Louis Pasteur: biografía de este químico y bacteriólogo francés

La figura de este científico nos trajo relevantes avances en el campo de la biología.
Louis Pasteur

Desde tiempos de Hipócrates, se había creído que las enfermedades eran el resultado de desequilibrios de los humores que había dentro del organismo.

No se planteaba la posibilidad de que uno pudiera enfermar a causa de unos pequeños seres que no eran visibles a ojo humano y que, además, eran diminutos. ¿Cómo iba a ser posible que alguien enfermara a causa de algo tan pequeño y, aparentemente, débil?

Además de este desconocimiento sobre la propagación de la enfermedades, en la época era muy compartida la idea de que existían animales molestos, como las moscas y las ratas, que surgían mágicamente y sin ningún ser que los engendrara.

Breve biografía de Louis Pasteur

Louis Pasteur

Sin embargo, Louis Pasteur consiguió refutar estas ideas, llevando a cabo una muy exhaustiva investigación que no solamente le permitió adquirir fama mundial sino, además, salvar miles de vidas con sus hallazgos.

Veamos quién fue este químico y bacteriólogo francés y qué aportes hizo al mundo de la ciencia.

Primeros años

Louis pasteur nació en un municipio francés llamado Dôle el 27 de diciembre del año 1822. Pasó su infancia mayormente en la localidad de Arbois, en el Franco Condado.

Aunque es conocido hoy en día por ser uno de los más importantes químicos y microbiólogos de la historia, lo cierto es que el joven Louis no era muy dado a las ciencias naturales.

Durante su infancia, mostró aptitudes pictóricas, de hecho, su primera gran ambición era convertirse en profesor de arte. La química no era su punto fuerte, sacando notas bastante mediocres y no mostrando el suficiente interés, de acuerdo con sus primeros profesores.

Su padre, Jean-Joseph Pasteur, quien era curtidor, obligó al joven Louis a estudiar en el Liceo de Besanzón, en donde obtuvo el título de bachillerato de letras (1840) y el de ciencias (1842).

Vida profesional

Tras haber finalizado los estudios de bachiller, fue admitido en la École Normale Supérieure de París, donde el primer año sacó malas notas. Al cabo de un año volvió y fue a partir de entonces en que empezó a mostrar interés por la química, iniciándose así su más que destacable trayectoria científica y profesional.

En 1847 se doctoró en física y química, convirtiéndose posteriormente en profesor de física en el Liceo de Dijon y, luego, en Estrasburgo. Fue allí donde conoció a quien sería su esposa, Marie Laurent, con quien tuvo cinco hijos de los cuales llegaron a la edad adulta dos.

En 1854 obtuvo el cargo de decano en la facultad de ciencias en la Universidad de Lille. A partir del 1857 desempeñaría el cargo de director de estudios científicos en la École Normale y diez años después estaría al cargo del laboratorio de esa misma institución.

En 1888 se funda el Instituto Pasteur, el cual el mismísimo Louis Pasteur dirigiría hasta la fecha de su muerte. Louis Pasteur falleció a causa de un paro cardiorrespiratorio, el 28 de septiembre de 1895 a la edad de 72 años.

Obra científica

Aunque de pequeño quería ser artista, siendo un poco mayor se mostró como una gran científico en el área de la química y la microbiología, ofreciendo al mundo grandes hallazgos que han contribuido a la disminución de las enfermedades y sus secuelas.

1. Isomería óptica

Al año de haberse doctorado en química, con 26 años, Louis Pasteur pudo resolver uno de los grandes misterios de la época. En aquella época ya se conocía que el ácido tartárico se presentaba en dos formas, de idéntica composición pero con propiedades físicas diferentes.

La sustancia la sintetizan los seres vivos, pero también se puede producir en condiciones de laboratorio, solo que la producida por los seres vivos era capaz de polarizar la luz mientras que la sintética no.

El joven Pasteur observó ambas versiones de la sustancia y vio que, al microscopio, el ácido tartárico sintético tenía cristales de dos tipos, los cuales eran la imagen especular el uno del otro.

Así pues, la composición química de estos cristales era la misma, pero su estructura era diferente. Esto hacía que unos cristales polarizaran la luz hacia la derecha y otros lo hicieran hacia la izquierda.

Al observar el ácido tartárico producido por los seres vivos, observó que solo había un tipo de cristales, el que hacía que la luz se polarizara hacia la derecha.

2. Pasteurización

En la época, se pensaba que la fermentación, con la cual se obtienen los derivados lácteos y bebidas alcohólicas, era un proceso químico en el que no había la acción de ningún organismo vivo.

Sin embargo Pasteur refutó esta teoría, dado que descubrió que sí intervenían seres vivos en el proceso, concretamente dos tipos de levaduras, uno produciendo alcohol y el otro ácido láctico.

Tras observar esto, elaboró un método con el cual calentaba el vino hasta 44º C durante poco tiempo para así poder matar aquellos organismos que pudieran estropear la bebida.

Este proceso fue lo que posteriormente se llamaría pasteurización, método por el cual es ampliamente conocido Pasteur además de ser lo que permite garantizar el consumo sin riesgo de cientos de productos alimenticios hoy en día.

3. El ocaso de la generación espontánea

Antes de la aparición de Pasteur, se sostenía que había algunos seres vivos, como las moscas, los gusanos o incluso las ratas, se generaban de forma súbita, sin necesidad de haber un progenitor que los hubiera concebido.

Aunque pueda sonar un tanto disparatada esta idea, en aquella época se llevaron a cabo experimentos que decían haber demostrado que la teoría era cierta, pese a que no se habían realizado de la forma más rigurosa. Sin embargo, Louis Pasteur pudo refutar estas ideas.

Su experimento consistió en introducir caldo hervido dentro de matraces. Unos matraces tenían un filtro que impedía la entrada de aire, mientras que otros no tenían filtro, aunque el cuello era muy largo y estaba curvado, dificultando la entrada de aire pero no impidiéndolo.

Pasado un tiempo observó que en ninguno de los matraces, tanto los que tenían filtro como los que no, no había crecido nada, demostrando que si algo crece en un lugar tiene que venir necesariamente del exterior, en forma de esporas o polvo contaminado.

Así pues, Pasteur demostró que los organismos no surgen de forma espontánea en el interior de un ambiente aislado, sino que tenían que proceder de fuera. Esto fue lo que definitivamente acabó con la teoría de la generación espontánea.

Además, en base a sus hallazgos, formuló el principio ‘omne vivum ex ovum’, que significa que todo ser vivo procede de un ser vivo anterior.

Gracias a esto, sentó las bases para la formulación de la teoría germinal de las enfermedades, además de la teoría celular y de la microbiología moderna.

4. Teoría germinal y vacunación

En 1865 el sur de Francia estaba sufriendo serios problemas económicos a causa de que la producción de seda estaba disminuyendo. La causa de ello parecía ser enfermedades en los gusanos de seda, ocasionando cuantiosas pérdidas.

Tras cuatro años de investigaciones, Pasteur pudo observar que no eran una sino dos las enfermedades que afectaban a los gusanos de seda. Una producida por parásitos que atacaban a los gusanos en su etapa inicial, y la otra producida por parásitos en las hojas de las que se alimentaban.

La mejor opción para acabar con la enfermedad era eliminar los gusanos y plantas que estuvieran contaminadas, asegurándose de que los que estaban sanos no se contagiaran.

Tras estos descubrimientos, profundizó más sobre el origen de las enfermedades contagiosas.

La idea de que había enfermedades que se podían contagiar por animales grandes y otras personas estaba aceptada, sobre todo teniéndose en cuenta antecedentes históricos como la peste negra.

Sin embargo, la comunidad científica del momento era reacia a aceptar que microorganismos pudieran ser la causa de enfermedades manifestadas en seres vivos mucho más grandes que ellos.

A partir de aquí, Pasteur desarrolló la teoría germinal de las enfermedades contagiosas, según la cual estas enfermedades tienen su origen en un ser vivo microscópico, que puede propagarse entre las personas y generar procesos químicos como la fermentación y descomposición.

Esto refutó la idea general de la época, que era que toda enfermedad era el producto de un desequilibrio en los humores que había dentro del cuerpo, de acuerdo con la visión más clásica de la medicina.

Aunque la teoría en un principio no fue popular, motivó a muchos profesionales de la salud a tomar medidas de esterilización de los componentes quirúrgicos, lo cual incrementó la supervivencia de los pacientes en el postoperatorio.

En base a lo observado sobre las enfermedades contagiosas, Pasteur descubrió, accidentalmente, como mejorar la resistencia a este tipo de condiciones médicas.

Mientras estaba investigando sobre el mecanismo de transmisión de bacterias en pollos, su equipo de investigación tuvo un descuido al dejar mal guardada la bacteria que querían inocular a las aves. Tras pasado un tiempo, decidieron ver qué pasaba si la bacteria, que se encontraba debilitada, era inoculada, viendo que las aves sobrevivían a pesar de manifestar algunos síntomas.

Si bien la idea de que inocular una enfermedad debilitada podía producir inmunidad a la misma era reportada por Edward Jenner en 1796, inoculándola en vacas, no parecía que se hubiera investigado muy a fondo el tema hasta tiempos de Pasteur. En honor a Jenner, Pasteur denominó a esta técnica vacunación.

La oportunidad de Pasteur para probar esta nueva técnica en humanos vino en 1885. Ese año, un niño llamado Joseph Meister había tenido la muy mala suerte de ser mordido catorce veces por un perro con la rabia.

El destino del niño parecía estar sellado, dado que en la época la enfermedad no tenía ninguna cura conocida y era sinónimo de muerte en cuestión de días.

Pasteur probó de ver qué sucedía si inoculaba el agente patógeno de la rabia. Pese a los riesgos legales, dado que Pasteur no era médico, obtuvo éxito y el niño se salvó.

Referencias bibliográficas

  • Debre, P. y Forster, E. (2000). Louis Pasteur. Johns Hopkins University Press.
  • Martínez-Báez, M. (1972). Pasteur: Vida y obra. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Tiner, J. H. (1990). Louis Pasteur: Founder of Modern Medicine. Mott Media.
  • Vallery Radot, R. (1937).Vie de Pasteur. Flammarion

Nahum Montagud es graduado en Psicología con mención en Psicología Clínica por la Universidad de Barcelona. Además, posee un Postgrado de Actualización de Psicopatología Clínica en la UB.