Las 7 diferencias entre la Ciencia y la Filosofía

Estas dos disciplinas son suficientemente amplias como para tener objetivos comunes, pero sus métodos y fundamentos difieren sustancialmente.
Diferencias ciencia y filosofía

Muchas personas consideran que ciencia y filosofía son dos caras de una misma moneda. Otras, en cambio, las ven como acérrimas enemigas la una de la otra, teniéndose una opinión de la filosofía como algo desfasado y obsoleto mientras que la ciencia es aquello que se ha encargado de sustituirla.

Está claro que tanto las disciplinas filosóficas como las científicas han repercutido de forma significativa en el conocimiento humano y, realmente, ambos tipos de disciplinas han interactuado permitiendo la visión que tenemos hoy en día de nuestro mundo.

Veamos en más profundidad qué es lo que hace que la ciencia y la filosofía sean algo diferente, cómo están relacionadas la una con la otra y por qué ambas son tan importantes para el pensamiento moderno.

Definición de Ciencia y Filosofía

Antes de entrar en más detalle sobre cuáles son las principales diferencias entre ciencia y filosofía, se hace necesario definirlas brevemente.

La ciencia es normalmente entendida como el estudio de los fenómenos, tanto naturales como sociales, además de que pretende darles explicación y comprenderlos mejor. Habitualmente, las disciplinas científicas se valen de métodos en los que se prima la búsqueda de explicaciones que permitan describir la realidad de la forma más verdadera posible, basándose en hechos.

La palabra ‘ciencia’ proviene del latín ‘scientia’ la cual significa ‘conocimiento, saber’. Dentro de la ciencia existen múltiples ramas, las cuales pueden ser agrupadas en diferentes dominios: ciencias puras y aplicadas, de la salud, de la Tierra, sociales…

La definición de filosofía es una tanto más complicada. Mayormente, es definida como una actividad en la que, mediante el razonamiento realizado por una o varias personas, se pretende explorar asuntos de muy variada índole y otorgarles un sentido. Es por este motivo que, al abordar tantas temáticas distintas, es difícil darle una definición clara y específica. Tradicionalmente, estas temáticas se han centrado en explicar las cuestión del porqué y para qué existe el ser humano.

La palabra filosofía procede del griego ‘philosophia’, que significa ‘amor por la sabiduría’. Al igual que sucede con la ciencia, la filosofía tiene múltiples ramas: metafísica, política, lógica, ética, estética, epistemología…

Principales diferencias entre Ciencia y Filosofía

A continuación detallamos una serie de diferencias fundamentales entre filosofía y ciencia. Cabe destacar que ambas son conjuntos de saberes muy extensos, con lo cual, no es tarea fácil delimitar de forma tajante qué es exclusivamente propio de la ciencia y lo que es propio de la filosofía.

Sin embargo, sí que hay ciertas características en las que es fácil comprender por qué son diferentes. Veámos de cuáles se tratan a continuación.

1. Objetividad

La ciencia, especialmente las ciencias naturales y formales, tratan de describir de la forma más objetiva posible el mundo.

El trabajo de los científicos gira en torno a la contrastación de hechos, tratando de averiguar cuales son los mecanismos que rigen los fenómenos del mundo y que permiten explicar la realidad.

Por el contrario, en la filosofía no se trata de entender hechos, sino más bien de explicar visiones particulares que se tienen sobre el mundo. Estas visiones, ya sean de una persona o de varias de ellas, evolucionan y se convierten en sistemas filosóficos.

Es por ello que la filosofía no requiere de contrastaciones empíricas porque, básicamente, no hay nada que demostrar de forma científica. Estamos hablando de la opinión de una persona, no de un fenómeno natural u objetivamente observable.

2. Método

En ciencia se pueden utilizar varios métodos para lograr acercarse a la realidad, en especial el método científico y diferentes formas de observación del mundo con el que se obtienen teorías e hipótesis.

En cambio, en el caso de la filosofía, lo que se usa es el razonamiento propio, llegándose a conclusiones en base a cómo es percibida la realidad. En filosofía se utiliza la argumentación lógica.

3. Especulación

Tanto en ciencia como en filosofía se especula, en cierta medida, sobre el conocimiento obtenido. La diferencia radica en el grado en el que estos dos dominios especulan.

La ciencia pretende obtener el conocimiento mediante la contrastación empírica. Es decir, en la mayoría de los casos, en caso de encontrarse alguna teoría o idea que no encajen con lo que se ha observado en la naturaleza.

Deben dejarse de utilizar, dado que se considera que han llegado a un momento en el que sus explicaciones no describen la realidad y, por lo tanto, dejan de ser útiles.

En cambio, la filosofía se basa mayormente en la especulación, pudiéndose dar por bueno cualquier punto de partida teórico, aunque esta propuesta teórica pueda parecer algo poco posible en un primer momento.

4. Describir la realidad vs. tratar la moral

La ciencia trata de responder preguntas cuyo objetivo es el de tratar de describir de la forma más cercana posible la realidad. Se podría decir que la ciencia pretende explicar del modo más aséptico posible nuestro mundo.

No se pregunta sobre si está bien o no un determinado acontecimiento natural o social, simplemente pretende explicar qué es lo que sucede, porqué sucede y cómo puede que se vaya desarrollando en función del tiempo y otras variables que puedan influir en el proceso.

En cambio la filosofía tiene como finalidad principal la de definir qué está bien y qué está mal. Se pregunta sobre qué se puede entender como moral y qué es lo que se debería considerar como ético.

5. Tipo de cuestiones a resolver

La ciencia suele tener como objeto de estudio temáticas lo menos ambiguas posible. Se centra en la medida de lo posible en cuestiones concretas.

Es por ello que las preguntas realizadas desde la óptica científica son de lo más específico posible, formulándose cuidadosamente para evitar libres interpretaciones.

El vocabulario científico se caracteriza por ser inequívoco. De esta manera, se garantiza que el máximo número de personas puedan entender lo que el investigador o científico pretendía explicar.

En contraposición con esto, la filosofía se hace preguntas mucho más generales. Estas cuestiones no tienen por qué tener una respuestas definitiv y tajante.

Además, los términos utilizados engloban conceptos que no tienen por que ser entendidos de la misma manera por todo el mundo, especialmente si no se ha profundizado sobre la corriente filosófica que los utiliza.

6. Diferentes necesidades

La ciencia actualmente parte de la investigación mediante el uso de experimentos o replicando, en contexto de laboratorio, situaciones que son objeto de estudio.

Por este motivo las disciplinas científicas requieren de espacios habilitados para llevar a cabo sus investigaciones.

Además, también necesitan de recursos y mucho dinero para poder tener todo el material y equipo profesional necesario para llevar a cabo la investigación de forma satisfactoria.

Esto se puede comprender mejor si se imagina un laboratorio de biología normal y corriente, en el cual son necesarios: microscopios, muestras de tejido, órganos y otras estructuras biológicas, formol, gel antibacteriano, bisturíes, tijeras, material de tinción y biólogos especializados en investigación de laboratorio.

La filosofía, por el lado contrario, no es una actividad necesariamente cara. Lo que sí que requiere es que se dé una situación idónea para que se pueda filosofar, especialmente un contexto social en el que no se tenga miedo por manifestar libremente las ideas y en la que no haya censura ni ningún tipo de represión de la libertad de expresión.

Cabe decir que como en muchas ocasiones la filosofía no es posible extraerle un carácter aplicado, es poco habitual que la profesión del filósofo se vea convenientemente remunerada por su actuación.

7. Una surge de la otra

La ciencia se deriva de la filosofía. Antes de la delimitación clara de lo que se entiende actualmente como conocimiento científico, los conocimientos que poseía la humanidad se entremezclaban, teniendo matices de conocimiento empírico, creencias particulares y mitos.

Originalmente, la ciencia formaba parte de la filosofía. Una muestra de ello la tenemos en la Antigua Grecia, poniendo como ejemplo el caso de las sectas pitagóricas, las cuales investigaban sobre las propiedades matemáticas mientras que, al mismo tiempo, le otorgaban un carácter divino a los números.

Este tipo de saberes mitad científicos mitad filosóficos se escindieron en la visión moderna que tenemos hoy en día de ciencia y filosofía en el siglo XVII.

No estamos diciendo que ciencia y filosofía no estén para nada relacionadas, más bien al contrario, siguen interactuando hoy en día pese a lo que muchos detractores, tanto de la ciencia como de la filosofía, puedan pensar.

Un ejemplo de ello es el caso de la epistemología que está presente en muchas ciencias. Si no se filosofa sobre las implicaciones éticas que puede tener un determinado conocimiento científico se corre el riesgo de que la ciencia, en vez de ayudar a la especie humana, suponga un daño muy grave para las personas.

El experimento de la prisión de Stanford o, yéndonos a casos más extremos como las investigaciones realizadas por médicos nazis, son claras muestras del daño que supone el aplicar el método científico sin pararse a pensar sobre si está bien o está mal.

Así pues, con estos casos se entiende la muy importante utilidad que tiene la filosofía en el campo de las ciencias de cualquier tipo.

Referencias bibliográficas

  • Blackburn, S., Ed. (1996)The Oxford Dictionary of Philosophy. Oxford, Oxford University Press.
  • Bunnin, N.; Tsui-James, E., eds. (2008). The Blackwell Companion to Philosophy. John Wiley & Sons.
  • Popkin, R.H. (1999). The Columbia History of Western Philosophy. New York, Columbia University Press.
  • Rutherford, D. (2006). The Cambridge Companion to Early Modern Philosophy. Cambridge University Press.
  • Sober, E. (2001). Core Questions in Philosophy: A Text with Readings. Upper Saddle River, Prentice Hall.

Nahum Montagud es graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Además, posee un Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.