energía inorgánica, lo que permite el mantenimiento de la vida. Podríamos considerar el planeta tierra en su integridad como un único ecosistema, al igual que también son considerados ecosistemas los microbiomas, que son organizaciones de diferentes microorganismos.

En este artículo nos mantendremos en la escala visible para el ojo humano de los ecosistemas y hablaremos de la clasificación clásica de estos, pero debemos tener en cuenta que existen incontables tipos de ecosistemas apoyando todas las formas de vida de nuestro planeta.

Tipos de ecosistemas

Cuando hablamos de tipos de ecosistemas nos encontramos con el problema de definir la escala de los ecosistemas que vayamos a estudiar.

Aun así, podemos separar la mayoría de ecosistemas en los que conviven plantas y animales en 2 grandes tipos, que a su vez se separan en el resto de diferentes subtipos. Estos serían los ecosistemas terrestres y acuáticos.

A continuación comentamos algunos de los subtipos en los que estos ecosistemas se dividen.

Ecosistemas Terrestres

Estos son, como su nombre indica, los ecosistemas en los que la actividad orgánica tiene lugar principalmente en tierra firme.

Aunque una mínima cantidad de agua es necesaria para la vida, estos sistemas ecológicos ocurren en áreas con menos cantidad de agua que los ecosistemas acuáticos, donde el agua es protagonista en el desarrollo del ecosistema.

1. Ecosistema forestal

Los ecosistemas forestales se caracterizan por su alta concentración vegetal, especialmente de árboles. Estos árboles marcan las características del ambiente, donde las extensiones amplias de terreno ininterrumpidas son raras. Mientras mayor sea la densidad y antigüedad del bosque, mayor será la biodiversidad esperada en este.

Gracias a los árboles del ecosistema forestal, las especies animales que consiguen adaptarse encuentran alimento y cobijo. Esto permite que los ecosistemas forestales alberguen una alta diversidad biológica.

Algunos ejemplos de ecosistema forestal, serían por ejemplo los bosques primarios, como la selva amazónica en sudamérica o los viejos bosques del norte de Europa.

2. Ecosistema de tundra

La tundra es un ecosistema cuyo nombre proviene del idioma lapón, donde significa aproximadamente tierra infértil o sin árboles. Este tipo de ecosistemas se diferencia radicalmente del ecosistema forestal, debido a su marcada ausencia de vegetación arbórea, siendo la mayoría de vegetación pequeñas hierbas, musgo y líquenes.

Puede encontrarse en altas latitudes del hemisferio norte, por Europa, Rusia, Groenlandia y Canadá. Se caracterizan por el frío intenso que puede producirse en estas zonas, donde ningún mes las temperaturas medias suben de los 10ºC.

A nivel animal, encontraremos herbívoros como la liebre ártica y carnívoros como osos y algunos tipos de halcones. Los salmones son una parte importante de la cadena trófica de estas áreas, aportando alimento para varias especies.

3. Ecosistema desértico

Los ecosistemas desérticos habitualmente se relacionan con el calor, pero también existen desiertos fríos. La principal característica de los desiertos es su baja disponibilidad de agua. Estos bajos niveles de humedad ocurren normalmente por la distancia respecto al océano y la presencia de estructuras montañosas que bloquean el paso de la lluvia al área desértica.

Los desiertos ocupan aproximadamente un 20% de las masas terrestres del planeta y se sitúan habitualmente entre los 15º y los 35º, en ambos hemisferios.

A nivel ecológico, la vida desértica se ha acostumbrado a la baja disponibilidad de agua y a las temperaturas extremas, mediante adaptaciones evolutivas que les ayudan a retener mejor el agua y regular su temperatura de forma eficaz. Algunos ejemplos clásicos de los climas desérticos son los camellos o los cactos.

4. Ecosistema de pradera

Las praderas son zonas ecológicas donde la vegetación predominante son las plantas herbáceas. Habitualmente necesitan entre 600 y 1500 mm de lluvia anual y sus temperaturas suelen estar en el rango de los -5ºC y los 20ºC, aunque existen algunos que superan estos extremos.

Un dato curioso de las praderas es que la dominación de las plantas herbáceas y escasez de vegetación arbórea se da porque estos ecosistemas están sometidos a algún tipo de estrés que limita el crecimiento de la vegetación arbórea. Este estrés puede estar en forma de animales que pastan o de incendios periódicos (de acción humana o de aparición natural), por ejemplo.

Algunas praderas se producen por la acción humana, ya que somos nosotros mismos los que deforestamos áreas para la alimentación de nuestros animales, entre otras actividades. Se cree varias praderas europeas tienen origen en el neolítico, por la aparición de la ganadería.

Existen varios ejemplos diferentes de praderas, como las sabanas africanas, los Llanos en sudamérica o las estepas europeas.

Ecosistemas acuáticos

Los ecosistemas acuáticos suelen tener límites menos definidos que aquellos terrestres, debido a que existen en el medio acuático.

Aun así, podemos encontrar algunos tipos generales de ecosistemas acuáticos para ejemplificar la diversidad de estos.

5. Marinos

El ecosistema marino es con alta probabilidad el primer ecosistema que existió en la historia de la vida. Se caracterizan por estar presentes en mares u océanos, con mucha variación dependiendo de la profundidad, temperatura o corrientes.

Los mares y océanos ocupan más del 70% de la superficie terrestre, de modo que existe una infinidad de ecosistemas dentro de ellos.

6. De agua dulce

Los ecosistemas acuáticos de agua dulce se suelen encontrar rodeados por tierra firme. Nos referimos a lagos, ríos, o a cualquier cuerpo de agua dulce que sea suficientemente grande como para albergar vida. Se dan incluso ecosistemas periódicos, en cuerpos de agua dulce que desaparecen dependiendo de la estación.

Dentro de este tipo de ecosistemas encontramos criaturas únicas y delicadas, como los anfibios, que son incapaces de alejarse del agua o de vivir en agua salada. La contaminación de estos ecosistemas de agua dulce es un problema, tanto porque envenena nuestro propio suministro de agua potable como por la pérdida de vulnerables especies de agua dulce.

7. Arrecifes de coral

Los arrecifes de coral son un subtipo de ecosistema marítimo. Los corales son invertebrados que viven en colonias, recubiertos por carbonato cálcico. Estas colonias son un ambiente perfecto para que varias especies marítimas converjan, cobijando aproximadamente el 25% de las especies marinas conocidas.

Los arrecifes de coral también se encuentran actualmente en gran peligro de desaparición, debido a la acción humana (contaminación, destrucción accidental de los corales, cambios en el ambiente como la acidificación o el aumento de temperaturas…). El 91% de los arrecifes de coral se encuentra en la zona Indo-Pacífica de los océanos.

8. Fumarolas hidrotermales

Las fumarolas hidrotermales son zonas del lecho oceánico donde, debido a procesos geológicos, existe una constante actividad geotérmica cerca del lecho marino. Esta actividad geotérmica y los productos como el azufre que son liberados por las fumarolas alimentan a bacterias capaces de vivir gracias a la energía y materiales liberados por ellas.

Estas bacterias son la base que sustenta este tipo de ecosistema, donde no llega la luz y el alimento es escaso. Aun así, cerca de las fumarolas hidrotermales vemos no sólo bacterias si no también moluscos y crustáceos. Son un ejemplo de cómo la vida es capaz de adaptarse a las más abyectas condiciones.

Referencias bibliográficas

  • La Notte, A., D'Amato, D., Mäkinen, H., Paracchini, M. L., Liquete, C., Egoh, B., … Crossman, N. D. (2017). Ecosystem services classification: A systems ecology perspective of the cascade framework. Ecological indicators, 74, 392–402. doi:10.1016/j.ecolind.2016.11.030.
  • Dick, G. J., Anantharaman, K., Baker, B. J., Li, M., Reed, D. C., & Sheik, C. S. (2013). The microbiology of deep-sea hydrothermal vent plumes: ecological and biogeographic linkages to seafloor and water column habitats. Frontiers in microbiology, 4, 124. doi:10.3389/fmicb.2013.00124.

Xavier Rico Garófalo

Genetista

Xavier, nacido en Caracas, Venezuela en 1993. Graduado en Genética por la Universidad Autónoma de Barcelona, en posesión de un título de Máster en Microbiología Avanzada de la Universidad de Barcelona. Ha participado en proyectos de investigación Biomolecular y de variabilidad genética. Actualmente colaborando con MedSalud.