12 mascarillas caseras para la cara (y sus beneficios)

Cuidado facial para todos los bolsillos.
Mascarillas caseras

El cuidado de la piel evita un envejecimiento acelerado.

En estos tiempos es habitual estar expuesto a grandes cantidades de estrés debido a nuestro ritmo de vida frenético, lo cual agrava los efectos del envejecimiento biológico. Existen productos en el mercado que pueden facilitar el cuidado de nuestra piel, pero a veces son demasiado costosos o tienen componentes que a la larga nos pueden causar problemas.

Las mascarillas caseras para la cara pueden ofrecernos los mismos beneficios que un producto comercial, a una fracción del precio. Existen muchas recetas de mascarillas faciales que puedes llevar a la práctica con mucha facilidad, con un simple viaje a tu despensa.

12 mascarillas faciales caseras

En este artículo listamos varias recetas de mascarillas faciales que puedes hacer tranquilamente desde casa.Requieren de ingredientes muy comunes que seguramente encuentres en tu cocina o puedas conseguir en cualquier supermercado.

Además, comentaremos algunos de los beneficios relacionados con las diferentes mascarillas, para que te sea más fácil escoger cuál es la más adecuada para tu situación y tipo de piel.

1. Mascarilla hidratante y anti acné de plátano

El plátano es una fruta con alto valor nutricional, pero además tiene ciertas cualidades para tu piel que se traducen en una mayor hidratación y suavidad, si lo utilizamos como mascarilla facial. Además, el plátano tiene ciertas propiedades antimicrobianas que podrían ayudar a controlar el acné.

Para hacer una mascarilla con plátano, simplemente necesitas machacar uno o dos plátanos maduros hasta que formen una suave pasta. Puedes añadirle un par de cucharadas de yogur y miel para que tu mascarilla no solo sea más deliciosa, si no que definitivamente tendrá un efecto mayor sobre el acné y la hidratación de tu cutis. El ácido láctico del yogur además ayudará a eliminar la piel muerta.

Para utilizarla, simplemente aplica la pasta que hayas hecho y déjala sobre tu cara entre 10 y 20 minutos. Tras este tiempo, quítala con agua fría haciendo movimientos suaves sobre la cara. Una piel hidratada y con menos tendencia al acné asegurada.

2. Mascarilla exfoliante con limón

El ácido del limón sirve como un exfoliante. Utilizar demasiado mascarillas con limón puede causar irritaciones, especialmente si nos exponemos a la luz solar después de aplicarla. Este tipo de mascarillas deben usarse con menor frecuencia y por la noche, pero son realmente efectivas.

Un ejemplo de mascarilla de limón sería una mascarilla simple que contiene el zumo de un limón y unas 3 o 4 cucharadas soperas de aceite. El aceite puede ser de oliva o de almendras, pero servirá cualquier aceite esencial suave. Lo dejamos actuar entre 5 y 10 minutos sobre la piel antes de quitarla con agua fría. Notarás la diferencia en la textura de la piel.

3. Mascarilla tonificante con vinagre

Muchas mascarillas caseras dependen de un ingrediente ligeramente ácido para hacer sus efectos. Un ejemplo es el vinagre, que se ha utilizado durante milenios a modo de tonificador, para cerrar los poros de tu piel y darle un aspecto más uniforme.

Para hacer una mascarilla de vinagre recomendamos utilizar vinagre de manzana, pero serviría cualquier tipo. Mezcla una cucharada de vinagre en aproximadamente dos tazas de agua, mezclalo bien y aplícalo sobre tu cara limpia. Déjalo secar y notarás rápidamente como tus poros se contraen y tu piel se tonifica.

4. Mascarilla sencilla con leche

La leche también tiene cierto carácter ácido, además de proteínas y vitaminas que pueden ser beneficiosas para el cuidado de tu cara. Si quieres utilizar la leche como mascarilla, te recomendamos una receta sencillísima, solo necesitas agua y leche en polvo.

El truco para hacer esta mascarilla es mezclar la leche en polvo con la cantidad de agua justa para que en lugar de quedar líquida, se forme una pasta ligera que puedas aplicar cómodamente sobre tu cara. Tras unos 10 minutos puedes retirarla con agua fría.

5. Mascarilla revitalizante de avena

La avena es un cereal que, si se usa de forma tópica en mascarillas, tiene varios beneficios para la piel. Mejora la hidratación, el color y la textura de esta, además de poderse añadir a otras mascarillas simples para sumarle los beneficios de la avena.

Una receta simple de avena requiere aproximadamente media taza de agua y un tercio de taza de avena. Tras dejar que la avena se hidrate unos minutos, añádele un par de cucharadas de yogur, un par de cucharadas de miel y la clara de un huevo pequeño. Esta mascarilla se tiene que retirar con agua caliente, después de pasar unos 15 minutos en tu cara.

Todos los ingredientes de esta mascarilla tienen efectos positivos sobre la piel y una vez la pruebes te lo pensarás un par de veces antes de comprar una mascarilla comercial.

Mascarilla casera

6. Mascarilla exfoliante y tonificante de yogur

Si habéis prestado atención al resto de mascarillas, veréis que el yogur se utiliza como componente en muchas de ellas. Las propiedades del yogur sobre la piel son principalmente exfoliantes y tonificantes, hasta el punto en que si nos encontramos con una emergencia facial y muy faltos de ingredientes, simplemente aplicar yogur natural directamente sobre nuestra cara y dejarlo ahí unos 20 minutos es una gran opción para una mascarilla rápida de emergencia.

Aun así, podemos realizar también mascarillas más elaboradas (o añadir yogur a otras recetas). Por ejemplo, podemos mezclar una cucharada de yogur con una cucharada de zumo y unas ralladuras de la piel de una naranja para obtener una mascarilla revitalizante que nos dejará un agradable aroma en la cara.

7. Mascarillas de huevo

El huevo está cargado de lípidos, vitaminas y proteínas que nos pueden ayudar en el cuidado de nuestro cutis. No todas las partes del huevo son iguales, así que dependiendo de tu tipo de piel y el objetivo de tu mascarilla deberás utilizar diferentes partes del huevo.

Si buscamos mejorar la sequedad de nuestra piel, podemos utilizar una mascarilla a partir de la yema batida de un huevo. La dejamos secar unos 30 minutos antes de retirarla con agua. Rápidamente notarás una mejora en la hidratación de tu piel facial.

Para personas con la piel grasa o mixta podemos usar la yema del huevo junto a una cucharada de limón y otra de miel. Así además de hidratar nuestra piel, obtendremos una mejora en la elasticidad y la uniformidad de nuestro cutis.

8. Mascarilla de miel y cúrcuma

La miel tiene un potente efecto hidratante y antiséptico, además de varias vitaminas y compuestos naturales que ayudan a mejorar el tono de la piel. Podemos usarla en conjunción a la cúrcuma, que tiene un gran efecto antioxidante y antiinflamatorio en una mascarilla facial que mejorará muchísimo la textura de la piel.

Para hacerla, necesitamos una cucharada de yogur natural, una cucharada de miel y una cucharada de cúrcuma. Te dará resultados increíbles, ya que los efectos de la cúrcuma se multiplican cuando esta se usa por vía tópica en lugar de la vía oral.

9. Mascarilla blanqueante de tomate

El tomate es un increíble ingrediente para las máscaras de cuidado facial. La acidez del tomate le da efectos exfoliantes, además de que sus efectos astringentes le dan una mayor firmeza a la piel, escondiendo arrugas leves. Además, contiene ácido salicílico, que también se utiliza como exfoliante y eliminador de los puntos negros.

Para hacer tu propia mascarilla de tomate te recomendamos esta receta simple que funciona para todo tipo de pieles. Necesitas extraer el zumo del tomate, cortándolo por la mitad y estrujandolo sobre un bol, hasta que deje suficiente líquido. Puedes añadir una cucharada de miel y otra de zumo de limón, o incluso un par de cucharadas de avena.

Recomendamos aplicarla utilizando una bola de algodón empapada en la mezcla, para aplicarla suavemente en la cara. Después de 15 minutos, tu piel estará más brillante, hidratada, exfoliada y se habrá blanqueado un poco, además de ser más resistente al acné.

10. Mascarilla de limón y miel para manchas en la piel.

Todas las mascarillas que contengan limón deben aplicarse con cuidado, ya que los ácidos de esta fruta pueden causar picor e irritación en las pieles más sensibles. Aun así, las propiedades del limón hacen que esta fruta sea ideal para utilizarse en mascarillas, pese a los riesgos que conlleva.

Esta mascarilla lleva simplemente unas tres cucharadas de zumo de limón junto con una cucharada y media de miel (puedes utilizar más miel para variar la textura de la máscara). Si te la dejas 15 minutos sobre la piel antes de retirarla, estarás ayudando a reducir las manchas en la piel y reducir su aparición.

11. Mascarilla de papaya para pieles delicadas

Muchas mascarillas caseras no son adecuadas para personas con la piel muy delicada. Por suerte, este no es el caso de la mascarilla con papaya que os presentamos hoy. No tiene ácidos fuertes, pero su efecto exfoliante es muy pronunciado.

Para hacer esta mascarilla de papaya necesitas mezclar un cuarto de la pulpa de una papaya, una cucharada de polvo de cacao (que tiene propiedades astringentes y antioxidantes) además de un poquito del tallo de la planta de Aloe vera, que tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias que evitarán cualquier reacción adversa que pueda tener tu piel.

12. Mascarilla exfoliante de bicarbonato

El bicarbonato es una sustancia que fácilmente encontraremos en nuestra cocina. Las propiedades alcalinas del bicarbonato nos ayudarán a reducir el acné además de exfoliar nuestra piel, dejándola suave y radiante.

Para hacer una mascarilla de bicarbonato, podemos mezclar una cucharada de bicarbonato con una cucharada de miel. La aplicamos con movimientos circulares, especialmente en las partes más grasas de la cara. Ten cuidado de no dejar esta mascarilla en tu piel más de quince minutos, ya que podría irritarte seriamente.

Referencias bibliográficas

  • Neill U. S. (2012). Skin care in the aging female: myths and truths. The Journal of clinical investigation, 122(2), 473–477. doi:10.1172/JCI61978.
  • Ganceviciene, R., Liakou, A. I., Theodoridis, A., Makrantonaki, E., & Zouboulis, C. C. (2012). Skin anti-aging strategies. Dermato-endocrinology, 4(3), 308–319. doi:10.4161/derm.22804.
Ana Torres Ruiz

Ana Torres Ruiz

Médico de cabecera

Ana nació en Girona en 1992. Es Graduada en Medicina por la Universitat de Barcelona y actualmente ejerce el periodo de residencia de su especialidad en Medicina Familiar. Colaboradora con MedSalud.com para compartir sus conocimientos médicos.